
Villahermosa, Tabasco, México.
🔰Quiero compartir una situación grave que vecinos de la zona aledaña al Parque Museo La Venta Yumká han venido denunciando desde hace tiempo y que, lamentablemente, se ha normalizado ante la indiferencia de las autoridades.
Es cada vez más común que venados salgan del parque y deambulen por terrenos cercanos. El problema no es solo la fuga de animales, sino sus consecuencias trágicas: en predios aledaños se han encontrado restos de venados sacrificados, evidencia clara de que estos animales quedan completamente desprotegidos una vez que salen del área bajo custodia oficial.
En las fotografías que anexo se observan los cuernos de al menos tres venados, ocultos entre el montazal. Esto no es un accidente aislado: es un patrón, y revela varias fallas graves:
1. No existe control real ni inventario confiable de los animales que están bajo resguardo del parque.
2. Personal consultado —trabajadores del propio parque— reconoce que quienes están a cargo del control animal justifican las fugas alegando una supuesta sobrepoblación de venados, lo cual agrava aún más la responsabilidad institucional.
3. No hay una línea de atención específica, ni protocolo de reacción inmediata para reportes de animales fuera del parque, mucho menos brigadas capacitadas para su rescate.
Esta negligencia no se limita a los venados. Lo mismo está ocurriendo con monos saraguatos, tejones, armadillos y otras especies, que salen del área protegida sin supervisión ni respuesta oficial.
Lo más preocupante es que las denuncias existen. Varias personas —incluyéndome— hemos reportado estos hechos. La autoridad lo sabe. Y, aun así, no pasa absolutamente nada.
Mientras tanto, la Secretaría de Medio Ambiente permanece ausente, más ocupada en su presencia en redes sociales que en cumplir su función básica: proteger la fauna bajo su responsabilidad.
Esto no es un tema menor ni anecdótico.
Es maltrato institucional, abandono, y una violación directa al deber de protección ambiental.
Exigimos:
• Un censo e inventario público y verificable de la fauna del parque.
• Protocolos claros e inmediatos para la atención y rescate de animales fuera del área protegida.
• Responsabilidades administrativas para quienes han permitido que esta situación se normalice.
• Que la autoridad deje la simulación y se ponga a trabajar.
La fauna del Yumká no puede seguir pagando el costo de la incompetencia y la indolencia oficial.
Las imágenes hablan por sí solas.
El silencio de la autoridad también./ Manuel Andrade Díaz.
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