Monitoreos constantes y análisis de laboratorio confirman que las aguas cumplen con los estándares sanitarios para uso recreativo

En Chiapas, las playas de los municipios de Tonalá —Puerto Arista, Boca del Cielo Estero y Boca del Cielo Playa Federal—, así como de Tapachula, en las zonas de Escolleras y Playa Linda, cuentan con condiciones sanitarias adecuadas para recibir a los turistas. Desde el mes de enero, se llevan a cabo monitoreos puntuales a través de las Jurisdicciones Sanitarias VII y VIII, informó Luis Manuel Bazares, coordinador del Proyecto Agua de Mar y Agua Dulce para Uso Recreativo de Contacto Ordinario.
El funcionario de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios de la Secretaría de Salud explicó en entrevista que se realizan estudios de calidad del agua en el Laboratorio Estatal de Salud Pública, a fin de garantizar a los visitantes espacios turísticos seguros, en condiciones óptimas y aptos para preservar la salud.
Indicó que se toman muestras de manera mensual durante todo el año, y en periodos vacacionales se incrementa la frecuencia de los monitoreos. Estos deben asegurar menos de 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua de mar. Mientras se mantengan esos parámetros —como ha ocurrido hasta la fecha—, la salud de la población turística estará protegida. Los resultados se comparten con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Los monitoreos realizados en las últimas dos semanas confirman que las playas cumplen con los estándares requeridos para esta temporada vacacional de verano. Además, se lleva a cabo limpieza física de las playas, a cargo del personal de las Jurisdicciones Sanitarias, reiteró Bazares.
En caso de que los valores rebasen lo permitido, entran en acción los Comités de Playas Limpias, como organismos auxiliares para prevenir riesgos sanitarios. Actualmente, no hay riesgo para la población, y tras el análisis de las muestras por el Laboratorio Estatal, se concluye que las playas se encuentran bajo vigilancia y en condiciones óptimas para su visita, subrayó.
Por otro lado, destacó que durante los periodos vacacionales de Semana Santa, verano e invierno, se intensifican los monitoreos más allá de los estudios mensuales, con el propósito de prevenir riesgos para la salud de los visitantes. En caso de detectarse peligro, se emiten alertas inmediatas; sin embargo, desde hace catorce años no se ha tenido que cerrar ninguna playa. El objetivo —concluyó— es identificar riesgos, prevenirlos y atenderlos para garantizar la seguridad de los turistas.
//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas
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