Armagedón

“La lengua es un fuego, un mundo de maldad. La lengua contamina todo el cuerpo, inflama la rueda de la creación, y ella misma es inflamada por el infierno”
Santiago 3:6

El desprecio lingüístico de Mariluz: “Usted ya va de salida”
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
La expresión atribuida a la presidenta municipal de Huimanguillo, Mari Luz Velázquez Jiménez, dirigida a un adulto mayor durante un encuentro con ciudadanos, no puede reducirse a una frase desafortunada, a un simple error de comunicación o a uno de esos supuestos “malentendidos” que los políticos suelen invocar cuando sus palabras ya les explotaron en las manos ¡Fue infamante y ofensiva!

El episodio difundido públicamente, ante los reclamos relacionados con presuntas afectaciones provocadas por las obras del Tren Interoceánico, la alcaldesa respondió al ciudadano: “Sí, señor, pero usted ya va de salida, hay que cuidar a los jóvenes”. La expresión generó protestas entre los asistentes y obligó a la funcionaria a intentar explicar de forma equivocada que todos los seres humanos “vamos de salida” porque nadie tiene la vida comprada

Esa explicación posterior no neutraliza la gravedad política de la frase inicial. Al contrario, exhibe que la presidenta municipal no comprendió inmediatamente por qué sus palabras habían resultado ofensivas. En lugar de corregir, disculparse o moderarse, decidió discutir con la indignación colectiva. Es decir, no solamente tropezó verbalmente, sino que continuó caminando sobre el mismo error con la serenidad de quien confunde autoridad con infalibilidad

“Usted ya va de salida” no es una expresión menor. Es una frase que concentra desprecio generacional, intolerancia política y una visión equivocada del servicio público. Convierte la vejez en motivo de descalificación y presenta a los jóvenes como justificación para ignorar el respeto al adulto mayor. Entendamos: No fue una frase privada, sino lenguaje pronunciado desde el poder. El primer elemento que debe analizarse es la desigualdad entre quienes participan en la escena

No se trataba de dos particulares discutiendo en la calle. De un lado estaba un ciudadano adulto mayor que formulaba un legítimo reclamo; del otro, la autoridad municipal que administra recursos públicos, servicios, permisos, programas sociales, obras y decisiones que afectan la vida cotidiana de miles de personas. Por eso las palabras no tienen el mismo peso. Cuando un ciudadano responde con enojo puede cometer una imprudencia personal. Cuando la alcaldesa Mariluz Velázquez responde desde la irritación, la imprudencia adquiere una dimensión institucional

La voz deja de ser exclusivamente suya: habla la autoridad, habla el ayuntamiento y habla el poder municipal. Mariluz Velázquez no se encontraba en esa reunión como una vecina más, sino como presidenta municipal del Ayuntamiento de Huimanguillo para el periodo 2024-2027. El propio gobierno municipal presenta oficialmente su administración bajo conceptos como “humanismo”, “unidad”, “diálogo”, “responsabilidad institucional” y “vocación de servicio”

Precisamente por ello, la expresión “usted ya va de salida” no solamente resulta desafortunada: contradice el discurso con el que la administración pretende legitimarse. No hay humanismo cuando la edad de una persona es utilizada para disminuir el valor de su reclamo. No hay diálogo cuando la autoridad responde con una descalificación. No hay vocación de servicio cuando el servidor público parece considerar que escuchar al ciudadano es una concesión y no una obligación

La expresión contiene una idea profundamente discriminatoria: que una persona, por ser adulta mayor, tiene menos futuro, menor relevancia social y, por tanto, menos autoridad moral para intervenir en asuntos públicos. Decirle a alguien “usted ya va de salida” equivale, en términos políticos, a decirle: “Su tiempo terminó”. “Su opinión vale menos”. “Su problema no importa, Usted puede esperar”. “Las decisiones deben tomarse pensando en quienes todavía tienen futuro, no en usted”

Gobernar no significa escoger qué generación merece ser escuchada. La administración municipal debe proteger a la niñez, juventud, personas adultas, a discapacitados y adultos mayores. La justicia pública no consiste en quitarle dignidad a unos para aparentar preocupación por otros. Además, la Ley de los Derechos de las Personas Adultas Mayores establece como principios la equidad, la atención preferente y la igualdad sustantiva

Cuando los asistentes reaccionaron y cuestionaron a la alcaldesa sobre cómo podía saber que el ciudadano “iba de salida”, ella encolerizada contestó que todos vamos de salida y que nadie tiene la vida comprada. Esa respuesta no fue una rectificación. Fue una racionalización. Una rectificación habría sido: “Me expresé mal”. “No debí referirme a su edad”. “Le ofrezco una disculpa”. “Escuchemos su planteamiento”. Su intolerancia no le permite rectificar nada

Quienes han visto el video se cuestionan ¡Qué diferencia de actitud y tono de voz de la maestra Mariluz que para sostener su familia por las tardes vendía pasteles y biscochos en la Mega! En esas tardes todo era sonrisa, mendigar una compra con mirada baja. Ese es el problema de Morena de poner a este tipo de gentes en las alcaldías, una Mariluz que nunca soñó con tener la lujosa residencia que hoy tiene, ahorrando de la venta de pastelitos, galletas y biscochos, tardaría quizás 40 años

La actitud de la alcaldesa ilustra la calidad de la clase de persona que es. El contexto destruye la excusa. La respuesta, transmite una preocupante incapacidad para leer el ambiente. Cuando una multitud expresa indignación, el gobernante prudente baja el tono, escucha y recompone. Quien insiste en ganar la discusión al colectivo termina perdiendo algo más importante: autoridad moral. La alcaldesa pareció preocuparse más por demostrar que su frase tenía una interpretación defendible que por comprender el agravio que había provocado

Es el viejo defecto del poder: creer que admitir un error debilita, cuando en realidad la obstinación suele producir un daño mucho mayor. La frase tenía estructura, destinatario y sentido: “Usted ya va de salida, hay que cuidar a los jóvenes”. No hubo una palabra equivocada que alterara accidentalmente el significado. Hubo una idea formulada de manera directa. Posteriormente, ante la reacción de los asistentes, no fue retirada, sino defendida mediante la afirmación de que todos vamos de salida. De ese tamaño fue el desprecio lingüístico de Mariluz: “Usted ya va de salida”

SEPTIMO SELLO
Otro error garrafal lingüístico fue el cometido por el aspirante a la alcaldía de Centro Daniel Casasús, defendiendo lo indefendible y culpando a los medios de comunicación de un hecho innegable. Definamos: la declaración de Andrés López Beltrán es textual, está en videos y fue emitida en 2024, fue nítida y contundente, no se vale acusar a los medios de sacarla de contexto

Sacarla de contexto implicaría omitir una parte que cambie sustancialmente su significado o atribuirle palabras o una intención distinta a lo que expresó. El discurso fue claro, López Beltrán afirmó y reconoció de manera explícita: “que él y su familia son tabasqueños de nacimiento. Afirmó que se consideran chilangos por adopción y por convicción

Además, agregó que: “la Ciudad de México les dio todo, que dedicará su vida y luchará por el bienestar de esa ciudad”. Remató con un «¡Viva la Ciudad de México!» Vale la pena que alguien le muestre el video del discurso al desmemoriado Casasús Ruz para que recapacite. Ineludible, literalmente, el mensaje de López Beltrán proyecta una identidad política y afectiva ligada a la capital del país. Sostiene y manifiesta su intención de desarrollar ahí su carrera política, esa es una interpretación razonable del contenido de sus propias palabras

SEPTIMA TROMPETA
Distinto sería afirmar que esa declaración lo obliga para siempre o le impide cambiar de proyecto político en el futuro. Las personas pueden modificar sus decisiones y aspiraciones, como ya lo hizo López Beltrán. Por ello, no resulta lógico que un político como Daniel Casasús responda automáticamente como fiera herida, diciendo que «están sacando de contexto» esa cita, se vio estrambótico al no explicar qué parte del contexto altera el significado

En política esto ocurre con frecuencia. Los actores apelan al «contexto» cuando una declaración pasada entra en tensión con una postura presente. A veces tienen razón; otras, el contexto no cambia el sentido esencial de lo dicho. Después de todo, las palabras tienen la mala costumbre de quedar registradas en videos inalterables y la memoria suele ser un adversario bastante menos complaciente que los equipos de comunicación

SEPTIMA COPA
Lo más grave del ingeniero Daniel Casasús es descalificar a los medios de comunicación, eso pega en su adelantada precampaña: se entiende que “regalar periódicos en territorio” no levanta ni ilusiona a una sociedad tan golpeada. Morena debe meditar seriamente: si quiere correr riesgos innecesarios en simpatía electoral; en el círculo rojo saben perfectamente que en las encuestas reales Casasús Ruz en Centro “va dos a uno abajo” ante Jorge Bracamonte. Su falta de credibilidad desde SOTOP pega en serio y le genera un escenario dudoso

Revisemos: en la pasada asamblea informativa del partido oficial el fin de semana, el presidente de la JUCOPO no sólo exhibió el pulso y control político que mantiene dentro de Morena, sino que también arrasó en el llamado “aplausómetro” frente a Daniel Casasús. Durante la asamblea realizada en el fraccionamiento FOVISSSTE, el diputado fue recibido entre aplausos y muestras abiertas de respaldo ciudadano

El dirigente estatal de Morena -ese si va de salida-, Jesús Selván, observaba cómo la multitud se inclinaba claramente a favor de Bracamonte. La escena dejó un mensaje político difícil de ignorar: las encuestas cuchareadas pueden orientar, pero la movilización territorial y la respuesta espontánea de la militancia también construyen candidaturas. Ojo: en esa asamblea, en la disputa por Centro, el presidente de la JUCOPO mostró músculo, estructura y capacidad de convocatoria.

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