Especialistas destacaron la empatía y la salud emocional como claves contra la discriminación
Durante la actividad transmitida a través del Facebook Live de la UADY, la profesora investigadora del CIR Hideyo Noguchi, Ligia Vera Gamboa, destacó la importancia de generar conciencia sobre las consecuencias sociales, emocionales y de salud que provoca la discriminación hacia la comunidad LGBT+Q, así como la necesidad de fortalecer ambientes seguros e incluyentes dentro de los espacios educativos, laborales y familiares.
En ese contexto, recordó que la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación establece en su artículo cuarto que todas las personas son iguales y que nadie debe ser discriminado por ninguna condición, incluida su orientación sexual o identidad de género.
Asimismo, se abordó cómo la LGBT+fobia puede manifestarse mediante comentarios hirientes, agresiones verbales, rechazo social o violencia física, situaciones que incluso han derivado en crímenes de odio y transfeminicidios, siendo las mujeres trans una de las poblaciones más violentadas en el país.
Durante la charla también se reflexionó sobre los cambios normativos y sociales que se han impulsado en Yucatán para garantizar el respeto a los derechos humanos.
Como ejemplo, se mencionó la modificación realizada en 2015 al Bando de Policía y Buen Gobierno del Ayuntamiento de Mérida, eliminando conceptos ambiguos como “moral y buenas costumbres” y sustituyéndolos por enfoques centrados en la dignidad y los derechos de las personas.
De igual forma, se destacó la importancia de la capacitación y sensibilización de autoridades y sociedad en general para evitar prácticas discriminatorias y fortalecer el trato digno hacia todas las personas.
Uno de los temas centrales del seminario fue el impacto que la discriminación tiene sobre la salud mental y emocional de las personas LGBT+Q.
Vera Gamboa, explicó que el rechazo familiar, escolar o social puede derivar en depresión, ansiedad, trastornos alimenticios, consumo problemático de alcohol y otras sustancias, así como en intentos de suicidio.
Como parte de las reflexiones, se hizo un llamado a construir relaciones interpersonales basadas en el respeto, el buen trato y la empatía, entendiendo que todas las personas poseen la misma dignidad humana sin importar sus preferencias, orientaciones sexuales, identidades de género, creencias o formas de expresión.
También se resaltó la importancia de la información y la educación para combatir prejuicios y estereotipos, reconociendo que muchas conductas discriminatorias surgen del desconocimiento o de ideas arraigadas culturalmente.
Finalmente, se reiteró que la prevención de adicciones también implica trabajar en la salud emocional, el acompañamiento y la construcción de entornos seguros, inclusivos y respetuosos, donde todas las personas puedan desarrollarse plenamente y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.


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