
*Armagedón**“Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron”**Jeremías 31:15* *¡¡No hay camillas!!**Alfredo A. Calderón Cámara**alfredocalderon1960@gmail.com**Otra vez el Juan Graham mostrando los “chones” de fea manera. El punto de partida no admite rodeos: un paciente de 58 años fallece tras llegar a urgencias del Hospital Regional de Alta Especialidad Dr. Juan Graham Casasús. La versión institucional señala: Arribo sin signos vitales, Maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) sin éxito y causa probable: choque cardiogénico. Eso puede ser perfectamente cierto. Si un paciente llega en paro prolongado, la probabilidad de reversión es baja. Hasta ahí, nada extraordinario**Pero el problema no es sólo qué pasó en la sala de reanimación, sino qué ocurrió en la puerta de entrada. El momento crítico se dio en el acceso a urgencias y la declaración tácita del personal médico del Hospital, que lo dice todo en el momento de la crisis: “No tenemos camilla”. Wooow, que frase tan desafortunada, en el área de urgencias, esa frase no es un detalle logístico, confiesa lo que en este espacio se ha cuestionado ¡El nulo trabajo del director general: Dr. Carlos Madrigal!**La falta de compromiso en el cargo del Dr. Madrigal Leyva ha sido evidente y genera este tipo de falla estructural de respuesta inmediata. En medicina de urgencias lo más elemental ¡Son las camillas! Existe una regla no escrita pero básica: En urgencias el tiempo es vida, si hay fricción en el acceso (falta de camilla, personal insuficiente, barreras de seguridad), se compromete el principio de atención oportuna, incluso la vida si el paciente ya venía grave**No se puede afirmar automáticamente negligencia clínica directa en la muerte. Pero sí se puede hablar de posible negligencia sistémica o administrativa ¡No tenemos camillas! Aquí aparece el verdadero conflicto político-administrativo. El discurso del Dr. Pablo Caso casi de tener hospitales “equipados”, “sin carencias” bajo el modelo IMSS Bienestar, la inoperatividad administrativa de Madrigal Leyva de prever que siempre haya camillas en urgencias, estrelló, arrastró y trapeó contra el suelo cualquier discurso de defensa de Pablo Caso Torres**La evidencia: testimonio audiovisual que se viralizó y recorre el mundo en las redes sociales de falta de equipo básico en el punto más crítico del sistema es demoledora. Esa contradicción erosiona más que cualquier cifra. Porque no es estadística, es un video mostrando la realidad, visible y emocional, la desesperación de los familiares contra el inmediato y absurdo estorbo del personal de seguridad del Juan Graham ¿De quién es la empresa que provocó este desaguisado?**En el video lo primero que se deja sentir son los problemas de actitud del personal de seguridad, médicos y enfermeras inoperantes al carecer de lo mínimo indispensable para atender al paciente y lo que es peor ¡Demostraron no tener el mínimo de humanismo! Eso lleva a quienes observan el video a contemplar el problema de arbitrariedad que saben quiénes ahí laboran que tienen al vivir en el sub privilegio de la impunidad**Los empleados no dimensionan que se trata de un Hospital de Alta Especialidad, que si bien es cierto el Dr. Caso Torres no va estar personalmente viendo que haya camillas, su responsabilidad es que el irresponsable pague su apatía e interés. Tampoco dimensionan que cualquier persona con un celular en la mano hace estallar una situación anómala y detona problema como el que ahora se encuentran. La indignación social es total**Ubiquemos: en política pública, un video en vivo y creíble puede pesar más que cien informes. El Dr. Pablo Caso Torres debería responder al cuestionamiento ¿Negligencia médica o falla del sistema? Hay que ser precisos, porque aquí muchos se precipitan: No todo resultado fatal implica negligencia médica. Pero sí hay indicadores que obligan a investigar: ¡Ausencia de camilla en área de urgencias! ¿Responsabilidad administrativa de quién?**Posible retraso en la recepción del paciente e interacción inicial deficiente (seguridad vs. atención médica) ¿Responsabilidad de quiénes? Uf, saturación o mala gestión de recursos ¿Negligencia institucional por insuficiencia operativa o mala gestión? Entendamos: no es necesariamente el médico fallando en el procedimiento. Hay causas y efectos: ante las denuncias de la falta de interés para atender sus responsabilidades de Madrigal Leyva por estar desesperado por ir a gobernar Nacajuca ¡Es indiscutible ver el sistema fallando antes de que el urgenciólogo pueda actuar!**El caso no es aislado en narrativa, aunque sí en evidencia puntual. Los hospitales bajo presión suelen mostrar tres síntomas: cuellos de botella en urgencias, falta de insumos móviles (camillas, sillas de traslado) y desgaste del personal que termina normalizando la carencia. Lo peor, algunas empleadas privilegiadas tienen el Juan Graham convertido en un vulgar “Chetumalito” y “cuerno de la abundancia” vulgares usureras al prestar dinero al redito**Empleados que llegan a “gastar el tiempo”, hablando por celulares, jugando sus computadoras, extorsionando y vendiendo comida chatarra a los enfermos. El Juan Graham es un desorden total donde no hay gobierno. Y cuando eso ocurre, la atención en todas las áreas se vuelve reactiva, no resolutiva. Aunque se intentó cerrar el caso clínico, hay abiertos los puntos clave que el Dr. Caso Torres como Delegado Estatal de IMSS Bienestar, debería explicar**¿Había realmente cero camillas disponibles o fue un problema de organización? ¿Cuánto tiempo transcurrió entre llegada y atención efectiva? ¿El protocolo de triage se aplicó correctamente? ¿Hubo saturación documentada en ese momento? Sin esas respuestas, el comunicado no aclara, sólo contiene daños. Las evidencias ilustran que no hay elementos suficientes para afirmar negligencia médica directa en la causa de muerte**Lo que hay son señales claras e innegables de fallas operativas en el acceso a urgencias del Juan Graham y eso en medicina crítica puede ser y eso determinante. Eso debe corregirse de inmediato, este doloroso caso revela algo más incómodo que un error individual: el Juan Graham paso en la administración de Madrigal Leyva de tener un sistema que podía atender, a medio atender y demasiado deficiente en recibir**Y eso en salud pública, es una diferencia brutal. Estos directores están arrastrando el buen nombre del Juan Graham al igual que el del Hospital del Niño, porque el paciente no muere cuando falla el diagnóstico. A veces muere antes, en la puerta de urgencias, cuando quieren entrar y “seguridad privada cierra con llave la puerta”; lo peor, cuando el familiar escucha el desesperado, inocultable y aterrador grito de: ¡¡No hay camilla!!**SEPTIMO SELLO**Ya que andamos en el sector salud: un Dr. amigo del sector salud en Paraíso le llamó al columnista para decir su verdad; son ciertos los problemas que tiene en Juan Graham y otros nosocomios y convencido arengó su verdad: “nosotros le sacamos la chamba al IMSS Bienestar, tanto del gobierno del Estado como Federal del IMSS Bienestar, somos los únicos de todos los municipios que tenemos una coordinación de atención a la salud donde la consulta, los medicamentos, los estudios y los análisis los hacemos de forma gratuita”**Ya encarrerado se fue de largo: “le estamos tapando los huecos de 12 centros de salud que están en las comunidades, dos clínicas que también están en comunidades y el Hospital General de Paraíso, que en todos estos espacios no hay, pero ni un mejoral. Por eso los gobiernos de MC ni Jalisco, ni Nuevo León, le aceptaron ese proyecto”. Servido estimado médico amigo**SEPTIMA TROMPETA**Desde el ángulo médico, lo descrito por el médico amigo del columnista encaja en un cuadro de fallo sistémico compensado. Es como esos pacientes que sobreviven porque otro órgano hace el trabajo del que ya no funciona. Aquí, el “órgano sustituto” es el gobierno municipal de Paraíso, que —según la aclaración— está absorbiendo funciones esenciales: consulta, medicamentos, estudios y análisis gratuitos. En beneficio de la sociedad más vulnerable. Eso es parche terapéutico ante una insuficiencia estructural**Ahora, en lo político, el mensaje es todavía más incómodo: el modelo de centralización sanitaria bajo IMSS-Bienestar prometía precisamente lo contrario: homologar calidad, garantizar insumos y cerrar brechas territoriales. Pero lo que emerge en campo es un esquema donde los municipios están improvisando soluciones paralelas, lo que rompe la lógica del sistema único. La necesidad social, estimula y obliga**SEPTIMA COPA**La reducción de homicidios dolosos existe, pero no se puede narrar con precisión. Los datos comparativos sí dibujan una tendencia: sin embargo, en Comalcalco los cortes parciales de 2026, los dos homicidios dolosos del fin de semana suman ya12 casos en este año, apuntan que el problema es que no hay una serie continua, verificable y pública que permita confirmar si esa baja es sostenida, como suele pasar cuando la realidad alcanza al boletín**El contraste Comalcalco revela concentración, no desaparición de la violencia: la ausencia de un corte municipal acumulado en 2026 para Comalcalco implica tres posibles escenarios: falta de capacidad técnica para consolidar datos en tiempo real, decisión política de controlar la narrativa o una mezcla de ambas, que suele ser lo más común; el tema amerita revisión a conciencia*.



Deja un comentario