El 26 de marzo se ordenó a la firma retirar elementos culturales de toda publicidad turística y en línea
Casi cuatro meses después de que el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocó la suspensión definitiva –el 26 de marzo– que permitía a Grupo Xcaret utilizar elementos del patrimonio cultural maya en su publicidad turística, el fallo aún no produce efectos porque el máximo tribunal no ha emitido el engrose de la sentencia.
La ausencia de ese documento final mantiene vigente la medida cautelar concedida a la empresa en un amparo indirecto e impide que el expediente regrese al juzgado de origen para continuar el juicio de fondo, en el que Grupo Xcaret enfrenta al Instituto Nacional de Derechos de Autor (Indautor) y a integrantes de la comunidad maya.
Ante esta situación, la subdirectora de Asuntos Contenciosos del Indautor, Perla Nancy Vásquez Castelán, solicitó a la SCJN informar si el engrose del incidente de suspensión 4/2025 ya fue concluido. El máximo tribunal respondió el pasado día 14 que el documento “aún se encuentra en proceso de elaboración”.
Cabe señalar que el ministro presidente, Hugo Aguilar Ortiz, ha sostenido que a diferencia de la anterior integración de la Corte, los engroses ya no tardan meses o años en emitirse.
En la resolución del 26 de marzo, el pleno de ministros revocó la medida cautelar al considerar que la protección del patrimonio cultural maya, por ser de interés público y social, prevalece sobre el interés económico de una empresa privada. Además, ordenó a Grupo Xcaret retirar la publicidad y de su sitio web toda la simbología maya mientras se resuelve el juicio de fondo.
Origen del conflicto
Tras esa decisión, el conglomerado anunció en abril la cancelación de la Travesía Sagrada Maya 2026, en la que participan cientos de canoeros, al argumentar un escenario de incertidumbre jurídica.
El conflicto comenzó en junio de 2022, cuando integrantes del pueblo maya presentaron una queja ante el Indautor contra Grupo Xcaret por presunto uso indebido de elementos de su patrimonio cultural y la posible vulneración de derechos de autor. En diciembre de ese año, el instituto dictó medidas precautorias para retirar materiales promocionales y prohibir la comercialización de productos o servicios basados en esa cosmogonía ancestral.
Durante el procedimiento, Grupo Xcaret alcanzó un acuerdo con el Gran Consejo Maya de Quintana Roo, que mediante un “contrato de transición” le permite utilizar la simbología maya. Como resultado, una parte de los promoventes se desistió en agosto de 2023, aunque otros continuaron el litigio.
En 2024, el Indautor ratificó las medidas precautorias y en febrero de 2025 la empresa obtuvo la suspensión definitiva. La impugnación de esa resolución llevó el caso a la Suprema Corte, que resolvió el incidente en marzo de este año.
Con información de La Jornada Maya




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