Autoridades ofrecen hasta 33 mil pesos a quienes participen en las ferias de paz

Foto: Fernando Eloy / Archivo

Hasta 33 mil pesos podría entregar el gobierno a las personas que decidan participar en las ferias de paz y desarme que comenzaron este lunes y estarán hasta el 31 de julio en el sur de Quintana Roo, informó la secretaria de Gobierno, Cristina Torres, durante su participación en la conferencia semanal de la Mesa de Paz estatal.

«Lo más importante es hacer un llamado a las personas que en su casa tienen desde una bala hasta cualquier arma, que la lleven. No hay preguntas, no hay ningún tipo de entrevista relacionada con el origen de de ese objeto y pueden recibir hasta 33 mil 650 pesos por el arma o el objeto que presenten, dependiendo las características», especificó.

Esta primera Feria de Desarme y Construcción de Paz por el Desarme Voluntario arrancó formalmente en el municipio de Othón P. Blanco, específicamente en la Explanada de la Bandera y el objetivo es retirar de los hogares artefactos que representan un peligro latente, fomentando una cultura de prevención que permita fortalecer el tejido social y la tranquilidad en toda la entidad quintanarroense.

Los objetos son inutilizados de forma inmediata por personal especializado de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la campaña extenderá su alcance a diversas comunidades rurales y localidades estratégicas, como Javier Rojo Gómez el 28 de julio, para luego trasladarse a la comunidad de Calderitas el día 29. 

Posteriormente, las mesas de recepción se instalarán en Nicolás Bravo el 30 de julio y concluirán este ciclo en el parque Aarón Merino Fernández el 31 de julio. 

La funcionaria enfatizó que el trasfondo de esta iniciativa es una estrategia integral de protección civil y prevención de incidentes fatales, debido a que tener un arma en el hogar constituye un riesgo incalculable para los habitantes, particularmente para los infantes.

«Un descuido o una curiosidad infantil podrían derivar en consecuencias irreparables, razón por la cual se insta a las familias a ver este proceso como una oportunidad para generar un ingreso extra mientras se asegura la integridad de sus seres queridos. La premisa institucional es clara: un arma menos en casa representa una vida más protegida», compartió la secretaria.

Además del armamento real, el programa contempla un componente educativo dirigido específicamente a la infancia, a través del intercambio de juguetes bélicos por artículos lúdicos, para desincentivar la normalización de la violencia desde etapas tempranas. 

Este esfuerzo coordinado pretende cambiar la mentalidad de las nuevas generaciones, sustituyendo objetos que simulan violencia por herramientas que promuevan el aprendizaje y la sana convivencia.

«Si en su casa una niña o un niño tiene una pistola de juguete, tiene una escopeta, en fin, cualquier tipo de juguete bélico, también es canjeable por otro tipo de juguete lúdico», resaltó Cristina Torres.

Con información de La Jornada Maya

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