
Franja Sur
René Alberto López
30-07-2026
No hay nada más difícil que vivir sin PRI
El que quiera oír que oiga, y el que quiera ver que vea. En Tabasco, contrario a lo que dicen opositores y encuestadoras con dudosa credibilidad, la marca Morena sigue fuerte, más sólida que nunca, camino a las elecciones intermedias de 2027.
Y es que las viudas del PRI se han encargado de sembrar una narrativa falsa, por cierto, contraproducente para ellos, porque están confiados con sus mismas mentiras, fantasías, lanzadas día tras día en redes sociales, y, los incautos que les creen sufrirán los efectos de la frustración el próximo año.
Cuando menciono a las viudas del PRI, me refiero a los políticos formados en el tricolor, entre ellos a los que abandonaron sus filas después de haberlo conducido al fracaso. A ex funcionarios en gobiernos del partido fundado por Plutarco Elías Calles.
También a los hombres y mujeres de negocios que se beneficiaron con el otrora partidazo, y, claro, a la caterva de amanuenses que se dedicaron en tiempos pasados a inflar al PRI en sus años de jauja. Y, por supuesto a ex gobernadores que ya bailaron y no quieren sentarse.
A todos estos especímenes los consume la nostalgia de los años ido, y en algunos casos, lamentan el error de no haber hecho su guardadito. Estos son los más encendidos contra el gobierno de izquierda que hoy tiene el poder en Tabasco. No esconden su desesperación. Son los que optaron por estar creando memes vulgares para tratar de ridiculizar a figuras de la 4T del plano local y nacional, o bien, manipulando información. Así desahogan su fracaso.
Cierto es que algunos priistas, apenas perdieron el poder en estas tierras, se alejaron de la política con dignidad. Se dedican a sus profesiones u otros menesteres, y, los que le metieron el diente al presupuesto con ansia infinita (ellos lo saben) pues están dedicados a disfrutar lo robado.
De todo ese conglomerado sobresalen los que hoy sufren el papel de ser opositores a la 4T. Están viviendo en carne propia lo que se siente estar del otro lado del poder. Pero en lugar de seguir el mejor ejemplo de un líder social de este siglo, de un opositor exitoso como López Obrador, de recorrer incansablemente pueblos, comunidades, colonias, barrios, ejidos, para construir un movimiento sólido, fuerte, quieren hacerlo desde la hamaca, desde el sillón, frente a una computadora, mientras consumen Coca Cola, y degustan chocolate Ferrero Rocher hasta empacharse.
No, así no van a lograr nada. Hay que caminar, bajar a donde está el pueblo, darles la cara. Mostrar proyectos o soluciones viables a los problemas que critican desde la comodidad de lugares climatizados.
Hay que asolearse, mojarse si llueve, desgastar las suelas de los zapatos. Porque criticar, cuestionar, destruir desde los cafés y demás centros de reunión es lo más sencillo.
El tema es aterrizar en territorio, medir como les va con la gente. Porque precisamente es ahí donde les lleva una ventaja abismal la marca Morena que, mientras sus adversarios componen el mundo desde las redes sociales, ellos están allá abajo, donde los recibe muy bien el pueblo de a pie. Esa es la diferencia, y este columnista lo ha observado de primera mano.
Sin embargo, a las viudas del PRI le gusta la chamba fácil, de cuando tenían en sus manos el presupuesto estatal. Ahora les toca construir desde abajo, pero en ese terreno tropiezan, no se les ve. La verdad, la verdad, como anillo al dedo les queda a los que disfrutaron de las mieles del poder en los años del tricolor, este tema, parafraseando uno de los éxitos de Marco Antonio Solís: “No hay nada más difícil que vivir sin PRI”. Ahí se las dejo.




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