¡Excelente viernes!

La salud es prioridad para todos, en este periodo de crisis extendida lo es todavía más, es importante mantener equipos, insumos, medicamentos necesarios y dar el valor que tienen médicos, enfermeras y personal de salud en general.
Las dos hospitalizacones del actual gobernador en esta semana en el sector privado aunque se respeta su decisión manda un mensaje al «pueblo» entre la confianza en las instituciones públicas y la diferencia en los hospitales privados.

Les comparto:

ENTORNO
Javier Marín Hernández

Gobernadores: del mejor hospital público del sureste al privado

A propósito de la polémica generada por la atención médica que esta semana recibió el gobernador Javier May Rodríguez en un hospital privado de Villahermosa para atender un procedimiento de urgencia en lugar de acudir al Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET) porque como –un empleado del sector público que es- debió atenderse ahí al igual que lo hace cualquier burócrata estatal en ese organismo descentralizado que garantiza la seguridad social, prestaciones económicas y sobre todo la atención médica.
Incluso como funcionario federal que fue en el sexenio pasado pudo acudir al ISSTE e incluso al IMSS Bienestar, por alguna razón declinó esas opciones públicas pese a que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador llegó a afirmar reiteradamente que México había alcanzado un servicio en el sistema de salud pública superior al de Dinamarca, considerado hasta hace algún tiempo como el mejor del mundo. Sus razones tendría para no asistirse en el sector público.

El mejor hospital del Sureste hace 30 años…
Un reconocido médico especialista tabasqueño –sin antecedentes en cargos administrativos en el sector salud- en razón de esta reciente discusión pública recordó al reportero una anécdota en particular que registró en sus inicios como médico cirujano en su formación de especialidad en el Hospital Gustavo A. Rovirosa.
Durante el gobierno de Roberto Madrazo Pintado (1994-2000) le tocó asistir al ex mandatario junto con un equipo de especialistas de ese nosocomio público en revisiones de rutina, misma situación con la esposa Isabel de la Parra quien también fue atendida en ese hospital.
En aquel periodo de gobierno en el Hospital Rovirosa se izó la bandera blanca que avala la certificación de una comunidad como entorno saludable y limpio con el compromiso gubernamental de cobertura médica total (médicos, enfermeras, medicamentos y equipos) al 100 por ciento.
“esto no es cuento, ni chisme, fue vivencia real” sentencia el galeno.
En la actualidad, se cumple con el recurso humano, pero se incumple con los medicamentos, insumos y equipos médicos al 100%.
El Hospital Rovirosa alcanzó el reconocimiento del gobierno federal como el mejor hospital del sureste mexicano, que en los hechos lo era, porque (al igual que en el Juan Graham) se atendían pacientes provenientes de Chiapas, Campeche, Veracruz, Quintana Roo, Yucatán y hasta de Puebla, incluso Chiapas llegó a ministrar recursos en especie al sector salud de Tabasco por el alto número de ciudadanos de esa entidad que recibían tratamiento médico en Tabasco.

Las buenas historias del ISSET…del pasado
En el ISSET también se contaron historias de buen servicio, a las mujeres burócratas o esposas de servidores públicos durante sus periodos de embarazo recibían cursos especiales y al nacer el bebé se les proporcionaba un kit de recién nacidos que incluía además de lo básico una lata de leche durante los seis meses posteriores al alumbramiento.
Lo mismo en las revisiones de control de enfermedades crónico degenerativas con pruebas de laboratorio y los medicamentos indicados para su tratamiento.
¿Cuáles son las condiciones reales en las que opera el sector salud de Tabasco?
Porque no puede ser que un gobernador que se presume “del pueblo” acuda al sector privado a atenderse, lo que la inmensa mayoría del pueblo no puede permitirse porque simplemente no le alcanza el dinero para ello.
Hay que predicar con el ejemplo…

CONTORNO

El doloroso reclamo de los cuerpos y la defensa del hueso…
¿Cómo supieron?
¿Cómo se enteraron?
¿Quién les informó?
¿Quién les dijo?
No tienen la mínima empatía por lo que estamos sufriendo reclamó un grupo de familiares al fiscal general de Tabasco, Oscar Tonatiuh Landero luego del hallazgo de los restos de seis personas encontradas en una fosa clandestina encontrada en Paraíso y que presuntamente tienen entre 3 y 5 años de haber sido asesinadas.
El fiscal, confrontado por los familiares que recordaron que estos fueron hallados en diciembre del año pasado se limitó a responderles entre otras cosas por qué no acudieron a él directamente.
Según los testimonios de los familiares ellos nunca bajaron la guardia e hicieron pesquisas de manera particular por lo que podría presumirse que “no fue una exhaustiva investigación de la autoridad” sino de los propios afectados quienes al descubrir el sitio informaron a las instancias correspondientes, como ha ocurrido con madres buscadoras en todo México que parecen ir un paso delante de las propias instituciones.
Terrible realidad por donde se le quiera ver…

javiermarinhdez@hotmail.com

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