
Armagedón
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón”
Colosenses 3:23
Obra pública a la vista de todos
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
El anuncio ayer de más de 400 millones de pesos en obra pública para el municipio de Centro refleja una de las apuestas más visibles del gobierno de Javier May Rodríguez: llevar la narrativa de la “transformación” al terreno concreto de calles, drenajes, alumbrado y servicios básicos, es señal que los gobiernos estatal y municipal caminan de la mano
Porque al final, la política puede llenarse de discursos, conferencias y fotografías con chalecos, pero el ciudadano común termina evaluando a un gobierno por algo mucho más simple y brutal: si tiene agua, si no se le inunda la calle y si puede llegar a su casa sin destruir la suspensión del carro. La civilización moderna resumida en banquetas y transformadores eléctricos. Qué empresa administrativa: humilde y decisiva
El arranque simultáneo de obras en comunidades como Villa Ocuiltzapotlán y Villa Macultepec tiene además una lectura política importante: el gobierno estatal busca consolidar presencia territorial en zonas históricamente rezagadas de Centro, un municipio que por años concentró presupuesto y aun así mantuvo enormes desigualdades entre Villahermosa y sus villas periféricas. En ese sentido, el mensaje es claro: la inversión no sólo debe quedarse en las zonas visibles de la capital, sino extenderse hacia comunidades que crecieron sin planeación urbana suficiente y con servicios públicos insuficientes
Otro elemento relevante es el enfoque integral de las obras. No se trata únicamente de pavimentar calles para la fotografía inaugural y el dron institucional. La inclusión de inversiones que no se ven, pero se sienten: drenaje sanitario, alcantarillado pluvial y agua potable. A eso añada el alumbrado público y en conjunto revela una lógica más estructural
Eso importa, porque en Tabasco muchas administraciones se acostumbraron durante décadas a “maquillar” vialidades sin resolver el subsuelo, generando que una lluvia intensa destruyera en meses lo recién inaugurado. Pavimentar sin atender drenaje en una zona inundable es como un “baño ruso” o ponerse perfume sin bañarse: técnicamente existe un esfuerzo, pero el problema de fondo sigue ahí
También es de tomarse en cuenta la coordinación política entre el Gobierno de Javier May y el de Centro encabezado por Yolanda Osuna. En un país donde muchos proyectos públicos se frenan por disputas de poder, protagonismos o diferencias partidistas internas, la sincronía institucional permite acelerar ejecución y facilitar recursos. En Tabasco caminan al mismo ritmo
La referencia al adelanto de participaciones del FAIS muestra además un intento por mover obra rápidamente y generar resultados visibles en plazos cortos, particularmente antes de que el desgaste natural del gobierno comience a golpear con mayor fuerza. Sin embargo, el verdadero desafío no está en arrancar obras, sino en terminarlas con calidad, transparencia y durabilidad
En México abundan los banderazos de inicio; lo escaso son las obras concluidas sin sobrecostos, sin retrasos y sin convertirse en monumentos al concreto agrietado. Los próximos 90 días serán importantes porque ahí se medirá si la capacidad operativa del Gobierno del Pueblo puede corresponder al tamaño de sus anuncios
La administración estatal ha dado muestras de entender algo fundamental: la infraestructura básica tiene un impacto político inmediato porque toca la vida cotidiana. Una calle pavimentada cambia rutas comerciales, mejora movilidad, reduce riesgos y altera incluso la percepción de seguridad. Una red eléctrica fortalecida en temporada de calor puede significar la diferencia entre estabilidad social o enojo colectivo en colonias enteras
La política pública muchas veces no gana elecciones por los grandes discursos ideológicos, sino por detalles domésticos que afectan diariamente a miles de familias. En términos de ejercicio de gobierno, el mensaje que intenta construir Javier May es el de una administración de territorio y obra pública, más cercana al contacto comunitario que al modelo burocrático tradicional, de allí la insistencia de recorrer comunidades, anunciar proyectos y mostrar la obra pública a la vista de todos
SEPTIMO SELLO
Ayer fue un día de sobresaltos: la intercepción de una avioneta con matrícula norteamericana que ingresó ilegalmente desde Guatemala y terminó asegurada en la región de Los Ríos confirma algo incómodo: la frontera sur sigue siendo una de las zonas más porosas y sensibles para las operaciones del crimen organizado
Y no precisamente porque los delincuentes amen la biodiversidad tropical o quieran admirar los pantanos tabasqueños desde el aire. Las rutas aéreas clandestinas existen porque durante años encontraron condiciones para operar. La movilización de todas las fuerzas federales encabezadas por la SEDENA y la Guardia Nacional refleja la magnitud del operativo
No se trató de un aseguramiento menor. La aeronave transportaba 636 kilos de cocaína, una carga valuada en más de 131 millones de pesos, lo que convierte este decomiso en uno de los más relevantes registrados recientemente en esa región fronteriza. Un cargamento de ese tamaño implica logística, financiamiento, rutas trazadas y estructuras de protección. Nadie mueve semejante volumen como quien lleva una hielera al río
SEPTIMA TROMPETA
Hasta el momento no se reportan detenidos y eso abre otra línea delicada. Porque decomisar droga es importante, pero capturar a quienes coordinan las operaciones lo es todavía más. Cuando una aeronave logra aterrizar o moverse sin detenidos inmediatos, inevitablemente surgen diversas preguntas sobre las redes de apoyo que pudieron facilitar escape, resguardo o protección territorial
Las investigaciones ahora tendrán que determinar el origen exacto de la operación, los posibles vínculos locales y el nivel de penetración criminal en la región. Y ahí comienza la parte más complicada para las autoridades: transformar un golpe mediático en una investigación sólida que llegue hasta las estructuras financieras y operativas detrás del cargamento
Porque en México muchas veces aparecen las drogas, aparece la avioneta, aparecen las fotografías oficiales y los verdaderos operadores se evaporan con una eficiencia casi administrativa. El decomiso de esta avioneta en la zona de Los Ríos no es un hecho menor ni una nota roja más para llenar titulares y alimentar el morbo colectivo de sobremesa. México tiene demasiadas pistas clandestinas y demasiados silencios sincronizados. Una simple y curiosa especialidad nacional
SEPTIMA COPA
Lo delicado políticamente comienza cuando, después del aseguramiento, surgen trascendidos sobre presuntos vínculos entre el cargamento y un rancho relacionado con un alcalde de la región. Hasta este momento no existen determinaciones judiciales que acrediten responsabilidades directas y eso debe decirse con claridad. En un Estado de derecho, las investigaciones no pueden sustituirse por rumores ni las redes sociales convertirse en tribunal penal. Nadie debe acusar sin pruebas y el respeto es fundamental
Se entiende que también sería ingenuo fingir que un decomiso de esta magnitud no genera ondas expansivas políticas, administrativas y criminales en toda la región. La zona de Los Ríos ha sido históricamente vulnerable por su geografía, sus rutas y sus enormes espacios rurales. Cuando una aeronave cargada con semejante cantidad de droga logra operar en esa área, inevitablemente se abren preguntas sobre protección territorial, vigilancia aérea, redes logísticas y posibles estructuras de apoyo
Lo importante será observar si la investigación avanza hasta donde tenga que avanzar o si termina atrapada en la vieja costumbre mexicana de convertir los grandes decomisos en espectáculos temporales que producen titulares explosivos y expedientes silenciosos. Porque el verdadero problema no es solamente la droga asegurada. La contrariedad es preguntarse cuánto pasó antes sin ser detectada; por ello, hasta el momento todo lo relacionado con la avioneta: son indicios y sospechas




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