Para Usted
Pemex y Los Daños Ecológicos a Tabasco
Mario Gómez y González
The Last of The Mohicans
Quien escribe Para Usted, a los largo de casi cuarenta años de reportero, ha sido testigo del gran daño ambiental que Petróleos Mexicanos (PEMEX), ha causado a Tabasco -y en general a toda la zona petrolera del Golfo- pero en el caso específico de la entidad, han sido demasiados agravios ambientales que hoy parecieran coronarse con el derrame de petróleo crudo a lo largo de la costa tabasqueña y con la destrucción de la flora y fauna en el municipio de Paraíso, donde, por el capricho y ambición de unos cuantos, se instaló la Refinería Olmeca, con el propósito de alcanzar nuestra soberanía energética.
Quienes tenemos memoria y conocemos parte de la historia podremos recordar grandes accidentes ocurridos en instalaciones estratégicas de PEMEX; recordemos que, en la sonda de Campeche, allá a finales de los años 70’s cuyo incendio y derrame tardó diez meses en controlarse. Fueron los años en qué la paraestatal decidió invertir en seguridad industrial y otros salvamentos -convertidos luego en pingües negocios de sus directivos- con el propósito de evitar estos desastres ambientales.
O como no recordar, la contaminación a la laguna de la Machona en Cárdenas Tabasco, allá por “el alacrán”, donde PEMEX dañó de tal manera el entorno, que ese cuerpo lagunar, fue penetrado por el mar, convirtiéndolo en un manto salobre, impactando en todas las especies y flora de la región.
Incluso para los ganaderos, pequeños propietarios y ejidatarios PEMEX ha sido un enemigo común del medio ambiente; nada más un ejemplo: la corrosión de láminas y alambre de púas, cuya duración era de menos de un año, o ni qué decir de los bloqueos de arroyos con material contaminante emanado de los pozos y peras construidas junto a las instalaciones petroleras.
Debemos precisar, que la principal actividad de la zona costera, es la pesca, el cultivo de ostión, como parte fundamental de su economía.
En julio de 2005, el poblado Huimango, Cunduacán y la ranchería Benito Juárez de Jalpa de Méndez, recibieron el impacto de una tragedia de dimensiones jamás pensadas: 5 muertos, 15 heridos con quemaduras graves, entre ellos 4 menores, tras la explosión de un gasoducto que atraviesa esa zona rumbo a Dos Bocas; en este caso PEMEX ha cubierto la atención médica internacional a los niños con quemaduras, haciéndose cargo de los gastos en hospitales de Estados Unidos, especializados en ese tipo de accidentes.
Igual, a mediados de los años 70’s una explosión en un gasoducto cimbró a la comunidad Plátano y Cacao, del municipio de centro; PEMEX entró de nuevo a indemnizar a los pobladores afectados.
A la par que surgían diversos conflictos sociales, derivados de la explotación petrolera y el criminal daño ecológico, se crearon entelequias como la CODEZPET, en una época dirigida por el hoy Senador Óscar Cantón Zetina; la PRODECOT – cargo de Héctor Argüello (+) para atender a los afectados en el Pacto Ribereño.
Más tarde llegaría la CIMADES, que canalizaba la queja de los afectados y se buscaba un apoyo social que impactara en las comunidades, y así PEMEX construía caminos, carreteras, bordos, escuelas, casas de salud, entregaba (y entrega) combustible al gobierno del estado a través de la SENER, a cargo de Sheila Cadena Nieto.
Ha habido accidentes internacionales, como la explosión y derrame en una plataforma en alta mar, también en el Golfo de México, instalación administrada vía contrato con la British Petroleum, que perjudicó nuestro mar territorial, generándose diversas indemnizaciones internacionales para reparar el daño ambiental.
Hoy, la contaminación parece haber crecido más, a pesar que PEMEX presume ser una industria limpia; hoy los mechones que siempre han existido, resulta que siempre sí, son fuentes de contaminación.
Sin duda PEMEX ha pagado por muchos daños ocasionados -en los estados petroleros- pero cuando la mano del gobierno ha entrado, siempre se especula un manejo político electoral en el destino de esos recursos, pero esa es otra historia.
El tema central de la discusión es el derrame ocurrido hace dos semanas en el golfo de México, sumado a la explosión en la refinería Olmeca, más todo el pescado muerto que está arribando a las costas veracruzanas, tamaulipecas y tabasqueñas.
Lo grave es que, ni la gobernadora de Veracruz Rocío Nhale, quien se dice experta en temas petroleros, que operó y dirigió la construcción de la refinería, ni el gobernador Javier May Rodríguez, que junto a su secretaria de educación Patricia Iparrea Sánchez, minimizaron la explosión y la contaminación en la refinería y el daño a la salud de los alumnos que acuden a centros escolares aledaños a ésta.
No supieron explicarle al pueblo y al “territorio”, ni las causas de la contaminación en playas, ni el daño ambiental; es más, la propia presidenta, doctora y ecologista Claudia Sheimbaum Pardo y su director de PEMEX Víctor Rodríguez Padilla, no habían descubierto el origen de la gran mancha de aceite que está llegando a nuestras playas.
A no ser porque la Secretaría de Marina/Armada de México, ya detectó un barco que está derramando diésel y unas chapopoteras que, por ser yacimientos naturales, no tienen control humano y están perjudicando a cientos de pescadores de esta región del sureste de México.
La gobernadora Rocío Nhale, con sus actitudes soberbias, solamente confirma que, lo que le interesa son los negocios que hizo en la refinería y los que está haciendo ahora en el gobierno veracruzano.
Del mandatario tabasqueño, Javier May Rodríguez, no podemos más que señalar sus limitaciones administrativas y ambiciones de grupo, que hoy solo les alcanza para andar en caravana como gitanos, por los municipios haciendo campaña preelectoral anticipada, pues sus números para con la ciudadanía son negativos.
El gobierno del estado debe hacer un planteamiento serio a PEMEX, que contenga el tema de la remediación del suelo; que abran más programas sociales de apoyo directo a damnificados (pescadores en este caso).
El Gobernador Javier May Rodríguez, puede y tiene los mecanismos y relaciones federales para enfrentar el daño y los daños ambientales que se nos vienen encima.
Puede incluso, trabajar de la mano con César Raúl Ojeda Zubieta, Gerente de Atención a la comunidad de PEMEX, quien tiene en la entidad, personal a su cargo, para atender las quejas ciudadanas y empezar a resarcir los daños ecológicos que son muchos.
El oriundo de Jonuta- hombre respetuoso e institucional- siempre ha estado atento a todo lo que afecte a Tabasco y a los tabasqueños; está comprometido con la entidad y-ojo-, no es enemigo del comalcalquense.

Jaque Mate** Es la hora en que Javier May Rodríguez debe demostrar estar del lado del pueblo, no solo de palabras, sino, la historia lo seguirá juzgando** buen inicio de semana santa** nos leemos mañana Dios mediante.

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