
Armagedón
“No oprimas a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre; ni ninguno piense mal en su corazón contra su hermano”
“Zacarías 7:10”
Venezualiza Euclides a Cárdenas
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Con el arribo a la alcaldía de Euclides Alejandro, llegó al gobierno de Cárdenas un modelo de control político basado en coerción administrativa y policiaca, que en otros gobiernos morenistas ya tiene manual, antecedentes… y consecuencias previsibles. Nada de laboratorio nuevo. Más bien una versión municipal del viejo experimento de poder concentrado
El tema es la lógica de un gobierno que no fue electo para comportarse así. El ejercicio de gobierno de Euclides Alejandro es lo más parecido al gobierno extorsionador del narco morenista Diego Rivera de Tequila, Jalisco. Lo que la sociedad sufre a diario es la realidad indeseable cuando la autoridad cambia de función. En cualquier democracia funcional, la policía tiene tres funciones básicas: proteger, prevenir y garantizar orden público dentro de la ley
Cuando el gobierno cardenense abusa de su autoridad y usa la fuerza pública para: recaudar ingresos, intimidar socialmente, vigilar con drones social y políticamente a sus gobernados, sancionar conductas no tipificadas con claridad, o intervenir sin orden judicial, entonces deja de ser autoridad civil y se convierte en instrumento de control social. Eso encaja con tres violaciones estructurales del marco de derechos humanos
La intolerancia del alcalde va de la mano de la legitimidad debilitada: dado que las sanciones nacen de “pretextos legaloides” o impuestos discrecionales, se rompe el principio de legalidad. Ningún ciudadano puede cumplir reglas que cambian según el humor del poder. Más grave aún ha sido el uso arbitrario de la fuerza, detenciones sin orden judicial, operativos violentos, humillantes esposamientos indiscriminados… todo ello configura abuso de autoridad si se vuelve un patrón sistemático
A los ojos de todo Cárdenas, el ejercicio de gobierno de sustenta en la restricción indirecta de las libertades económicas y sociales: cobrar por vender, circular, convivir o trabajar no regulado de forma proporcional es una forma de asfixia económica coercitiva contra la sociedad, comerciantes y empresarios ¡La gente no votó para sufrir esa conducta del alcalde! Sustentar el abuso en la recaudación fiscal es fatuidad y arrogancia, no administración pública
Euclides “Maduro” no entiende que cuando el ciudadano vive con miedo a la autoridad, el Estado deja de ser garante y pasa a ser amenaza. Y eso, jurídicamente, es gravísimo ¿Consecuencias? El fenómeno político real más execrable: la municipalización del autoritarismo. Lo más relevante es la irritable actitud personal del alcalde al que ningún reportero puede hacerle alguna pregunta sin recibir aborrecibles respuestas. Y eso que nadie le ha preguntado sobre un video antiguo que corre en redes sociales donde el alcalde está “disfrazado de pozol”
El modelo operativo impuesto por Euclides Alejandro “Rivera” contra la sociedad cardenense es una grotesca: fiscalización agresiva, vigilancia tecnológica, recaudación coercitiva, criminalización de la vida cotidiana, impunidad selectiva frente al delito real. Eso tiene nombre en ciencia política, es el clásico autoritarismo subnacional: un territorio dentro de un sistema democrático, amparado en una dictadura para tener prácticas autoritarias locales. Morena está llena de ejemplos municipales y estatales
Ubiquemos, la comparación del gobierno de Cárdenas con Tequila, Jalisco o Venezuela es simbólica, no literal. Decir “Venezuelización” no es un diagnóstico técnico. Exhibe un marco narrativo que comunica tres ideas políticas claras: a) concentración personal del poder en el alcalde, b) uso del aparato municipal policiaco y fiscal para disciplinar sociedad y c) el inocultable debilitamiento progresivo de derechos civiles
A ojos de una oprimida sociedad la comparación funciona como advertencia emocional, no como equivalencia institucional; pero, ojo: las comparaciones inmoderadas suelen aparecer cuando la población percibe que ya no tiene mecanismos de defensa institucional efectivos y ello, es una señal de alarma política, no sólo retórica, aunque el alcalde Euclides se niegue a aceptar sus constantes y sistemáticas equivocaciones. Romper récords recaudatorios a costa de exprimir al pueblo sólo deja ver la calidad humana de la autoridad
La visión unilateral del alcalde Euclides Alejandro se auto engaña. El error estratégico del abuso municipal: ¡Hombres y mujeres, inocentes ciudadanos esposados como delincuentes! Refleja a ojos de todos, la percepción de una sociedad humillada y el problema para el gobierno estatal es serio porque el control coercitivo produce tres efectos inevitables:
1) Desgaste de legitimidad, la soberbia de Euclides “Maduro” le impide comprender que el miedo gobierna rápido… pero desgasta más rápido. 2) Hay radicalización social, cuando la vía institucional no protege sino aplasta, la protesta se vuelve confrontación, los videos son la mejor evidencia. 3) La venganza en las urnas, costo electoral transferido en el voto de castigo ciudadano, el poder local autoritario no sólo genera tensión social. Genera pasivos políticos acumulativos rumbo a las intermedias del 2027
Los videos, documentos y fotos son indicadores típicos de deterioro democrático municipal: policía usada para fines fiscales, sanción a actividades cotidianas de subsistencia, vigilancia selectiva a comercios y restaurantes con drones, abuso cotidiano en operativos a deportistas y familias sin debido proceso ¿Secuelas? Miedo y resentimiento generalizado a la autoridad, hasta los amigos de años que han sido atropellados por este sistema tienen la misma percepción de impunidad criminal
El alcalde Euclides “Rivera” al ser “sabio en su propia opinión” no logra visualizar que aun y cuando ha remodelado parte de la ciudad, cuando estos elementos negativos se combinan, la mayoría de la gente de Cárdenas ha dejado de ver su gobierno municipal como administrador… y lo empieza a ver como aparato pernicioso, eso es letal para cualquier proyecto político de mediano plazo
Lentamente el alcalde Euclides Alejandro enfrenta la paradoja del control total, no dimensiona que, -aunque-, el poder coercitivo siempre promete orden, pero produce lo contrario: erosiona confianza institucional, rompe cooperación social, genera economía informal defensiva, debilita legitimidad policial real. Al final, el gobierno que intenta controlarlo todo… pierde control político. La historia en Cárdenas y Comalcalco es brutalmente consistente en eso
Una conclusión política realista dicta que estas prácticas se han dado tan seguidas que son percibidas como sistemáticas por la población, entonces Cárdenas no enfrenta sólo un problema administrativo. Enfrenta un proceso de: erosión de derechos civiles, deterioro de gobernabilidad, acumulación de conflicto social
La represión municipal nunca es sólo municipal. Siempre escala. El poder que gobierna con miedo cree que está imponiendo orden. En realidad, está sembrando resistencia diferida. Y la resistencia diferida… siempre cobra intereses. El dictamen popular es letal: Venezualiza Euclides a Cárdenas
SEPTIMO SELLO
La estrategia de seguridad federal busca consolidar su aterrizaje territorial en Tabasco mediante coordinación operativa, no sólo en el discurso institucional. La presencia de Miguel Torruco Garza y la interlocución directa con José Ramiro “Pepín” López Obrador indican que las Jornadas de Paz siguen siendo consideradas un instrumento vigente para la prevención social de la violencia, no una fase experimental ya superada
SEPTIMA TROMPETA
En términos políticos, el encuentro refuerza tres lecturas. Primero, la continuidad de la línea estratégica de la presidenta Claudia Sheinbaum en materia de atención a causas estructurales de la violencia, con énfasis en proximidad social y prevención comunitaria. Segundo, la centralidad de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, bajo Omar García Harfuch, como eje de articulación nacional que busca homogeneidad operativa entre estados
SEPTIMA COPA
Y tercero, el reconocimiento implícito de que Tabasco sigue siendo un territorio prioritario para la política de pacificación, tanto por su peso político como por sus dinámicas de seguridad. En síntesis, más que un anuncio espectacular, se trata de una señal de continuidad institucional y alineación vertical del aparato de seguridad. La apuesta no cambia: prevenir antes que contener, con el desafío permanente de demostrar resultados medibles. Las jornadas por la paz, choca de frente con el ejercicio de gobierno de Euclides.
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