*Armagedón*

*“De palabra de mentira te alejarás, y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío”**“Éxodo 23:7”*

*Bullying, dolor y muerte, consecuencias de la indiferencia*

*Alfredo A. Calderón Cámara*

*alfredocalderon1960@gmail.com*

Lo sucedido en las entrañas de la UJAT sólo deja ver lo verdaderamente insoportable del bullying, porque mirando de frente sus consecuencias: no es sólo la agresión visible. Es la arquitectura silenciosa de permisividad que lo sostiene. El golpe, la burla o el rumor son apenas el síntoma. La enfermedad real es institucional, cultural y profundamente política. La realidad no describe un hecho aislado. Describe un fracaso sistémico**Cuando UJAT cómo institución educativa responde con un comunicado de condolencia obsoleto e insensible después de una muerte vinculada al acoso, lo que en realidad está comunicando es que su sistema de prevención nunca existió o nunca funcionó para proteger a Ximena “N”. Que su lenguaje burocrático sólo cumple su clásica función del poder: neutralizar responsabilidad, desplazar la culpa hacia la tragedia inevitable y sustituir la acción auto destructiva de la víctima por la narrativa**El burdo comunicado que “lamenta profundamente” es el equivalente administrativo de llegar al incendio con una cubeta… cuando el edificio ya es ceniza. En términos políticos, esto es gobernanza reactiva, no preventiva. La autoridad actúa sólo cuando el daño es irreversible, porque prevenir exige algo que muchas estructuras evitan a toda costa: reconocer fallas internas, asignar responsabilidades y modificar prácticas, nada de eso se hizo a tiempo**La indiferencia institucional no es pasividad. Es una forma de poder que permite que el orden aparente continúe intacto, aunque las personas se rompan por dentro. Ubiquemos: desde la perspectiva de la psicología educativa y la salud mental, lo ocurrido encaja con patrones ampliamente documentados: El bullying crónico produce deterioro progresivo del funcionamiento cognitivo y emocional, produjo en Ximena ansiedad persistente, alteraciones del sueño que nadie vio, retraimiento social que nadie dimensionó, disminución del rendimiento académico y el sumando fatal: ideación suicida**La exposición prolongada al acoso sin intervención institucional aumentó exponencialmente día a día el riesgo de autolesión. La omisión de toda la comunidad universitaria fue un factor de agravamiento, no de neutralidad. Es decir: no intervenir también es intervenir… pero a favor del agresor y en contra de la víctima ¿Ya se investigó quienes fueron los acosadores? El silencio cómplice grita que ¡No!**Ubiquemos, la UJAT no es solo un espacio de transmisión de conocimiento. Es un sistema de socialización con responsabilidad directa sobre el bienestar psicosocial de cada uno de sus estudiantes. Cuando falla en detectar señales evidentes de deterioro emocional, no hay error técnico: hay negligencia estructural. La evidencia científica es clara desde hace décadas. Si la institución no actuó, no fue por falta de conocimiento. Fue por falta de voluntad organizacional**En el análisis social: la cultura de la indiferencia de las autoridades normaliza el daño. El bullying prospera donde la humillación se trivializa y la empatía se considera debilidad. En muchas comunidades educativas opera una lógica brutalmente simple: mientras no me pase a mí, no es problema. Ese es el verdadero motor social del acoso: la espectacular normalización del sufrimiento ajeno. El silencioso grito de “Ximena no me interesas” y tres doritos después: “Ximena lamentamos profundamente tu fallecimiento”**La evidencia no revelada dicta que por mucho tiempo los testigos callaron. Los docentes minimizaron. Los directivos administraron su propia reputación y sus compañeros therians que hoy lloran “lágrimas de “cocodrilo” sólo observaron cómo su entretenimiento social. Dimensionemos, el aislamiento de la víctima no ocurrió de un día para otro. Fue un proceso colectivo de expulsión simbólica de su comunidad universitaria. Ximena dejó de ser valorada y fue convertida en un objeto tolerado del daño**Cuando finalmente ocurrió la tragedia, entonces sí: apareció la solidaridad retroactiva de las autoridades de la UJAT. El curioso fenómeno de la empatía que nunca llega a tiempo para ella, cuando más lo necesitaba, cuando estaba viva, cuando su alma se desangraba ante el acoso de sus verdugos. De ahí lo descarriado del comunicado institucional: retórica sin ética, donde hay algo especialmente grave en el discurso oficial posterior: la victimización discursiva invertida**Se habla de comunidad, respeto, solidaridad… conceptos que Ximena y ahora su familia y todo Tabasco, saben y describen exactamente que nunca existió para ella. Eso no es torpeza comunicativa. Es una estrategia indigna de legitimación moral. Si la institución se presenta como solidaria en el momento del duelo, es porque intenta -sin conseguirlo- el borrar la memoria de su indiferencia previa**Cierto es que el lenguaje sirve para reescribir la historia emocional del hecho. El único problema es que los hechos no se reescriben: la víctima pidió ayuda de múltiples formas visibles, el deterioro psicológico fue progresivo, la intervención no ocurrió. Todo lo demás es ornamento verbal y una muerte vinculada al bullying no es un accidente. Es el punto final de una cadena de omisiones humanas e institucionales perfectamente rastreables**Cuando el acoso es sistemático y la autoridad tiene capacidad de intervenir, la inacción se convierte en corresponsabilidad moral. Las condolencias tardías no son consuelo. Son evidencia documental de que las autoridades de la UJAT sólo reaccionan cuando ya no hay vida que proteger. Y hay algo profundamente incómodo en todo esto: es una institución educativa que fue diseñada para formar personas… pero a veces en los hechos sólo demuestra cuán eficientemente pueden ignorar a una hasta que está se suicida y desaparece**Eso no es tragedia inevitable. Eso es un fracaso colectivo organizado. Y los fracasos organizados siempre dejan víctimas reales… y responsables muy bien protegidos. Expresar su “más sentidas condolencias a su familia, enviarle un abrazo solidario y un acompañamiento sincero”. Uf, es lo más aberrante e insensible que se puede leer por parte de las autoridades de la UJAT en su comunicado* *Definitivamente se ven más bonitos calladitos. Callados, insensibles y apáticos estuvieron para atender en vida el sufrimiento de Ximena, es mejor cerrar la boca cuando los hechos demuestran que todo lo que digan es el colmo del cinismo puro. La terca realidad obliga a todos, aunque, no se quiera mirar, lo evidente: que en la UJAT el bullying, el dolor y la muerte, es consecuencia de la indiferencia**SEPTIMO SELLO**Desde el punto de vista político, la “Cabalgada de la amistad” el mensaje más interesante no estuvo en los discursos —que fueron mínimos— sino en la narrativa que se construyó alrededor del anfitrión: “no promete… resuelve”. Esa frase es una consigna. En festejos de cumpleaños, las consignas empiezan como halago y terminan como posicionamiento. A sus 36 años, David Zurita proyecta juventud, arraigo local y capacidad de organización* *SEPTIMA TROMPETA**No fue casual que en la crónica del evento él nombrará su caballo como “el monarca”; quiso proyectar una construcción simbólica de liderazgo. Ahora bien, en un análisis mesurado, conviene matizar. Un evento exitoso no equivale automáticamente a capital electoral consolidado. La movilización festiva no siempre se traduce en estructura partidista. Sin embargo, sí constituye un primer paso: visibilidad, prueba de convocatoria y medición de temperatura social. Él sabe que en política, antes de contender se prueba terreno. Y esta celebración funcionó como termómetro**SEPTIMA COPA**También revela algo sobre Macuspana como espacio político. La tierra que vio nacer a Andrés Manuel López Obrador mantiene una cultura de liderazgo carismático y movilización popular. Quien aspire a construir futuro político en esa plaza debe demostrar arraigo, identidad y capacidad de generar comunidad. El evento del 14 de febrero cumplió con esos tres requisitos. La coordinación logística, la seguridad sin incidentes mayores y la conclusión ordenada hasta las 23:30 horas también proyectan responsabilidad organizativa*.

Deja un comentario

Tendencias