Analizan biomarcadores que ayuden a mejorar el diagnóstico y monitoreo clínico del padecimiento

Con el objetivo de fortalecer la investigación científica en torno a enfermedades infecciosas de relevancia regional y promover el intercambio académico, el Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) llevó a cabo el Seminario de Investigación “Monitoreo de potenciales biomarcadores para la Enfermedad de Chagas; seguimiento en las etapas: aguda, crónica temprana y crónica tardía, en un modelo murino de infección por Trypanosoma cruzi”, impartido por la Dra. Nora Hernández Cuevas, investigadora del Laboratorio de Parasitología.

Durante su presentación, la especialista abordó aspectos generales sobre la enfermedad de Chagas, padecimiento causado por el protozoario Trypanosoma cruzi, transmitido principalmente por insectos vectores conocidos popularmente en la región como “pic”, además de otras vías como transfusiones sanguíneas, trasplantes de órganos, transmisión congénita o consumo de alimentos contaminados. Explicó que esta enfermedad representa un desafío de salud pública debido a la complejidad de su comportamiento biológico y epidemiológico.

Destacó que la enfermedad presenta una fase aguda y una fase crónica, esta última dividida en etapas temprana y tardía. Señaló que uno de los principales retos para el control oportuno del padecimiento es que, durante largos periodos, las personas pueden no presentar síntomas, mientras el parásito continúa generando daños progresivos en órganos como el corazón, el sistema digestivo o el sistema nervioso.

Asimismo, explicó que en México los métodos diagnósticos incluyen técnicas directas para identificar al parásito durante la fase aguda y pruebas inmunológicas o moleculares para la fase crónica. Sin embargo, indicó que la baja presencia del parásito en etapas avanzadas dificulta la detección, lo que hace indispensable el desarrollo de nuevas estrategias diagnósticas más sensibles y específicas.

En ese contexto, la investigadora enfatizó la importancia de estudiar la interacción entre el hospedero y el parásito para identificar biomarcadores que permitan mejorar la detección y seguimiento clínico de la enfermedad. Definió a los biomarcadores como moléculas o procesos biológicos medibles que ayudan a predecir la presencia o evolución de un padecimiento.

Como parte de la línea de investigación que desarrolla el Laboratorio de Parasitología, la Dra. Hernández Cuevas presentó avances relacionados con la proteína fibronectina, una molécula involucrada en procesos celulares y de remodelación de tejidos que podría convertirse en un potencial biomarcador para identificar cambios asociados a la infección por Trypanosoma cruzi. Explicó que los estudios buscan determinar si los patrones de modificación de esta proteína podrían contribuir al diagnóstico y monitoreo de la enfermedad en sus distintas etapas.

De igual forma, recordó que actualmente los tratamientos disponibles presentan alta eficacia durante la fase aguda; sin embargo, su efectividad disminuye considerablemente en etapas crónicas y pueden ocasionar efectos secundarios que afectan la adherencia terapéutica. 

Añadió que, hasta el momento, no existe una vacuna comercial contra la enfermedad, aunque distintos grupos científicos, incluido el Laboratorio de Parasitología del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi”, trabajan en el desarrollo de alternativas preventivas y terapéuticas.

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