Armagedón

«Haré que cesen toda fiesta y todo regocijo; toda alegría y todo placer será arrebatado de su tierra.»
Oseas 2:11

Pasarela a la mediocridad
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
En Tenosique, donde el río debería fluir con dignidad, lo que desfila no son las aguas sino la mediocridad en pasarela. La alcaldesa Sandra Hernández del Partido del Trabajo (PT), lejos de elevar el nivel de la política y del municipio, convierte cada evento en una tragicomedia donde la vergüenza pública es la constante y la invitada de honor

Manifestación de vanidades fue el famoso Desfile de Modas de Señorita Buganbilias, anunciado como una gala, terminó siendo una caricatura de sí mismo: directores del ayuntamiento ocupando las sillas doradas mientras al pueblo se le relegaba a las sombras casi de la cocina. Una pasarela que pretendía glamour, pero que acabó pareciendo la versión degradada del pocho, el carnaval del pueblo, sólo que con globos fosforescentes y matracas. Ni en “Betty la fea” había pasarelas tan pichurrientas”

La mano detrás del desastre, la señora Elisa Nadine Vázquez Hernández, honoraria del DIF, quien se creyó directora creativa de Milán cuando apenas alcanzó para San Martín Texmelucan. Las jovencitas, víctimas de la improvisación, tropezaban en vestidos mal ajustados mientras dos improvisados asistentes les levantaban la tela en la pasarela. Cómo en el circo pedía aplausos, el maestro de ceremonias, confundió el desfile con un mitin político. Las porras de los centros integradores molestos, ubicaron al evento por su verdadero nombre: execrable carpa vulgar y corriente

El termómetro político ácido indica que el tamaño del fracaso del PT como gobierno no sólo es anecdótico; es un paradigma a revisar ante las elecciones intermedias. Lo que ocurrió en la pasarela refleja lo que sucede y la maestra de inglés -que no sabe inglés- no quiere ver en el ayuntamiento: improvisación, soberbia y falta de clase. Si el escaparate social fue un fiasco, el escaparate político ya comienza a mostrar grietas. La alcaldesa sueña con reelegirse, pero los vientos soplan en contra del PT

Ubiquemos: «Lo que natura no da, Salamanca no lo presta». Va un año y Tenosique no levanta, el viejo refrán cayó como piedra sobre el escenario improvisado en aquel certamen a favor de la “Casa de Ancianos” que quiso disfrazarse de glamour y terminó en tragicomedia de rancho. El rupestre nivel brilló: nunca nadie se preocupó por asesorar a los delegados sobre lo que era un desfile de modas. No había que llevar matracas, sombreros fosforescentes de unicel ni ese folclor de mitin político

Pero claro, ¿cómo iban a saberlo si hasta los camiones de los centros integradores fueron pagados por el municipio para acarrear gente como si fueran a vitorear el ego de la “reina del sur? Una pasarela con olor a acarreo ¡Hágame usted el favor! Por eso: la derrota que dolió más que mil discursos. El ridículo no sólo se quedó los chismes de “fuente ovejuna” porque alzó la corona simbólica la representante del centro integrador de Morena

Y ahí la cosa se puso seria, casi de infarto: la joven que ganó llegó con entrenamiento de liga profesional. Peinado, maquillaje, manicure, porte, dicción, oratoria, gesticulación: cada detalle preparado por alguien que sabe del oficio. En contraste, la candidata oficialista del PT parecía salida de la tómbola, lanzada al ruedo sin red ni ensayo. El resultado fue un tsunami tan evidente que las risitas nerviosas del oficialismo se convirtieron en burlas y murmullos políticos

La falsa esperanza de lo femenino: Lo más doloroso es la traición a la expectativa. Durante años se pensó que las mujeres en política podían marcar la diferencia, gobernar con honestidad, sensibilidad y visión. En Tenosique, la esperanza del PT se convierte en espejismo. La alcaldesa Sandra Hernández demuestra que el género no inmuniza contra la soberbia, la simulación ni el vicio del poder. Lo femenino no cura cuando el diablillo administra con las mismas mañas de siempre

Lo inocultable: El eco del ridículo. La política de Tenosique no necesita más desfiles de modas sino un desfile de cuentas claras, de obras terminadas, de compromisos cumplidos. Mientras tanto, la alcaldesa sigue confundiendo pasarelas con trincheras políticas, rodeada de aduladores que aplauden cualquier ocurrencia. Pero el pueblo, incluso entre matracas y globos, sabe reconocer el ridículo. Y en política, el ridículo no se perdona; se cobra en las urnas. Suena risible, pero evidencia de lo que viene dejó constancia: la pasarela a la mediocridad

SÉPTIMO SELLO
El mensaje oculto en la pasarela: Desde el ángulo político, lo sucedido fue un ensayo general de lo que viene. Si en algo tan frívolo como un desfile de modas el oficialismo fue derrotado con esa facilidad, ¿qué les espera en el terreno real? Porque en el horizonte ya se asoman dos titanes con hambre de revancha

El “malas mañas” del Colorado -un gallo de larga cola e historia por contar y el “verde” de Pancho Abreu, dos viejos zorros que ya huelen sangre y comienzan a tejer alianzas, apenas comienza esto y ya Pancho Abreu metió en la grilla casi 200 de los “buena gente” que llegan a “Cuna de Lobos”. La política, como la moda, también tiene pasarela, y ahí no gana la improvisación ni el acarreo. Gana el que se prepara, el que sabe mover los hilos y anticipa el golpe

De risa, el evento que quiso ser entretenimiento se convirtió en metáfora de torpeza política: confundir una pasarela con un mitin y pretender que la improvisación se vista de estrategia. El pueblo, mientras tanto, fue testigo de cómo la frivolidad e ineficiencia desenmascara las debilidades del poder. Ahora el Armagedón no llegó con fuego ni trompetas celestiales: apareció en un desfile de modas, entre focos mal puestos, aplausos forzados y un oficialismo petista que perdió la corona antes de siquiera salir al escenario

SÉPTIMA TROMPETA
Dicen que en la feria del engaño: «Por sus frutos los conoceréis.» Y los frutos que brotan de la feria tenosiquense saben a farsa, a triquiñuela barata, a esa receta infalible de Nahún: vender espejitos y cobrar como si fueran diamantes. De nuevo, el diablillo metiendo las manos en todo, moldeando con sus caprichos la plastilina que tanto disfruta: la “reina del sur”, esa maestra de inglés que nunca aprendió inglés y que, entre balbuceos, sigue coleccionando ridículos

Los “Alameños” de utilería: con bombo, platillo y gritos de micrófono barato anunciaron la llegada de los supuestos “Alameños de la Sierra”. ¿Sierra? ¿Cuál sierra? Porque más bien parecían los “Alameños de Temu o de Nice”, fabricados en el mismo taller donde nacen los relojes clonados de la fayuca. Vulgares imitadores que nadie conoce hasta que sean plantados como plato fuerte de feria. El pueblo, crédulo por costumbre y cansado por necesidad, aplaudirá sin saber si corea a simples farsantes de karaoke

SÉPTIMA COPA
El Gerry de la cantina. Uf, por si fuera poco, en la noche del Grito de Independencia se espera la presentación de un tal Gerardo Coronel, alias “El Gerry”. Y la pregunta inevitable surge: ¿En qué cantina lo conoció el diablillo de Nahún? Porque hasta los artistas originales, los verdaderos, ya desmintieron su supuesta participación. La estafa quedó al desnudo, sumando otro eslabón de ridículo a la cadena de tropiezos de esta administración municipal. Mientras tanto, la maestra petista sonríe, ajena a que su credibilidad se desploma como castillo de naipes bajo la lluvia

¿Factura millonaria? Lo grotesco sería que, aunque los artistas son de imitación, el precio siempre es original: millones de pesos en contratos disfrazados de “espectáculo”. Dinero del pueblo gastado en “guajoloteros” que, con suerte, llenan un bar de segunda. Tenosique, tierra noble, vuelve a ser víctima de una estafa con luces de feria y olor a trago barato

La feria no es de Tenosique, ni de su gente. Es del diablillo y sus cómplices, que han hecho de la cultura popular un negocio personal, de la música un circo, y del grito patrio un eco hueco. Y mientras los vecinos cantan con resignación, la administración baila al compás del ridículo, sin notar que el pueblo observa, toma nota y comienza a cansarse de tanto fraude del PT disfrazado de fiesta. La apostasía oficial disfrazada de diplomacia con la iglesia católica, reclama espacio por separado.

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