El foro ‘Territorio para conservar la biodiversidad’ enmarcó los 33 años del recinto
La Reserva Ecológica Cuxtal, de donde proviene más de 40 por ciento del agua que consume Mérida, enfrenta presiones por el crecimiento urbano, desarrollos inmobiliarios, fragmentación del territorio, contaminación del acuífero, deforestación y fauna feral, por lo que su conservación requiere algo más que un decreto de protección, advirtieron especialistas durante el Tercer Foro de Acciones y Proyectos Reserva Cuxtal, realizado este martes en el Centro Cultural Olimpo con motivo de los 33 años de esta área protegida.
Durante el encuentro, la investigadora y coordinadora de la Licenciatura en Diseño del Hábitat de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), Yolanda Fernández Martínez, llamó a autoridades y sociedad a preservar la reserva, al considerar que el crecimiento de Mérida obliga a tomar desde ahora decisiones sobre el modelo de ciudad que se pretende construir durante las próximas décadas, particularmente ante los riesgos que enfrenta la seguridad hídrica de la capital yucateca.
En su conferencia Reserva Cuxtal y seguridad hídrica: riesgos y posibilidades para los futuros urbanos de Mérida, señaló que la expansión urbana está comprometiendo tanto el territorio de la reserva como su función como zona de captación y recarga del acuífero, por lo que su conservación debe considerarse parte de la planeación futura de la ciudad.
Cuxtal comprende cerca de 12 mil hectáreas protegidas, alberga más de 800 especies de flora y fauna y comprende ocho comisarías donde habitan más de 13 mil personas, además de funcionar como regulador térmico y contribuir a la captura de carbono, pero una de sus principales funciones es la protección de una zona de recarga del acuífero que abastece a Mérida.
La directora de la Reserva Ecológica Cuxtal, Sandra García Peregrina, advirtió que administrar un área natural protegida en el siglo XXI implica enfrentar problemas estructurales como presupuestos limitados, vacíos normativos y las presiones derivadas del modelo de desarrollo urbano, por lo que consideró que la reserva debe entenderse como una infraestructura verde que proporciona servicios ambientales indispensables para la ciudad.
“La reserva no subsiste a pesar de la comunidad, sino en conjunto con ella”, sostuvo García Peregrina, quien planteó que la protección de Cuxtal debe sostenerse en cinco pilares: recursos financieros y técnicos suficientes; un marco legal acompañado de inspección y aplicación efectiva de las normas; valoración y financiamiento de los servicios ambientales; voluntad política y coordinación institucional, y gobernanza con participación ciudadana y comunitaria.
La directora explicó que esto implica mantener inversión para vigilancia, inspección, restauración y monitoreo científico, además de contar con reglas claras de ordenamiento territorial y capacidad para intervenir ante violaciones al uso de suelo, mientras que otro de los retos es lograr que las comunidades que habitan dentro y alrededor de la reserva la reconozcan como patrimonio colectivo y fuente de bienestar, y no únicamente como una restricción.
A la presión urbana se suma la vulnerabilidad del acuífero, debido a las características del suelo kárstico de Yucatán, que permiten que el agua subterránea sea susceptible a contaminación puntual y difusa, situación que representa un riesgo para la seguridad hídrica de las próximas generaciones.
Durante el foro también se abordó la presencia de perros y gatos ferales y domésticos que depredan a la fauna silvestre de la reserva, problema sobre el cual trabaja la Unidad de Medio Ambiente y Bienestar Animal, informó su director, Raúl Escalante, quien señaló que se realizan campañas de esterilización y acciones de concientización sobre tenencia responsable con habitantes de la zona.
El encuentro, denominado Territorio para conservar la biodiversidad, reunió a especialistas de distintas instituciones para analizar la seguridad hídrica, el crecimiento urbano, la protección jurídica del territorio, la fauna, la divulgación científica y el monitoreo del agua, en el marco del aniversario 33 de una de las pocas reservas municipales que existen en el país.
La alcaldesa de Mérida, Cecilia Patrón Laviada, destacó que la conservación de Cuxtal es estratégica para la ciudad debido a su función como reserva hídrica y señaló que más de 40 por ciento del agua que consume la población proviene de esta zona.
Con información de La Jornada




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