Armagedón

“Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas»
“Eclesiastés 5:5

Vienen tiempos de chaquiras y lentejuelas
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Inicia diciembre y de nuevo la sociedad en calidad de mirona observa cómo: ¡El poder se mira al espejo y no se reconoce! La sociedad despierta hoy con el mismo aliento rancio de siempre: una mezcla de promesas podridas, improvisaciones disfrazadas de genialidad y ese tufo a impunidad que ya ni los desodorantes institucionales pueden cubrir. Cada día luce más claro que el país no vive una transformación, sino un bucle de errores que se reciclan con nuevos colores y el mismo cinismo de siempre

No se quiere entender que “el problema no es el fuego, sino quién juega a controlar la manguera”. Perversos en el gobierno juegan su deporte favorito: incendiar para luego acusar al viento. La clase gobernante encontró una fórmula mágica: provocar crisis, administrarlas mal y luego acusar a cualquiera que pase por ahí. Opositores, bots, alienígenas, la luna en cuarto menguante. Cada quien escoge. La responsabilidad jamás nadie la contempla. Si el caos es inmenso, mejor. Al columnista le facilita la narrativa

Mientras tanto, la ciudadanía asiste nuevamente a la función: policías que no distinguen entre proteger, provocar y asesinar estudiantes universitarios inocentes para luego sembrarle un arma, funcionarios que hablan como si vivieran en un país paralelo y secretarios que creen que el silencio es política pública. Toda tragedia trae una rueda de prensa donde el sigilo impone. Es como un ritual

¿Los municipios? ¡Una coladera donde la corrupción hace yoga! En municipios cómo Jalapa, Tenosique, Tacotalpa, Cárdenas, Jonuta: la cosa es peor. Ahí la corrupción y la intolerancia ya no se oculta, se presume. Cada semana aparece un nuevo caso de nepotismo, contratos inflados, empresas fantasmas, directores improvisados, obras a medias y funcionarios que tratan al erario como si fuera su mini bodega personal

Uf, hablar de estos municipios es como hablar de coladeras: todos saben que huelen mal, pero nadie quiere abrirlas. Los ciudadanos vuelven a ser los extras del desastre. Se les pide paciencia, comprensión, civismo. Pero cada promesa incumplida es un recordatorio brutal: en este país el pueblo sigue siendo el consultado para votar y el olvidado para gobernar. Aun así, ahí está, soportando el abuso y siendo bañado por el lodazal político, ingenuo, creyendo que quizá en las próximas elecciones del 2027 alguien sí entienda que se gobierna para servir, no para servirse

El final todavía no llega… pero ya huele. Patricia Iparrea autopromocionando sus aspiraciones de ser gobernadora, -no puede con un buñuelo y quiere pastel entero-; no puede con la Secretaría de Educación y quiere gobernar Tabasco, quizás piensa que es similar al kínder de la maldita vecindad; lo peor, es que los tiempos electorales apenas comienzan, todavía no llegamos al clímax del desastre. Falta el gran capítulo, ese donde las contradicciones revientan y el discurso oficial por fin se queda sin saliva para justificar lo injustificable

Políticos “aspiricionistas” saltando de un árbol a otro como ridículos “changos verdes”, avanzan fuera de control hacia ese punto como un tren sin frenos… y con operadores que juran que todo va bien. Insisten en competir con la ficción, caminan directo al incendio. Sin miedo. Sin maquillaje. Sabios en su propia opinión, mitómanos porfiados y su mal torcida querencia de siempre, entendiendo que con cada auto destape y cada día que pasa, es un día que se acercan más los tiempos de chaquiras y lentejuelas

SEPTIMO SELLO
Pero no todo es malo: la noticia del reconocimiento como Municipio Transparente no cayó del cielo ni es un premio de consolación para la alcaldesa Yolanda Osuna. Es el resultado de un proceso real de apertura informativa y disciplina documental. “Aregional” no regala puntos. Su metodología es estricta, rigurosa y bastante incómoda para quienes esconden datos o maquillan números

Ubiquemos: Centro no solo superó los 90 puntos; se colocó casi 40 puntos por encima del promedio nacional. Y eso no es cualquier cosa. Es el equivalente a decir que mientras muchos municipios apenas cumplen con lo básico, Centro decidió operar con estándares de gestión pública que suelen encontrarse en administraciones de referencia

Los indicadores obtenidos son contundentes: Primer lugar nacional en información de deuda pública municipal, con datos claros, desglosados y actualizados. Primer lugar en publicación transparente de padrones de proveedores y contratistas, un rubro que suele ser la cueva favorita de la opacidad. Primer lugar en evaluación y claridad de recursos federales como FAISM y FORTAMUN. Tercer lugar en transparencia fiscal entre capitales del país. Quinto lugar nacional entre municipios con mayor peso económico y demográfico

SEPTIMA TROMPETA
Indudablemente hay cuestionamientos pues no todo se puede lograr y hay trabajo por hacer; pero también hay que reconocer que nadie llega ahí por accidente. Se llega porque hay orden, voluntad política y un equipo que entiende que la transparencia no es un discurso sino un método de trabajo. Disciplina y confianza es lo que repite Yolanda Osuna en cada gira algo que, aunque pueda sonar trillado, en su administración ha adquirido sustancia: la transparencia no es eslogan, es convicción

Su mensaje en X resume la filosofía que ha guiado estos cuatro años: “La disciplina, el orden y la transparencia son bases firmes para construir un Centro con visión de futuro”. No es poesía. Es la brújula de un gobierno que decidió no perderse en la selva de caprichos, improvisaciones y favores que han hundido a tantos municipios del país

Las finanzas cuadran. La información se publica. Y el municipio escaló a una liga donde la transparencia no es una promesa, sino un estándar. No todos los días se puede decir que una administración municipal de Tabasco se vuelve referente nacional. Pues aquí está una que lo hizo sin ruido, sin trucos y sin espectáculo. Solo con trabajo. Se entiende también que hay quien no está de acuerdo, -es normal-, siempre habrá quienes tienen la debilidad por subestimar y menospreciar el trabajo de los demás

SEPTIMA COPA
Personal médico del Hospital de Niño, Rodolfo Nieto Padrón aportó pruebas suficientes que reclaman tiempo y espacio para meditar sobre las pésimas condiciones en que se encuentran diversas áreas, entre ellas, la de Odontología donde no sólo hace falta todo tipo de material, sino es un tráfico de influencias de parte de los médicos que deberían ser ejemplo de honestidad e integridad. Esta semana sin falta

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