
Para Usted
Javier May y el Síndrome de Pérez Prado
Mario Gómez y González
The Last of The Mohicans
José Dámaso Pérez Prado, conocido como el «Rey del Mambo», fue un músico, compositor y arreglista cubano nacionalizado mexicano; es conocido sobre todo por sus aportes al género del mambo, que tiene sus orígenes en el danzón cubano y que daría pauta al surgimiento y desarrollo del chachachá, así como también de la música surgida a finales de la década de 1950 y conocida luego, desde principios de los años 1970 como salsa.
No fue el creador del ritmo (el mambo), que ya se tocaba en La Habana de finales de los años treinta, pero sí su mayor difusor a nivel internacional.
Cuenta la historia que, a Pérez Prado, lo sacaron de México y estuvo ausente en la década de 1960 por una deportación, aunque se dice que la causa principal fue un lío de faldas con la vedette brasileña Leonora Amar y el expresidente Miguel Alemán; lo que causó un conflicto que culminó en su expulsión del país.
De la misma manera, existe un rumor que dice que fue deportado por querer ponerle ritmo de mambo al Himno Nacional Mexicano, pero esta versión es considerada una leyenda urbana.
Pérez Prado gritaba para dirigir a su orquesta y dar energía a sus mambos. El sonido a menudo se malinterpretaba como «aaahh uuuhhh», pero él mismo lo aclaró en entrevista, explicando que se trataba de la palabra «dilo» para iniciar a los músicos; supuestamente, el grito era una manera de dirigir a la orquesta, señalando «¡Ahhh dilo!» para que comenzaran a tocar con fuerza y energía.
Explicó que la palabra sonaba así en el eco de las grabaciones y la usaba para dar un impulso rítmico, por ejemplo, antes de una entrada de trompetas; con este grito, no solo guiaba a su orquesta, sino que también se convirtió en una parte icónica de la canción y de su estilo musical.
Sin embargo, el humorismo mexicano lo atribuyó-y de hecho hasta inventó un cuento- en donde Pérez Prado, siempre llevaba consigo a un muchachito, cuya función era apretarle los genitales (“allá abajito; por donde comienza la vida, una cuarta abajo del ombligo), para que gritara; “ahhh uhhh”.
¿No que era tan bravo, Javier May?, fue la dura y directa frase que se escuchó en desayunadero político, ubicado por los rumbos de Tabasco 2000, cuando los comensales de la mesa, comentaban las declaraciones del gobernador de Tabasco, vertidas horas antes en el programa “A Fondo”, de la XEVT, y que es conducido por Jesús “Chuy” Sibilla.
Y es que el jefe del ejecutivo estatal, ante cuestionamiento directo del comunicador, confirmó que no hay ninguna demanda ni investigación contra del anterior mandatario tabasqueño Adán Augusto López Hernández; pero también negó rompimiento alguno con el ahora presidente de la Jucopo en el Senado de la república y “hermano”, del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.
“hay una buena comunicación, con él”, afirmó-seguramente al borde del éxtasis- el oriundo de Comalcalco, luego de tomar un sorbo de agua, pues su rostro daba muestra de un apanicamiento evidente y que no pasó desapercibido.
“Entonces eres tan cómplice de todo lo que está pasando en Tabasco; triste pero cierto (dirigiéndose a May Rodríguez), escribió una persona a través de las benditas redes sociales y que fue secundada por un “ya le jalaron la oreja (al mismo JMR) y un “ya le lame los huevos a Adán”.
“Ya le dijeron de arriba, deja de estas jodiendo”, escribió destacado académico y politólogo universitario, lo que nos recordó al Rey del Mambo, Dámaso Pérez Prado y su grito de “aaahhh uuuhhh”, ante lo que pudo ser – desde la ciudad de México, o ¿Palenque?-, un muy fuerte apretón de “canicas”; “canchines”, dijera el destacado ganadero tabasqueño (macuspanence, para mayores señas), presumiendo sus 13 o 15 ranchos, adquiridos aquí en Tabasco y en Chiápas, durante éstos últimos años, producto de su “trabajo y esfuerzo”.
Del mismo modo las declaraciones del gobernador Javier May Rodríguez, pudieran significar tres cosas: la primera, que May, quiere paz; la segunda, que-en efecto- le ordenaron desde México y/o desde Palenque, que se calmara, pues seguir implicando a AALH con el tema de la “barredora” y el huachicol fiscal, sería el acabose para AMLO, sus hijos, Morena y la Cuarta Transformación (4T).
Y, la tercera, porque justamente el día de su informe a Javier May, le mandaron a un representante de octava categoría, en Nayarit, la presidenta Claudia Sheimbaum, estuvo en un evento de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), junto a su titular Carlos Manuel Merino Campos, ex gobernador de Tabasco y hombre de todas las confianzas de Adán Augusto López Hernández.
¿El síndrome de Pérez Prado?; juzgue usted.
Jaque Mate** Dijo Javier May Rodríguez, que Manuel Andrade Díaz es un “mitómano profesional”** hay quienes así lo han afirmado a lo largo de varios años -¿verdad o mentira?, depende del cristal en que se mira- lo cierto es que MAD es el último ex gobernador que puede pasearse por las calles y goteras de la Ciudad, sin que nadie le reclame algún agravio** lo que sí debe observar el oriundo de Comalcalco, es que, en esto de la mitomanía, también hay amateurs, que van dejando huellas en el camino, exhibiendo sus mentiras** ahí queda eso, dijera Don Trino Malpica.
Los Malosos** El “desaire” de Marcelo Ebrard Casaubón, al gobernador de Tabasco Javier May Rodríguez, por el agravio de no haber cumplido con los acuerdos de mantener a Evaristo Hernández Cruz, como titular del COBATAB, tuvieron inmediatas repercusiones en este “Edén”, pues, motivó una reunión en una comunidad de Macuspana, entre Rafael Elías Sánchez Cabrales (del círculo inmediato de Javier May) y los “Evarististas”, Rogelio Rodríguez Javier (La Pava) y Gaspar Córdova; en el afán de intentar limar asperezas y llevar la fiesta en paz** ¡San Isidro Labrador, Ampáranos!** fue todo por hoy** hasta mañana Dios mediante.
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