Sesión académica analiza símbolos, prácticas y objetos como los pantalones en la historia
¿Qué significaba usar pantalones hace dos siglos? ¿Cómo influyen los olores, los sonidos, las emociones o las formas de saludar en la construcción de la historia? Aunque estas preguntas podrían parecer alejadas del trabajo tradicional de los historiadores, hoy forman parte de una corriente que ha transformado la manera de comprender el pasado: la historia cultural.
Con el propósito de acercar a estudiantes y público interesado a esta perspectiva, la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) realizó la Sesión 3: «Historia cultural, estado y perspectivas», impartida por la Dra. Laura Olivia Machuca Gallegos, reconocida investigadora especializada en el estudio de la historia social y cultural.
Durante su intervención, la académica explicó que la historia cultural busca analizar los símbolos, las representaciones y las prácticas cotidianas que dan significado a la vida de las personas y las sociedades.
«Cuando hablamos de historia cultural, hablamos de temas tan diversos como la comida, la ropa, la lectura, las emociones, la memoria o las formas de convivencia. Se trata de entender qué significan estas prácticas y cómo han cambiado a través del tiempo», señaló.
La especialista realizó un recorrido por las principales corrientes y autores que han contribuido al desarrollo de esta disciplina, entre ellos Peter Burke, Roger Chartier, Carlo Ginzburg y Robert Darnton, cuyas obras han permitido ampliar los horizontes de la investigación histórica.
Uno de los ejemplos que más llamó la atención fue la posibilidad de realizar una «historia cultural de los pantalones», un ejercicio que permite reflexionar sobre quiénes los usaban, cuándo comenzaron a utilizarlos las mujeres y qué simbolismos han acompañado esta prenda a lo largo del tiempo.
Asimismo, destacó que esta corriente se ha enriquecido gracias al diálogo con otras disciplinas, como la antropología, permitiendo abordar temas vinculados con la memoria colectiva, las identidades, las prácticas religiosas, la historia de la lectura, la cultura material e incluso las emociones.
Machuca Gallegos subrayó que la historia cultural representa también una oportunidad para las nuevas generaciones de historiadores, quienes pueden encontrar en ella herramientas para analizar fenómenos complejos desde una mirada más amplia e interdisciplinaria.
«Más que ofrecer respuestas definitivas, la historia cultural nos invita a hacernos preguntas sobre aquello que damos por sentado en nuestra vida cotidiana y a comprender que detrás de cada práctica existe una construcción histórica», comentó.
La sesión formó parte del programa Tópicos Selectos de la Historia Contemporánea de Yucatán, impulsado por la Facultad de Ciencias Antropológicas.




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