
Armagedón
“El hombre precavido se anticipa al peligro y toma precauciones. El simplón avanza a ciegas y sufre las consecuencias”
“Proverbios 22:3”
El sarampión mata, hay que vacunarse
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
El secretario de Salud, Alejandro Calderón Alipi en sus diversas entrevistas ha dejado claro en sentir de la prevención que debe tener la población ante el brote de sarampión y la “población de la que habla” Calderón Alipi no es a toda la gente en general. En realidad, se refiere a grupos específicos con mayor riesgo o donde se detectó transmisión reciente. Traducido al lenguaje humano normal: estudiantes de secundaria y preparatoria, foco principal de la campaña
¿Por qué ellos? Simple y sencillo, porque es el grupo que está en contacto cercano todos los días (salones cerrados, recreos, transporte escolar… básicamente el paraíso del virus). Muchos de los alumnos tienen esquemas incompletos o sin refuerzo. Por ello, la campaña es abierta, sobre todo hacia las escuelas porque son puntos de transmisión muy eficientes. Por eso va directo a planteles educativos
Por experiencia se sabe que el sarampión no perdona, es el virus más contagioso y tienen alto riesgo las personas con rezago en vacunación (de cualquier edad). Niños que no recibieron la vacuna al año o el refuerzo al año y medio. Niños, adolescentes y adultos que en todo el sexenio de López Obrador no se vacunaron porque López Gatell no permitió que se compraran las vacunas del sarampión. Hoy esas 28 muertes por sarampión son consecuencia de la negligencia de ese sujeto
La campaña menciona ocho municipios con contagios detectados. Ahí se intensificó la vacunación en centros de salud, macrocentros o módulos móviles, porque: ya hay circulación del virus y se busca cortar la transmisión rápido (lo que en salud pública llaman “bloqueo vacunal”). Y un dato importante, el sarampión no es cualquier gripa dramática, es uno de los virus más contagiosos que existen
Es de suma relevancia que la vacuna protege muchísimo, pero solo si la gente realmente la tiene aplicada. Es una estrategia epidemiológica clásica para contener brotes de sarampión. No es improvisación ni capricho administrativo. Tiene lógica inmunológica y de salud pública bastante sólida. El grupo de 10 a 49 años es el foco y no es que biológicamente sean “más débiles”. El problema es histórico y vacunal, no fisiológico
En ese grupo se concentran quienes: Recibieron solo una dosis cuando el esquema cambió con los años. Tuvieron interrupciones en campañas (crisis sanitarias, pandemia, rezagos). No tienen registro claro de vacunación. Crecieron cuando la cobertura no era tan alta como hoy. Resultado: bolsas de población parcialmente protegida. Eso es exactamente lo que el sarampión necesitó para reaparecer. Antes de que existiera vacunación masiva, el sarampión circulaba libremente. La mayoría de las personas se infectaba en la infancia y quedaba con inmunidad natural de por vida
Habrá que tener conciencia de un detalle humano típico: La memoria familiar es… creativa. Mucha gente confunde sarampión con: rubéola, varicela, escarlatina, “salpullido fuerte de niño” y si no hay certeza médica real, vacunar es más seguro que asumir. La vacuna triple viral es muy segura incluso si ya eras inmune. De allí el lema: “Ante la duda, vacunar”
El sarampión no es enfermedad trivial, puede derivar en neumonía, encefalitis, daño neurológico permanente y muerte en algunos casos. Por eso salud pública la gente no debe esperar a “ver qué pasa”. El sarampión es uno de los virus más eficientes del planeta y si le das margen, se multiplica como si estuviera en oferta. En Tabasco no ha fallecido ninguna persona o niño; de allí el requerimiento sanitario a vacunarse, no hay que jugar porque el sarampión mata, hay que vacunarse
SEPTIMO SELLO
El anuncio realizado durante la gira territorial del gobernador Javier May introduce un mensaje relevante en términos de gestión pública y capacidad de respuesta institucional. La intervención del titular de SOTOP muestra, en primer lugar, un reconocimiento explícito de la demanda ciudadana sobre la conectividad vial, particularmente en tramos estratégicos que articulan la carretera federal con el centro poblacional
Desde el punto de vista operativo, el señalamiento de fechas concretas para el pago y la movilización de la empresa constructora aporta un elemento de certidumbre administrativa. Establecer un plazo máximo de diez días para el inicio de trabajos sugiere que el proyecto ya se encuentra en fase ejecutiva, lo que implica que los procesos técnicos y financieros esenciales han sido previamente resueltos o están suficientemente avanzados
SEPTIMA TROMPETA
En términos de impacto territorial, la mejora del tramo entre la carretera federal, el camino lo hará Pemex y el acceso al centro representa más que una intervención de mantenimiento. Se trata de una acción de conectividad funcional que puede influir directamente en la movilidad cotidiana, el acceso a servicios, la actividad comercial y la integración regional. Las obras en infraestructura vial, aun cuando sean de escala local, suelen tener efectos multiplicadores en la dinámica económica y social
Políticamente, el anuncio también cumple una función de legitimación gubernamental. La respuesta visible a solicitudes ciudadanas en campo fortalece la narrativa de gobierno de territorio y proximidad social, especialmente cuando se acompaña de compromisos verificables en tiempos definidos
SEPTIMA COPA
No obstante, Daniel Casasús sabe que el verdadero indicador de éxito no es el anuncio ni el inicio de obra, sino la calidad técnica de la intervención, el cumplimiento del calendario y la durabilidad del resultado. En infraestructura carretera, su mejor carta de presentación será la percepción pública que se construye sobre la permanencia del beneficio. En síntesis, el anuncio refleja una acción administrativa concreta con potencial impacto territorial y político positivo, siempre condicionado a la correcta ejecución y a la sostenibilidad de la mejora vial en el mediano plazo.
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