
Para Usted
Claudia Sheimbaum: ¿Vamos bien “Kimosabe”?
Mario Gómez y González
The Last of The Mohicans
Recordemos: el primero de julio del año 2018, más de 30 millones de mexicanos acudieron a las urnas para emitir un voto de confianza a Andrés Manuel López Obrador y convertirlo en el primer presidente de México emanado de la autollamada 4ta Transformación (4T).
Ese triunfo tuvo dos elementos que lo ayudaron a conseguir los votos necesarios para iniciar su plan. El primero, el cansancio político de millones de mexicanos que, por los resultados obtenidos, pero sobre todo por una campaña de comunicación muy bien orquestada, ya no confiaban en los Partidos Políticos tradicionales (PRI-PAN) y clamaban un cambio de rumbo.
El segundo, y tal vez el más importante, fue la retórica muy bien vendida de alguien que ofrecía resolver los problemas del país de forma inmediata, que decía que todo sería muy sencillo y que el progreso y el bienestar para las familias mexicanas comenzaría el mismo primer día de su gobierno, que, al comenzar él a gobernar la corrupción sería desterrada de México, que todo lo que necesitábamos era un presidente que no mintiera, no robara y no traicionara.
Al concluir su periodo, los resultados hablaron por sí solo-y por él mismo-; una sociedad enfrentada y dividida de unos contra otros, de “nosotros los buenos, ustedes los malos (fifís y conservadores)”; si no estás con la 4T eres un conservador y enemigo de la nación, si eres un emprendedor te conviertes en un ambicioso enemigo de los pobres, y así una serie de enfrentamientos entre los diferentes sectores de la sociedad.
Todo esto, fue “heredado” a la actual presidenta Claudia Sheimbaum Pardo; en el rubro de la seguridad pública los resultados son más que desastrosos; la gasolina nunca costó 10 pesos por litro; productos básicos de la canasta alimentaria incrementando de precio inmisericordemente; sistema de salud destrozado, carencia de medicamentos, corrupción escandalosa (particularmente en los más altos niveles y círculos del poder), negligencia, valemadrismo puro, opacidad, desempleo, niveles educativos por los suelos, populismo, endeudamiento, gasto público, autoritarismo, mentiras y engaños.
Hoy, con Claudia Sheimbaum, al frente- y a la luz de su primer informe presidencial-, el gobierno sigue robando, mintiendo y traicionando; el discurso oficial contrasta con los datos duros que muestran una realidad en donde ni el progreso y ni el bienestar han llegado o se reflejan en los hogares de las familias mexicanas.
López Obrador, la 4T, Morena y Claudia Sheimbaum, han resultado excelentes vendedores de ilusiones, pues no ha dado-y ni dará-, los resultados y el bienestar ofrecidos, pero que con gran facilidad logra con su discurso triunfalista engañar, engatusar y embaucar a millones de mexicanos que siguen esperando con paciencia lo prometido.
Vaya, a la sociedad mexicana-y a la tabasqueña, por ende, también- les gusta y fascina vivir de la fantasía del engaño, ante la dura realidad que está delante de nuestros ojos (inseguridad, carestía, desempleo, falta de oportunidades, servicios de salud por los suelos); de verdad, ¿vamos bien y vamos a ir mejor?
Lo anterior explicaría el por qué los mexicanos y tabasqueños somos “especialistas” en la post verdad; en vivir en y de la incertidumbre; a la gente los atrae los anuncios espectaculares; la emoción y no la razón; vaya, nos gusta vivir engañados, aun a sabiendas de que nada de que nos prometen van a cumplir, ni que las cosas van a cambiar o mejorar.
Se ha abusado impunemente de la esperanza; se ha comercializado con ella y el discurso político de los gobiernos actuales (emanados de Morena y la Cuarta Transformación), transitan por los caminos y senderos de la ilusión; vender ilusiones y vender esperanzas.
Pero, ¿hasta cuándo?; hasta que se acabe el dinero o “hasta que la tarjeta no pase”- recordando los tiempos amorosos cuando al ir tras una chica, nos valía madre empeñarnos; ya que de no ser magnánimos o mano floja, la dama nos mandaba derechito a la chingada.
Los Juegos del Poder** “Vamos bien y Vamos a ir mejor”, dijo la presidenta Claudia Sheimbaum, durante la lectura de su primer informe presidencial** y el pueblo bueno y sabio se pregunta (recordando al “Llanero Solitario” y a su fiel compañero “Toro”: ¿Vamos kimosabe?
Jaque Mate** Mientras siga habiendo ilusos seguirá habiendo ilusionados** pero, de terminárseles el dinero y ya no tener de donde agarrar, entonces, ¿qué van a ofertar, prometer u ofrecer en el proceso electoral del 2027 y del 2030? ** ni ellos mismos saben.
Los Malosos** La ocasión nos la pintan calva para recordar-de la historia política de Tabasco-, la frase que inmortalizó a don Manuel Lastra, cuando al cumplir el tercer día (apenas 72 horas), de ser gobernador de Tabasco, lo quita del cargo el entonces presidente de la república Lázaro Cárdenas, y quien con anterioridad había borrado del mapa político a Plutarco Elías Calles y a Tomás Garrido Canabal** “Tan bien que íbamos, Tomás”, refiere el anecdotario, le dijo un lloroso, resignado, triste e inconsolable Manuel Lastra, al entonces cacique de Tabasco, Garrido Canabal. ** fue todo por hoy** hasta mañana Dios mediante.
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