Armagedón
“Abre tu boca por el mudo en el juicio de todos los desvalidos. Abre tu boca, juzga con justicia, y defiende la causa del pobre y del menesteroso”
Proverbios 31:8
Acoso sexual: la sombra que ensucia la Prepa PRI
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
La puesta en marcha de una nueva generación de la Prepa PRI permite reconocer el esfuerzo de quienes buscan concluir su bachillerato. Las estudiantes mujeres merecen oportunidades. Los docentes merecen condiciones adecuadas para desarrollar su trabajo. Pero la controversia judicial que enfrenta el dirigente Miguel “N” introduce una exigencia adicional de transparencia y responsabilidad institucional
No se puede pedir confianza a las familias -de posibles víctimas- únicamente mediante discursos sobre educación cuando existe una denuncia penal que obliga a revisar los mecanismos de prevención de violencia dentro de la organización. la educación debe abrir puertas, no generar nuevas incertidumbres. Pareciera que este dirigente no se da cuenta que ante los ojos de la sociedad tiene sucio el pañal
Cierto es que la responsabilidad penal deberá establecerse mediante las investigaciones y resoluciones que correspondan en la Fiscalía, pero tampoco significa que el PRI deba permanecer inmóvil hasta que exista una sentencia. La prevención de riesgos y el esclarecimiento de responsabilidades son obligaciones distintas. Aquí surge nuevamente la interrogante central ¿Qué garantías de seguridad reciben las jóvenes estudiantes de la Prepa PRI mientras el presidente estatal del partido enfrenta una denuncia penal por presunto acoso sexual?
La respuesta debería provenir de procedimientos comprobables, no de fotografías oficiales. Humberto de los Santos Bertruy debiera explicar qué estándares de protección considera necesarios dentro de los proyectos políticos con los que colabora. Teresa Cabrales Sanguino debiera informar qué medidas institucionales promueve la dirigencia municipal para prevenir y atender la violencia contra las mujeres. Su sola presencia avala la continuidad de este presunto acosador sexual
Alejandro García Ruiz debiera transparentar los mecanismos de seguridad y atención a quejas del programa educativo bajo su coordinación y el acusado dirigente Miguel “N” tiene derecho a defenderse de los señalamientos, sin que ello impida que los medios de comunicación revisen a favor de la seguridad de las mujeres, los procedimientos internos del PRI. A la Fiscalía de Tabasco le corresponde y debería urgirle investigar, mientras a los órganos partidistas les corresponde aplicar sus reglas
A los responsables educativos les corresponde proteger la seguridad de las jóvenes mujeres inscritas en el programa. Y a la sociedad le corresponde exigir que esas responsabilidades no se confundan ni se utilicen para evadir obligaciones. El fondo del asunto no consiste en enfrentar a las indefensas mujeres con el PRI que les ofrece una oportunidad educativa. Ni tampoco en transformar una denuncia penal en un veredicto anticipado
Consiste en recordar que la dignidad, la seguridad y los derechos de las mujeres deben permanecer protegidos independientemente de quién dirija esta organización política; por ello, es que la permanencia de Miguel “N” está comprometida y debería de renunciar para no seguir dañando la maltrecha imagen del PRI y por su presunta conducta indecente hundir más a la oposición en la desconfianza social
Porque la verdadera responsabilidad institucional del PRI no se demuestra solamente cuando todo marcha bien. Se demuestra cuando aparece una denuncia grave, cuando los intereses políticos pueden entrar en conflicto y cuando las autoridades judiciales y electorales deben decidir si sus procedimientos funcionan con independencia. La Prepa PRI representa una oportunidad para hablar de educación. La denuncia contra su dirigente representa una oportunidad para examinar la eficacia de los mecanismos de protección de las mujeres
Ambos asuntos merecen atención y ninguno debería utilizarse para ocultar al otro. El conocimiento libera cuando fortalece la autonomía de las mujeres que piensan estudiar y superarse ahí, pero sin la amenazante sombra de Miguel “N”. Dimensionemos: la justicia protege cuando actúa con independencia. Y las instituciones como el PRI merecen confianza cuando pueden demostrar que sus reglas se aplican a todos, incluyendo a quienes ocupan los cargos de mayor autoridad
Por eso, la pregunta final no debe dirigirse exclusivamente a Miguel “N” que con el señalamiento de la víctima tiene ya una losa de depredador sexual encima, sino también corresponde a Humberto de los Santos Bertruy a quien de nada le sirven sus videos clamando justicia cuando con su presencia avala al presunto acosador sexual, tampoco a Teresa Cabrales Sanguino, Alejandro García Ruiz y a quienes integran los órganos competentes del PRI
La sociedad en calidad de mirona, sólo se pregunta ¿Qué medidas concretas están dispuestos a impulsar en el PRI para garantizar que ninguna mujer, militante, trabajadora o estudiante tenga que elegir entre ceder a las sucias pretensiones de enviciados sexuales tricolores para conservar una oportunidad de superación o denunciar una conducta que considere violatoria de sus derechos? Esa es la cuestión que merece una respuesta pública
Porque en estos momentos el PRI no puede construir aulas, entregar certificados y organizar ceremonias, porque el compromiso con la dignidad humana también se mide por la seguridad, la libertad y las garantías que ofrece a las mujeres que confían en ella y cuando existe una denuncia penal por presunta violencia sexual contra quien ocupa su máxima dirigencia, la transparencia deja de ser solamente una virtud política y se convierte en una exigencia institucional que no debería aplazarse, la renuncia de Miguel “N” por salud pública debería darse ya, cuando es evidente que el acoso sexual es la sombra que ensucia la Prepa PRI
SEPTIMO SELLO
El Comité Directivo Estatal del PRI debería explicar si sus órganos internos que han hecho algo ante la queja relacionada con los hechos denunciados y, en su caso, cuál es el procedimiento previsto para atenderla. La sociedad se pregunta ¿Cómo el PRI puede ganar la confianza social cuando calla, guarda silencio y solapa este tipo de situaciones? También debería informar si ha solicitado asesoría o intervención de sus instancias nacionales para asegurar la independencia de cualquier revisión
SEPTIMA TROMPETA
En materia educativa, corresponde conocer cuáles son los mecanismos preventivos vigentes dentro de la Prepa PRI para proteger alguna estudiante de este tipo de situaciones ¿Para pasar tienen que pagar con cuerpo? Es pregunta porque no es descabellado pensar que pudiera salir otra víctima y denunciar. Respecto de la denunciante, debe garantizarse que ningún procedimiento interno obstaculice su derecho a acudir ante las autoridades o participar en la vida partidista en las condiciones que legalmente le correspondan
SEPTIMA COPA
Y sobre Miguel “N”, resulta pertinente conocer qué mecanismos existen para evitar posibles conflictos de interés mientras se desarrollan las investigaciones. No se trata de imponer sanciones sin pruebas. Se trata de impedir que una investigación sensible dependa de decisiones discrecionales de personas que pudieran tener intereses directos en su resultado
El PRI también tiene la posibilidad de transparentar las atribuciones de sus órganos de justicia interna y los procedimientos destinados a prevenir violencia sexual y discriminación. Ese ejercicio sería útil no solamente para las mujeres que participan en la Prepa PRI. También para militantes, trabajadoras, simpatizantes y cualquier mujer que mantenga relaciones institucionales con el partido. El tema da para más, mucho más, mañana le seguimos






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