Elementos de la Marina decomisan miles de toneladas de camarón proveniente de Ecuador, que cada año ingresan en forma irregular al país. Foto
Elementos de la Marina decomisan miles de toneladas de camarón proveniente de Ecuador, que cada año ingresan en forma irregular al país. Foto cortesía ‘Debate Sinaloa’

La acuacultura mexicana enfrenta una de las peores crisis de su historia, denunciaron productores de Sinaloa, Nayarit y Sonora, luego de afirmar que el ingreso ilegal de camarón ecuatoriano a México opera como una red de contrabando, la cual está perfectamente estructurada y provoca el desplome de precios, el cierre de granjas y significa un grave riesgo sanitario para el país.

El impacto ya golpea con fuerza al sector, pues se calcula que hasta 35 mil 740 toneladas de camarón ecuatoriano entran cada año de forma irregular a México, una cifra que representa cerca de 30 por ciento de toda la producción de Sinaloa.

Además, el mercado se encuentra saturado, los precios se desploman y cada vez más acuicultores se enfrentan al cierre de granjas, deudas y despidos de personal; a nivel nacional, el camarón ilegal representaría pérdidas estimadas en alrededor de 6 mil 75 millones de pesos al año.

Productores advirtieron que no solamente está en juego la economía de miles de familias que dependen de la actividad acuícola, sino también la seguridad sanitaria del país, porque se desconocen las condiciones en las que ingresa dicho producto.

En las zonas acuícolas crece la desesperación, pues durante décadas fue una fuente de empleo y desarrollo para comunidades enteras que hoy se encuentran al borde del colapso; mientras, el camarón de contrabando ha desplazado a la especie nacional.

Para conocer la magnitud del problema, a principios de Semana Santa había 20 mil toneladas almacenadas sin venta en el noroeste de México cuando era temporada clave del año.

El presidente del Consejo Directivo del Comité Sistema Producto Camarón de Cultivo de Sinaloa, Raúl Leyva Retes, informó que se calcula que a diario ingresan al país hasta 30 tractocamiones cargados con camarón de Ecuador de manera ilícita, principalmente por Reynosa, Tamaulipas. También se cree que usan rutas clandestinas a través de balsas en la frontera sur de Chiapas.

“El camarón no debería entrar a México, porque no existe tratado comercial con Ecuador. Si las aduanas estuvieran bien vigiladas, esto no estaría ocurriendo”, lamentó.

La acuacultura genera alrededor de 60 mil fuentes de trabajo directas en México, las cuales están en riesgo; sin embargo, el impacto del camarón clandestino también golpea severamente a la pesca ribereña pues afecta a 220 mil empleos.

El contrabando de camarón ha dejado sin sustento a miles de familias, explica Carlos Urías Espinoza, presidente de la Confederación de Organizaciones Acuícolas del Estado de Sinaloa (Coades), quien refiere que el problema se extiende a Nayarit y Sonora.

Triangulación

De acuerdo con productores y senadores, como la morenista Imelda Castro, el producto proveniente de Ecuador es enviado a Honduras, Guatemala y Nicaragua, donde presuntamente es retiquetado para ocultar su origen y aprovechar tratados comerciales con México.

Después lo trasladan a territorio nacional por Estados Unidos o por Centroamérica mediante una compleja red de triangulación comercial. “Cambian cajas, etiquetas y documentos para disfrazar camarón ecuatoriano como si fuera centroamericano. Es una simulación descarada”, denuncian Leyva Retes y Urías Espinoza.

Las sospechas de que el camarón ecuatoriano es retiquetado en Guatemala surgieron a partir de investigaciones de acuicultores mexicanos, quienes detectaron un crecimiento inusual en las exportaciones de ese país hacia la nación centroamericana.

Inicialmente se reportaban envíos de alrededor de 3 mil toneladas; después 4 mil y, al cierre del año pasado, Ecuador reportó ventas por 16 mil 500 toneladas a Guatemala, cuyas cifras son atípicas, debido a que dicho país también es productor y exportador de camarón; además, cuenta con un mercado interno pequeño comparado con el volumen importado.

Los productores señalaron que el crustáceo ingresa a México por la corrupción de personal de las aduanas que no hace nada por detenerlo.

“Guatemala produce camarón y también exporta a México; entonces, para nosotros, el crecimiento acelerado de las importaciones de camarón ecuatoriano hacia ese país es un fuerte indicio de triangulación comercial”, señala el presidente de la Coades.

Considera que el volumen adquirido por Guatemala no corresponde al comportamiento normal de consumo interno, pues además de su propia producción, mantiene compromisos de exportación hacia mercados internacionales, incluido México.

Competencia federal

“El combate al contrabando de camarón es un tema de competencia federal; el gobierno estatal reconoce el trabajo y esfuerzo de los acuicultores, y el camarón ilegal sí llega a afectar los precios, pero son muchos los factores que impactan al sector”, afirma por su parte la secretaria de Pesca y Acuacultura de Sinaloa, Flor Camila Guerra Mena.

Y agrega: “Sinaloa es un estado fuerte en la acuacultura y eso se refleja cada año en las cosechas; se está trabajando para que esa actividad no caiga”.

Mientras, Carlos Urías sostiene que “las autoridades no están haciendo lo suficiente para detener el ingreso de camarón de Ecuador al país; porque se han presentado evidencias de su ingreso por las aduanas, pero no se realizan investigaciones ni se hacen las revisiones a las unidades donde los transportan.

“Las autoridades no nos apoyan y esto está afectando a muchas familias que viven de la acuacultura en Sinaloa, Nayarit y Sonora; nosotros seguiremos insistiendo porque, de continuar este problema, nos vamos a quedar sin nuestro sustento,” asentó.

El contrabando de camarón en México también presenta un riesgo sanitario para la acuacultura nacional, advierte José Félix Ortiz, director de la Facultad de Ciencias del Mar, de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), campus Mazatlán.

Uno de los principales peligros radica en que este producto entra sin ningún tipo de verificación sanitaria, lo que podría facilitar la introducción de enfermedades que afecten directamente a las granjas camaronícolas mexicanas.

“El crustáceo de contrabado no tiene ninguna verificación sanitaria, por lo que puede traer muchas enfermedades que afecten a los productores locales”, destaca elcatedrático.

Entre los males que preocupan al sector están padecimientos virales y bacterianos como la mancha blanca, la cual ya ha provocado grandes afectaciones en años pasados en Sinaloa, y la vibriosis, considerada altamente dañina para la producción del crustáceo.

Sin embargo, aclara que hasta el momento no existe evidencia de que estos padecimientos representen un riesgo para la salud humana, pues afectan principalmente a los camarones y a la actividad productiva.

El facultativo también advierte que el contrabando impide conocer las condiciones reales de transporte, almacenamiento y conservación del producto, debido a que no existe trazabilidad ni controles oficiales. “Al ser un producto ilegal no tiene ningún rastro, no sabemos cómo está pasando por la frontera ni si se mantiene en condiciones adecuadas de refrigeración.”

Entre las dependencias señaladas de presunta corrupción para que el camarón ilegal inunde el país, los productores mencionaron a la Agencia Nacional de Aduanas de México, Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca.

Incluso, denuncian que las autoridades habrían ignorado un amparo federal, identificado como el expediente 564/2023, mediante el cual se ordenaba el cierre de fronteras al camarón ecuatoriano mientras no se garantizaran condiciones sanitarias adecuadas.

Para el sector, la falta de acciones contundentes no solo está permitiendo el contrabando, sino también pone en riesgo la supervivencia de miles de productores nacionales y la seguridad sanitaria de toda la cadena acuícola mexicana, mientras las autoridades federales son meras espectadoras.

Con información de La Jornada Maya

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