
Armagedón
“{Como} carbón para las brasas y leña para el fuego, Así es el hombre rencilloso para encender pleitos”
“Proverbios 26:21”
En Morena, el pleito está cantado
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
La batalla de las intermedias del 2027 ya comenzó en las entrañas de Morena. Le salió “carnita al hueso” y la misma implosión política que generó la eutanasia priista, es el mismo virus que corre por las venas morenistas. Hay quien sostiene que en política, las renuncias rara vez son retiros y que en realidad vienen a ser reacomodos a modos
La salida de Adán Augusto López Hernández de la coordinación de Morena en el Senado este grupo mafioso la sigue vendiendo no como una despedida, sino como el preludio de una disputa mayor: el control de las candidaturas rumbo a 2027. Inexplicable que después de tantos escándalos de corrupción Adán Augusto piense en ser el “salvador moral de Morena”, el baño de fango lo tiene hediondo
Los comentarios del periodista Raymundo Riva Palacio no son perfumados rosales, textualmente afirma: “Los bienes en Estados Unidos del senador, su esposa, sus familiares y sus socios, de acuerdo con información en el gobierno, están bajo investigación en Estados Unidos, donde exploran la posibilidad de congelar sus activos en ese país, que sería el primer paso para determinar si se les abre un proceso judicial en el Departamento de Justicia”
Quienes conocen la trayectoria de la esposa, saben que la dama goza de una sana e intachable fama, de un patrimonio de abolengo y no tendría ninguna necesidad de contaminar su presente y menos intoxicar su futuro; sin embargo, es insoslayable que todo lo que la disentería política de Adán Augusto López toca, lo contamina, arrastra y la máxima mortífera amaga: “cuando el río suena, agua lleva”
Circula en los corrillos políticos que López Hernández dejo el senado para reconfigurar el poder dentro del morenismo obradorista con la definida intención de influir contundentemente en la selección de perfiles estatales y legislativos. El librito dicta que: “el respeto al sexenio ajeno es la paz” y en este momento gobierna Claudia Sheinbaum; cierto, Morena enfrenta su primera elección intermedia sin el tlatoani en la boleta; por ello, hacen correr el rumor que la defecada sombra del adancismo representa plenamente los intereses de López Obrador
Entendamos que la clave del momento radica en quién debe definir la continuidad del proyecto. Debe ser la dirigencia formal del partido, encabezada por Luisa María Alcalde, junto con el equipo político que Sheinbaum Pardo designe desde la Presidencia; demasiado previsible el método, institucionalizará los procesos de selección mediante encuestas, filtros de integridad y criterios de competitividad. Atajando esa viabilidad se encuentran los cuadros que representan los intereses de López Obrador
La designación de 17 candidaturas a gubernaturas y posiciones clave en el Congreso no es un trámite partidista. Es el control del mapa político nacional. En ese tablero, es un reacomodo que no se hace con discursos, sino con estructuras. Y ahí entra un actor clave: Omar García Harfuch. Según las versiones internas, el secretario de Seguridad revisará perfiles y vetará a quienes tengan expedientes comprometedores. La depuración moral se convierte así en filtro político
El mensaje es claro: quien aspire, que resista auditoría. Pero la pregunta de fondo es otra. ¿Quién decide qué expediente pesa y cuál se archiva? Chihuahua es la primera señal de fuego. Adán Augusto dejó caer el nombre: Andrea Chávez será candidata y será gobernadora, dijo sin titubeos. Esa afirmación no es apoyo. Es proclamación anticipada. Chihuahua no es cualquier plaza. Es frontera, es seguridad, es contrapeso histórico al centro. Imponer ahí una candidatura significa enviar un mensaje nacional
El problema es que en Palacio Nacional ya trabajaban otro perfil: Cruz Pérez Cuéllar, alcalde de Ciudad Juárez. Un político con estructura territorial y experiencia ejecutiva. De allí que sea inviable que la decisión se incline hacia Andrea Chávez por línea del Grupo Tabasco, ceder al chantaje sería una demostración de fuerza interna. Y cuando la fuerza se exhibe, alguien necesariamente en Palacio Nacional quedaría desplazada
Imposible olvidar la indispensable e ineludible “sugerencia presidencial”: la revisión de perfiles por parte del aparato de seguridad federal, encabezado por Omar García Harfuch, tal acción introduce un elemento inédito: la depuración preventiva como criterio político. Revela ceder a candidaturas vulnerables en un contexto nacional más complejo en materia de seguridad y gobernabilidad. Agregue la falta de integridad ni honestidad
De allí, que broten como sarampión los casos emblemáticos: Chihuahua y Quintana Roo con las posibles postulaciones de Andrea Chávez en Chihuahua y Rafael Marín Mollinedo en Quintana Roo quienes se han convertido en símbolos de esta disputa. No es un conflicto personal, sino una diferencia de método
Inocultable es que hay una atrincherada estructura local contra la decisión política que la jirafa Benito pueda llegar a ser secretaria del gobierno chihuahuense. En Quintana Roo, el escenario es todavía más delicado. La relación entre Morena y el Partido Verde ha sido funcional en términos electorales, pero no necesariamente orgánica. La posibilidad de imponer un candidato externo al proyecto sucesorio local amenaza con abrir fisuras en una alianza que ha sido clave para sostener mayorías legislativas
Entiéndase que si esa tensión escala, no sólo estaría en juego una gubernatura, sino la estabilidad de la coalición que ha permitido al oficialismo avanzar reformas estructurales. El papel de Andrés Manuel López Beltrán queriendo meter las manos -al igual que las de Adán Augusto-, sólo debilitan la unidad y apuntan a un modelo de conducción territorial paralelo: una estructura que no compite formalmente con la dirigencia partidista, pero que sí articula estrategia, movilización y narrativa política. En Morena, el pleito está cantado
SEPTIMO SELLO
En Tenosique la inconformidad social con trasfondo político se deja sentir. El malestar de ganaderos y campesinos de Tenosique no es un hecho aislado ni menor. Se inscribe en un patrón que suele repetirse cuando los programas sociales o productivos pierden claridad en su operación territorial: la percepción de exclusión genera ruptura política antes que administrativa, los programas de Bienestar son sólo para unos cuántos amigos
Origen y causa del reclamo es que los beneficios no están llegando a quienes realmente producen, sino a personas allegadas a Loly Zubieta sin actividad agropecuaria comprobable. Si esto se confirma, el problema no sería sólo operativo, sino de credibilidad institucional, porque: los programas rurales tienen reglas de operación que obligan a la focalización productiva. Cuando el apoyo se percibe como discrecional, se interpreta como un favoritismo político
SEPTIMA TROMPETA
En Tenosique hasta el calvo peina trenzas y en la política territorial, para nadie es un secreto que el campo no sólo produce alimentos. Produce estructura electoral. Si los programas sociales: generan sensación de exclusión, fracturan liderazgos locales o sustituyen beneficiarios históricos, entonces pueden terminar debilitando la base morenista que originalmente buscaban consolidar ¿Hay riesgos? Claro que hay riesgos en la definición social ya que se está generando una narrativa de “división interna”
Más que una ofensiva de la oposición, lo que aparece es un riesgo clásico de los gobiernos con amplia base social: la inconformidad interna pesa más que la crítica externa. Cuando militantes o simpatizantes sienten que se privilegia a grupos nuevos sin arraigo, hay operadores locales sin legitimidad productiva, los programas dejan de ser herramienta social para volverse instrumento de control, surge la narrativa de que el propio movimiento se está fragmentando por el manoseo insano de Loly Zubieta
SEPTIMA COPA
Inherente brotan los cuestionamientos ¿Qué está en juego realmente? No son únicamente los apoyos agropecuarios. Zubieta no quiere entender que está en disputa es: La confianza del sector rural. La eficacia del modelo de distribución social. La cohesión política rumbo al último tramo del sexenio. Si el conflicto no se atiende con revisión técnica, transparencia en padrones y validación en campo, puede escalar de protesta sectorial a desgaste electoral
“Ya le salió pus al grano”. Comienzan a crecer las inconformidades en el sector ganadero. Lo que debía transparentarse se torna oscuro como la piel el ganado. Para Loly Zubieta el caso Tenosique muestra cómo un problema aparentemente administrativo puede transformarse en un foco político estratégico. Vienen las intermedias y los programas sociales del ganado mejor al beneficiar a incondicionales y amigos parecen veletas de rancho
Deja un comentario