
Armagedón
“Porque sanaré tu herida, dice el Señor, y te devolveré la salud; aunque te llamaron desechada, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda”
Jeremías 30:17
Rutas de la salud: compromiso y realidad
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Banderazo y esperanza cumplida. El banderazo del milagro llegó, desde Plaza de Armas el corazón histórico de Tabasco, con la mirada virtual de la presidenta Claudia Sheinbaum, el gobernador Javier May Rodríguez acompañado de los doctores: Manuel Adalberto Pérez Lanz y Alejandro Calderón Alipi dio el banderazo de salida a 28 vehículos cargados con más de un millón de medicamentos. La escena fue diseñada como un acto de redención política
Un espectáculo cargado de simbolismo: cajas repletas de pastillas y frascos que prometen llegar hasta el último rincón de Tabasco. Realidad recluida por años en el limbo que retorna con indicaciones de buenas nuevas al alma sedienta: fármacos recorriendo carreteras y ríos de Tabasco, promesa sellada que “ninguna clave faltará” en hospitales ni en clínicas rurales. Meditemos, “La fe sin obras es muerta”. Ayer a los ojos de Tabasco el dicho y el hecho caminaron de la mano
El discurso oficial fue solemne: la salud es un derecho garantizado, los oncológicos están entregados, las enfermedades crónicas atendidas y las comunidades más apartadas incluidas. Un retrato casi bíblico de justicia y bienestar, donde cada enfermo recibirá su alivio. Una realidad que arde porque en su ejecución purgará críticas de una raquítica y anquilosada oposición, sustentadas en medias verdades. Las Rutas de la Salud: inician con una visión oficial de compromiso y realidad, la oposición sólo mira: promesa y juicio
El banderazo fue solemne, casi litúrgico: el derecho a la salud está garantizado, los oncológicos salieron para ser entregados, las enfermedades crónicas serán atendidas, las comunidades apartadas fueron incluidas. Una nueva etapa, nueva visión de bienestar donde la justicia social se empaca en cajas de medicamentos y se reparte en rutas trazadas como cruzadas sanitarias, pasando el trapo de la restauración social al costo político del desabasto
La salud es herencia convertida en el talón de Aquiles de la 4T. Imposible negarlo: lo sabe Sheinbaum, lo sabe May, lo saben Pérez Lanz y Calderón Alipi; ellos escuchan demandas sociales en las giras de territorio y cada funcionario que veía cara a cara en los pasillos de los hospitales el dolor de las madres desesperadas por medicinas oncológicas, ancianos sin antihipertensivos, diabéticos sin insulina. Cada frasco que faltaba había sido una esperanza insatisfecha, ahora cumplida a tiempo
El gobernador May y todo el primer equipo del sector salud entiende de antemano el desasosiego social, por eso el banderazo no sólo fue operativo, fue estratégico. Fue un mensaje directo al pueblo: “esta vez sí habrá medicinas”. Dimensionando: si el proyecto marcha, será capital político. Si se estanca, el juicio popular obligará a explicaciones serias porque el escepticismo de los pacientes y la memoria del pueblo son duros de callar
En Tabasco llevar a buen puerto cada cargamento de medicinas es un desafío fundamental. El reto no es sacar las cajas de los almacenes, sino que lleguen intactas, completas y a tiempo a cada consultorio rural. La misión no es llenar camiones de medicamentos, sino estantes de farmacias. No es prometer abasto del 100%, sino garantizarlo en la práctica. A lo anterior urge en cada funcionario del sector salud cambiar de actitud y atender con calidad y calidez cada paciente
Entender que este programa será juzgado: no por el espectáculo del arranque, sino por la certeza del paciente que en cada servicio recibirá un tratamiento sin humillaciones ni excusas y eso reclama urgentemente un cambio de actitud de toda la estructura del sector salud. Urge que Manuel Pérez Lanz y Calderón Alipi implementen jurisdicciones de auditoría para cuidar la correcta atención al paciente. Tabasco se los agradecerá
Las Rutas de la Salud pueden convertirse en un parteaguas para rescatar la credibilidad social. Sheinbaum Pardo y May Rodríguez están afanados en ello; es evidente que la parálisis quedó atrás y el trabajo se está haciendo para derribar el monumento sistemático del engaño político. Desde finales del gobierno de Granier Melo el pueblo de Tabasco está acostumbrado a ver caravanas de promesas incumplidas y lo que aún no conoce es un sistema de salud que funcione de verdad
Las Rutas de la Salud son hoy la piedra angular de un sistema que busca levantarse tras el inocultable derrumbe del desabasto. Deben ser recordadas como el inicio de una transformación real y el veredicto no lo darán ni Sheinbaum ni May, ni Pérez Lanz ni Calderón Alipi sino la madre que reciba la quimioterapia de su hijo sin peregrinar, el anciano que encuentre su pastilla para la presión, el diabético que ya no escuche el “vuelva la próxima semana”
Tabasco ha recuperado niveles de seguridad aceptables; ahora la apuesta política está en la salud, será el campo de juego donde la 4T más se jugará el alma. Sheinbaum y May saben que el éxito de este programa no se medirá en discursos ni cifras de salida, sino en el día a día de los consultorios. Cada frasco entregado será una sonrisa aprobatoria y cada medicamento faltante será un juicio lapidario. Las Rutas de la Salud deben trabajar sin subterfugios ante consensuadas metas inapelables de compromiso y realidad
SÉPTIMO SELLO
Gesto calculado. La dimisión de Rafael Antonio Hernández Cabal, director de Administración y Finanzas del Congreso tabasqueño, parece simple en la superficie: un movimiento burocrático más en la marea de cambios políticos. Pero en el trasfondo late un rumor peligroso: ¿renunció para no ensuciar su nombre firmando el “derroche escandaloso” que, a voces, se adjudica a Jorge Orlando Bracamonte?
La renuncia se presentó con el guante blanco de la prudencia, cuidando la narrativa de la “honestidad salvaguardada”. Sin embargo, en política nada es casual. Los silencios también hablan y cuando un funcionario abandona la nave cuando el ambiente es tan apacible y sosegado. La pregunta es ¿El barco comienza a hacer agua? Algo huele mal o será la podredumbre de las cuentas que no cuadran
SÉPTIMA TROMPETA
En el tablero político de Tenosique, el nombre de Ricardo Francisco Domínguez Marenco aparece como ficha marcada. Observado por desaseadas inconsistencias administrativas y señalado por prácticas que rayan en lo indebido, lejos de enfrentar la consecuencia natural de sus actos, goza del manto protector de la alcaldesa Sandra Hernández Jiménez, la llamada “Reina del Sur”
La paradoja es clara: mientras el OSFE tiene los reflectores encendidos sobre sus cuentas y desempeño, la presidencia municipal le mantiene la dirección de Turismo en las manos. Como si los cargos fueran blindajes y no responsabilidades, Domínguez Marenco es el encargado de una de las joyas culturales y económicas de la región: el Festival del Queso. Documentos y el tema reclaman espacio por separado
SÉPTIMA COPA
Ecos de la controversia de Jonuta. El tema de la fiscalización de los recursos federales se ha convertido en un campo de batalla jurídico y político. La acertada declaración de Víctor Hugo Reyes Vidal, presidente de la Barra y Colegio de Abogados de Tabasco, en respuesta al indebido litigio público del abogado Eric Garrido ex alcalde de Jonuta, es clara y tajante: ¡El OSFE sí tiene competencia para auditar y revisar los fondos federales, conforme al artículo 1 de la Ley de Fiscalización local!
El mensaje no es menor: frente a la disputa pública del ex alcalde de Jonuta que pretende ampararse en criterios de la Suprema Corte que han afectado a Chiapas y Tlaxcala, Reyes Vidal deja sentado que en Tabasco la ley es categórica y que el OSFE no solo puede, sino que debe hurgar en todos los rincones donde se gaste un peso de origen público, sea municipal, estatal o federal. Parece estar en serios problemas el abogado Eric Garrido; anote Usted, aquí no hay “chivo expiatorio”, revisión seria del tema para mañana
Deja un comentario