*Armagedón**“No matarás”

**“Éxodo 20:13”* *

Inaceptables las inundaciones homicidas del Hospital del Niño

**Alfredo A. Calderón Cámara**

alfredocalderon1960@gmail.com**

Tal parece que la directora Silvia Gutiérrez Lucatero y el administrador del Hospital del Niño Rodolfo Nieto Padrón César Octavio Solís Zurita, no tienen la menor idea de lo que durante todos estos años ha significado el pésimo cuidado de la niñez tabasqueña, menos de las graves consecuencias que las innumerables goteras e inundaciones de espacios que deberían estar perfectamente sanitizados y son contaminados por esos “eventos” cotidianos que se han convertido en algo natural**No se está hablando de goteras molestas ni de “detalles administrativos”. Se está hablando de riesgo clínico grave, de iatrogenia institucional (se refiere al daño desfavorable que se produce en los niños más vulnerables como consecuencia no solo por errores individuales de los médicos, sino también por factores estructurales, administrativos o organizativos del sistema. Este tipo de iatrogenia surge de la dinámica laboral, burocracia, estandarización excesiva o presión institucional que influyen en las decisiones clínicas y de un escenario que, en términos médicos, roza la negligencia estructural criminal)**El Hospital del Niño fue inaugurado en 1982 y diseñado como hospital de alta especialidad pediátrica, fue concebido para ser un espacio hipercontrolado, atendido por años por los mejores pediatras especialistas en las diferentes ramas; sin embargo, en la actualidad el ambiente físico y la estructura que debería ser parte integral del tratamiento ¡Está fallando! Y cuando ese entorno falla, el daño no es indirecto: es clínico y eso es lo que no se está entendiendo en la dirección ni la administración. Ubiquemos quirúrgicamente la gravedad por partes**1. La constante inundación en quirófanos: riesgo quirúrgico inmediato. Un quirófano inundado o con filtraciones pierde automáticamente su condición de área estéril. Desde el punto de vista médico, esto implica: incremento exponencial del riesgo de infecciones del sitio quirúrgico. Contaminación del campo operatorio por hongos, bacterias ambientales y esporas arrastradas por el agua. Mayor probabilidad de sepsis postoperatoria, especialmente en pacientes pediátricos inmunológicamente frágiles**En cirugía infantil, una infección no es un “contratiempo”: puede significar reintervención, estancia hospitalaria prolongada, falla orgánica múltiple o muerte de infantes. Todo este horizonte reclama una auditoría a las estadísticas de pérdidas de infantes. Aunque Usted lector, no lo dimensione: de ese tamaño son los peligros a que son expuestos los niños por las condiciones de humedad que se vive cada vez que se inundan estos espacios ¿Cuántos niños han pagado el precio? Pregunta generalizada de médicos y enfermeras inconformes con estas condiciones. No hay estadísticas confiables, hay expedientes médicos por revisar por especialistas**2. El escenario más peligroso posible es que el agua alcance la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) y eso ha estado sucediendo y eso es, médicamente hablando, una línea roja cruzada ¿Por qué? Los médicos especialistas luchan salvando vidas; pero también responden contundentemente: los recién nacidos, en especial prematuros o con bajo peso. Carecen de un sistema inmune maduro. Son extremadamente vulnerables a bacteriemias, neumonías asociadas a ventilación y sepsis neonatal**Dependen de equipos eléctricos continuos: incubadoras, ventiladores, monitores, bombas de infusión. La presencia de humedad y filtraciones genera: Riesgo eléctrico inmediato con equipos vitales. Colonización por Pseudomonas, Acinetobacter y hongos oportunistas, habituales en ambientes húmedos. Brotes nosocomiales difíciles de erradicar, con consecuencias fatales. Aquí no hay margen para discursos. Una UCIN no debería de mojarse y los videos y fotos aportados exhiben que con cada lluvia sufre inundaciones. Punto**3. CEYE comprometida: ruptura de la cadena de esterilidad. Otro punto virulento negro más que no se está tomando en cuenta ni en la dirección ni en la administración. Dimensionemos lo que los mismos médicos explican: la caída de agua en la Central de Equipos y Esterilización (CEYE) es una de las fallas más graves desde el punto de vista hospitalario. La CEYE es el corazón invisible del hospital* *Si falla por inundación o goteras: el material “esterilizado” deja de ser confiable. Se rompe la trazabilidad de los procesos de limpieza, empaquetado y esterilización. Todo el hospital entra en una zona gris de contaminación cruzada. En términos clínicos, esto significa que cada procedimiento posterior puede ser potencialmente infectante, incluso aunque el acto médico sea correcto ¿Qué sucede con los directamente responsables de todas estas negligencias? ¿Por qué tanta impunidad?**4. Área de descanso de quirófano: fatiga y error humano. La filtración en áreas de descanso quirúrgico no es menor. Médicamente, el cansancio, la incomodidad y la exposición a humedad incrementan: Errores humanos. Fallas de concentración en cirujanos, anestesiólogos y enfermería. Accidentes laborales y descuidos críticos. En medicina, el entorno también salva o mata. De ese tamaño ilustran a la sociedad los médicos especialistas que se sentaron con el columnista**5. Las excusas: se trata de un edificio antiguo sin mantenimiento: patología estructural crónica, un hospital construido en 1982 exige mantenimiento preventivo constante, no parches reactivos después de cada lluvia. La impermeabilización “de emergencia” es un paliativo, no una solución. Desde la medicina hospitalaria, un inmueble sin mantenimiento adecuado genera: humedad crónica invisible en muros y plafones. Reservorios bacterianos persistentes. Incremento sostenido de infecciones intrahospitalarias, muchas veces mal atribuidas a “causas clínicas”**La conclusión médica a la que llegaron por unanimidad los especialistas que si aman el hospital del Niño y detestan las condiciones en que son atendidos los niños -desde recién nacidos hasta la edad de 15 años- es que esto no es solamente un problema administrativo. Es un problema de la seguridad de la vida de los niños**Cada filtración en quirófano, cada gota en UCIN, cada bodega de CEYE mojada: Aumenta la morbilidad. Eleva la mortalidad. Compromete la ética médica del hospital. En términos clínicos, no basta con decir “ya se impermeabilizó”. Se requiere: Evaluación sanitaria integral del inmueble. Dictamen estructural y microbiológico. Suspensión de áreas comprometidas hasta garantizar condiciones seguras. Porque en un hospital pediátrico, cuando el edificio enferma, los primeros en pagar las consecuencias son los niños. Y eso, médicamente, deja un diagnóstico inapelable: son inaceptables las inundaciones homicidas del Hospital del Niño**SEPTIMO SELLO**Entendamos: cuando un hospital pediátrico permite que el agua entre a quirófanos, UCIN y CEYE, el problema ya no es la lluvia. Es la negligencia estructural. Aquí no se discute imagen institucional, se discute seguridad y vulnerabilidad de los niños. Y en medicina, eso no se negocia ni se maquilla. Porque al final, el agua se seca. Las infecciones, las secuelas y las muertes evitables no**SEPTIMA TROMPETA**El Hospital del Niño de Alta Especialidad Rodolfo Nieto Padrón no es una bodega cualquiera donde una gotera se limpia con trapeador y discurso. Es un hospital pediátrico de alta especialidad donde las víctimas son los indefensos niños que no saben y menos se pueden defender. Por eso, hablar que cirugía, UCIN y CEYE se inundan, no es hablar de molestias. Es hablar de riesgos clínicos mayores en las vidas de muchos niños, riesgos de esos que no se arreglan con “ya mandé a impermeabilizar”**SEPTIMA COPA**La revisión pormenorizada de los expedientes médicos a los que Armagedón tuvo acceso, reclaman un cuidadoso seguimiento para tener certeza plena del final de cada niño que fue atendido bajo estas condiciones. “La burra no era arisca, se cansó y ha comenzado a patear”. Lo bueno es que por mucho tiempo sacó documentos, videos y fotos. Los infectados de hemodiálisis del ISSET por las mismas causas de goteras asesinas, están en lista de espera. Uf*

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