
El accidente de este lunes, en el que estuvo involucrado un vehículo de la ruta 91, y que ocasionó la muerte de tres personas, es un recordatorio de que sí hay “rutas de la muerte” en Tuxtla Gutiérrez, en las que se privilegian las ganancias antes que la vida de los usuarios.
Manuel de Jesús Cruz Espinosa vivió para contarlo. Precisamente el viernes pasado un colectivo de esta ruta lo atropelló cuando circulaba en su bicicleta, y para su buena suerte, aunque sí quedó con algunos golpes y moretones, logró ponerse de pie tras recibir el impacto del vehículo.
“La unidad me embistió por la velocidad a la que iba”, recordó este hombre, quien ese día decidió trasladarse en bicicleta para hacer sus actividades, sin embargo, al circular sobre el carril de baja velocidad, en el Libramiento Norte, con dirección al oriente de esta ciudad, una combi de esta ruta estuvo a punto de matarlo, a pocos metros de donde estaban unos agentes de tránsito.
De hecho, para quienes usan la bicicleta como un medio de transporte, hacerlo en Tuxtla Gutiérrez es un riesgo casi mortal, ya que el servicio de transporte en su modalidad de taxi y colectivo, además de los automovilistas particulares, son los que más riesgo representan para los ciclistas, circulen o no en las ciclovías, como tantas veces se ha evidenciado por la prensa local.
En su caso, Cruz Espinosa señala que el transporte público es un riesgo para ciclistas, peatones y otros automovilistas, al no tener operadores que estén capacitados, ya no sólo en la conducción de las unidades, sino en el respeto del reglamento de tránsito y los límites de velocidad, puesto que los ignoran constantemente.
Increíblemente, tanto la aseguradora como dos agentes de tránsito que estaban cerca del lugar del percance trataron de culparlo, para evadir el hecho de que la unidad circulaba incluso sin placas del transporte público.
“El chofer me preguntó cómo estaba, pero una patrulla que llegó y los del seguro, empezaron a querer culparme, incluso no me dieron un pase médico, pero todo el momento trataron de culparme a mí, cuando yo iba delante de la combi”.
Cruz Espinosa insistió en defenderse, incluso, tanto el vehículo como la bicicleta fueron llevados al corralón, y tras el incidente inició una denuncia, no sin hacer pública su exigencia de justicia y evidenciado la corrupción en el sector del transporte, ya que tratan estos casos al margen de la ley, sin hacer peritajes correctos.
“También la compañía de seguros actuó mal al negar un pase médico, pero tanto ellos como los de tránsito actúan mal, ellos lo que querían era liberar la unidad de transporte, porque este vehículo circulaba sin la placa delantera y en la trasera llevaba una placa que no es de transporte”.
Resultado de este percance fue valorado por un personal médico que sí determinó lesiones, que pudieron haber sido mayores de no haber llevado casco, sin embargo, la razón del percance subsiste y este lunes quedó demostrado: una combi a exceso de velocidad que terminó estrellada contra un poste de concreto.
//ChiapasTuContacto




Deja un comentario