*Armagedón**

“Porque en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas; y extranjeros no lo volverán a poner en servidumbre”**Jeremías 30:8**

Sheinbaum marca límites: justicia sí, intervención no**Alfredo A. Calderón Cámara**alfredocalderon1960@gmail.com**La postura ayer de Claudia Sheinbaum frente a las solicitudes de extradición del Departamento de Justicia de Estados Unidos abre un debate complejo en la relación bilateral: el límite entre la cooperación judicial y la injerencia política. Su discurso, pronunciado en un acto masivo con fuerte carga simbólica, plantea un escenario que merece ser analizado con cuidado**Sheinbaum Pardo remarcó su posición: la acusación de que se pretende detener con fines de extradición a diez autoridades mexicanas en funciones -incluyendo un gobernador, un alcalde y un senador- sin pruebas públicas, es presentada como un hecho sin precedente. Para la mandataria esto coloca a México en una situación delicada: aceptar sin cuestionar podría interpretarse como subordinación; rechazarlo, como un desafío directo a Washington**La narrativa presidencial busca blindar la soberanía nacional, subrayando que la justicia mexicana debe ser la única instancia para procesar a sus autoridades. A lo anterior, en su mensaje añadió: que si se normaliza este tipo de solicitudes, el Departamento de Justicia podría convertirse en un “elector” en México. La metáfora es potente: sugiere que las decisiones judiciales desde el extranjero tendrían impacto directo en la configuración política interna**Meditemos: el mensaje está dirigido tanto a la opinión pública mexicana como a los actores internacionales, reforzando la idea de que la soberanía electoral es un límite infranqueable. Resulta interesante el punto de vista de la dimensión geopolítica y electoral de Sheinbaum Pardo. La presidenta vincula estas acciones con intereses de la “ultraderecha” estadounidense, insinuando que podrían estar relacionadas con las elecciones de 2026 en EE.UU. y las de 2027 en México**Este planteamiento refuerza la reforma “Monreal” e introduce un componente político-electoral en la interpretación de las extradiciones. Se abre así, la hipótesis de que las solicitudes no responden únicamente a la lucha contra el crimen organizado, sino a cálculos estratégicos de poder. La referencia al accidente del 19 de abril, donde murieron dos agentes estadounidenses sin acreditación oficial y dos mandos de la Fiscalía estatal, desde la visión presidencial refuerza la narrativa de intervención irregular**Sheinbaum utiliza este caso como ejemplo de los riesgos de permitir operaciones extranjeras sin control. La mención de la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional busca legitimar jurídicamente su postura. La presidenta enfatiza que su gobierno no protegerá corrupción ni vínculos con el crimen, pero insiste en que corresponde a las instituciones mexicanas investigar y sancionar. Este matiz es clave: Sheinbaum no trata de negar la existencia de problemas, sino de afirmar que la solución debe ser estrictamente nacional**La tensión entre soberanía y cooperación es el dilema histórico de la relación bilateral. El reto para Sheinbaum será mantener firme la defensa de la independencia nacional sin romper los canales de colaboración indispensables en la lucha contra el crimen organizado. En este tablero, cada movimiento cuenta: lo que está en juego no es sólo la justicia, sino la legitimidad política y la autonomía de México frente a cualquier intento de injerencia externa**Al mismo tiempo, que exigió a EE.UU. asumir responsabilidades en tráfico de armas, consumo de drogas y lavado de dinero, trasladando parte de la carga del problema al vecino del norte. La lectura política inmediata es que busca el fortalecimiento interno: su discurso trata de reforzar su imagen como defensora de la soberanía, un tema históricamente sensible en México**Es indudable que la narrativa generará fricciones con Washington, especialmente si se interpreta como un cuestionamiento directo a sus instituciones. Sin embargo, desde la silla del águila al vincular las solicitudes con intereses de la ultraderecha estadounidense, Sheinbaum busca blindar el proceso electoral mexicano frente a percepciones de injerencia ¿Lo logrará? El tiempo lo dirá, sobre todo porque enfrente tiene un desquiciado Donald Trump que es de cuidado**Otro riesgo de desgaste son las pruebas que aporten quienes ya se entregaron a las autoridades de Estado Unidos, si el pedimento de las extradiciones se sostiene con pruebas sólidas, la narrativa de injerencia podría perder fuerza y abrir un flanco de vulnerabilidad para el gobierno. Entendamos: el discurso de Claudia Sheinbaum marca un punto de inflexión en la relación México-Estados Unidos: coloca la soberanía como eje central y cuestiona la legitimidad de las acciones judiciales extranjeras**Es un mensaje con doble destinatario: hacia dentro, para consolidar apoyo político; hacia fuera, para fijar límites claros en la cooperación bilateral. El reto será mantener ese equilibrio sin romper los canales de colaboración indispensables en la lucha contra el crimen organizado y el tráfico de armas. Es decir: Sheinbaum marca límites: justicia sí, intervención no**EL SEPTIMO SELLO**Interesante resulta ser la falta de justicia en el caso del presunto feminicidio que guarda la carpeta No 116/2018, quizás el presidente del Poder Judicial, Efraín Reséndez Bocanegra al enterase se interese el saber porque a tantos años de haberse cometido el crimen el presunto feminicida Esmelín “N” no recibe sentencia, máxime cuando el próximo miércoles está acordada una audiencia que ha sido diferida en diversas ocasiones, haciendo la aplicación de la Ley tortuosa para los familiares de la víctima**LA SEPTIMA TROMPETA**La víctima Nancy Yacqueline Arias Narváez, fue brutalmente golpeada y asesinada por su pareja, Esmelín “N” el 9 de junio de 2018. Su cuerpo fue manipulado para simular una caída y su agresor permaneció prófugo durante años. Lo que describe el informe forense contiene varios elementos que, desde una perspectiva criminalística y forense, suelen considerarse incompatibles con una simple caída accidental por escaleras. Si la víctima presentaba: Golpes múltiples en rostro, nariz y boca. Lesiones en ambas manos. Marcas compatibles con presión de dedos o pulgar en el cuello. Uñas cortadas o manipuladas. Cabello mojado y aparente aseo del cuerpo. Cambio de ropa o alteración de la escena**LA SEPTIMA COPA**Finalmente, si el dictamen del médico forense estableció como causa de muerte un traumatismo craneoencefálico y lesiones severas en el macizo facial, la pregunta central para los investigadores siempre es la misma: ¿Esas lesiones son compatibles con una caída accidental o corresponden a una agresión directa? Esa diferencia no se resuelve con testimonios, sino mediante peritajes de medicina forense, criminalística de campo, análisis de mecánica de lesiones, fotografías de la escena, necropsia y reconstrucción de hechos. Interesante el caso, reclama espacio por separado porque al parecer “hay gato encerrado”*

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