El Centro de Difusión y Conservación Ambiental Proyecto Santa María (PSM), dedicado al rescate, rehabilitación y reincorporación de loros a su hábitat, denunció la insensibilidad, falta de empatía y compromiso de las autoridades estatales para proteger a estas especies silvestres que convirtieron a la Plaza Grande de Mérida en su propio santuario natural.

PSM admitió, incluso, que su queja pública podría generar alguna represalia. “Pero no podemos callar y dejar de demostrar nuestro rechazo”, advirtió la agrupación.

A través de un comunicado en sus redes sociales, la agrupación sostuvo que “cada año es lo mismo: las autoridades gubernamentales de Yucatán revientan pirotecnia a todo lo que da, sin cumplir ninguna regulación”.

Como parte de la ceremonia de El Grito, la noche del martes 15 se realizó un espectáculo de pirotecnia en la Plaza Grande de Mérida. Un video que compartió PSM en sus redes sociales muestra a un grupo de loros que huye de las copas de los árboles con los primeros estruendos de los fuegos artificiales.

En 2025, también circularon otros videos donde se veía a las aves desplomarse en el suelo, totalmente confundidas y muy probablemente lesionadas por la pirotecnia.

“Se ha repetido hasta el cansancio que la Plaza Grande es una zona de pernocta de loros silvestres en riesgo y protegidos por la NOM-059”, señaló el organismo ambiental. “Es el lugar al que los loros llegan puntuales todas las tardes para descansar, desde hace varios años, y donde se sienten seguros para pasar la noche”, añadió Proyecto Santa María.

El organismo civil, conformado por especialistas, académicos y ciudadanos preocupados, denunció que “a las autoridades no les interesa que la Plaza Grande sea refugio de aves silvestres en categorías de riesgo. No destinan ningún peso para las especies protegidas por el Código Penal Federal, la Ley General de Vida Silvestre y la Norma Oficial Mexicana 059”.

“Entendemos que (los políticos) tienen que convocar gente para alimentar sus egos, ya que de otra forma sería muy difícil convocar a la gente. Se puede festejar, claro. Incluso hacer uso de pirotecnia, pero no de manera tan agresiva, o con métodos no tan invasivos, menos en un santuario natural de aves que lograron adaptarse a un ambiente urbano hostil”, afirmó.

PSM es una asociación civil que trabaja para el rescate, la rehabilitación y reincorporación de loros a su hábitat. Su labor también incluye la promoción de una nueva cultura de respeto y defensa de los loros, especie que afronta un riesgo creciente de extinción debido a la compra venta ilegal de psitácidos para ser encerrados en jaulas en miles de hogares y la pérdida de ecosistemas.

En febrero de este año, La Jornada publicó que el Proyecto Santa María documentó 2 mil 935 reportes de 192 ciudadanos sobre la presencia de nueve especies de psitácidos (loros) en Mérida, de las cuales tres tienen distribución natural en la entidad, cuatro son nativas de México y dos son especies invasoras, una de ellas con alta capacidad de reproducción y de generar efectos negativos en la infraestructura urbana.

Este programa —realizado totalmente con la colaboración ciudadana— duró un año, con un lapso de traslape de tres meses más, y concluyó el 31 de enero pasado. En 2025 se realizó el primer reporte con sorprendente éxito.

El proyecto coincide con la protección de loros, pericos y cotorras, ya que, según los expertos, México tiene 22 especies de loros, de las cuales 11 están en peligro de extinción, ocho se consideran especies amenazadas y tres más se encuentran bajo protección especial.

Con información de La Jornada

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