
¡Excelente viernes!
Las acciones contra el desmantelamiento de grandes instalaciones donde se almacenaba, transportaba y comercializaban millones de litros de huachicol no pueden ser producto de unos cuantos «delincuentes» ni siquiera una estructura de delincuencia organizada, se trata de un robo al Estado, por lo que sin ninguna duda ahí ha existido desde siempre colusión con las autoridades, principalmente federales, como responsables directos.
En estos golpes hacen falta los peces gordos, no solamente los carga bidones, veladores, choferes, aquí hay algo más grande.
Curiosamente no se dijo mucho de esto en campaña, ni en el país, ni aquí. Hasta el expresidente repitió que ya se había terminado el robo a la nación.
Les comparto:
ENTORNO
Javier Marín Hernández
La incómoda Operación huachicol
Nadie se esperaba una acometida tan directa con el uso de tecnología de última generación para ubicar los principales puntos donde se concentraban millones de litros de huachicol comenzando por la tierra del ex presidente Andrés Manuel López Obrador que llegó a asegurar en una conferencia mañanera que prácticamente habían terminado con el robo de combustible.
El primer golpe ocurrió apenas cuando tenía dos meses de haber dejado el cargo.
Además de la deuda que heredó en Petróleos Mexicanos quien la recibió Octavio Romero Oropeza que contó con recursos a discreción y estímulos fiscales no solo no pagó sino la dejó mucho peor.
Sin alcanzar la meta de 2 millones de barriles diarios
A la luz de los aseguramientos de millones de litros de huachicol -a lo que se le suma todo lo que se movió en el sexenio pasado- da una idea de porque el gobierno anterior no alcanzó la meta comprometida de 2 millones de barriles diarios, incluso terminó peor de como la dejó el priista Enrique Peña Nieto.
“No crean ustedes que es muchísima ciencia perforar un pozo de petróleo” AMLO 9 de agosto 2013
Menos ciencia tiene pinchar una línea de las que pasan por la superficie de la tierra, incluso por debajo para robar todo el combustible posible
¿Y las mil pipas?
En su tono imperativo de “todo lo sé” -aunque no supo muchas otras cosas” dijo que había encontrado la solución para evitar que siguiera el robo de huachicol y ordenó comprar mil pipas, pero en realidad solo se compraron casi 700 a empresas de Estados Unidos con carácter de urgente, el costo con las pipas se disparó más de 12 veces de lo que costaba hacerlo por ductos.
En lugar de mandar elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Policías estatales y municipales a combatir a los huachicoleros o en su defecto vigilar las zonas de las tomas, nada de eso, el robo se multiplicó y las bandas resultaron “intocables”.
PEMEX con el argumento que -habían terminado con el huachicol- disminuyó el presupuesto para la remediación en zonas de derrames que se dispararon por doquier porque más y más bandas pincharon ductos sin que “ninguna autoridad los viera”. Altamente sospechoso.
¿A quién se vendieron millones de litros de huachicol en el sexenio de AMLO?
Una anécdota personal, en febrero del 2019 al ponerse en marcha el programa Sembrando Vida en un poblado de Cárdenas, Tabasco, con la presencia de López Obrador, camino al evento, equivoqué la ruta para descubrir que en todo ese tramo había muchos expendios de huachicol, por ahí circulaban patrullas de la policía municipal, estatal y desde luego el Ejército Mexicano, esa zona era y sigue siendo uno de los principales corredores de la venta de combustible robado. Hasta ese día “del presidente” hubo venta. Fin de la historia.
Ahora bien, todo ese huachicol no pudo haberse vendido a simples unidades particulares, ni siquiera a líneas de camiones, porque eran millones de litros para lo que se requiere cierta logística, bombas y equipos especiales que solo tienen las estaciones de gasolina.
¿Será que hubo gasolineros que compraron, probablemente sin saberlo ese huachicol?
Y así muchas otras preguntas.
El diario consentido del sexenio anterior, ahora cuestiona
Es del dominio público que la presidenta del consejo del diario la Jornada es comadre de Andrés Manuel López Obrador, su ahijado, incluso vivió en una casa de su propiedad, ese diario durante la llegada del tabasqueño al gobierno de la Ciudad de México en el año 2000 vivió tiempos de bonanza de pura publicidad gubernamental, fue la que más contratos obtuvo y así se mantuvo hasta ahora, por supuesto en la administración federal de su compadre también recibió sendas asignaciones.
Ayer en una pequeña editorial de Rayuela, cuestionó los aseguramientos de la actual administración -que ya no encabeza su compadre- y plasmó: setenta millones de litros de huachicol incautados y ningún capo en la cárcel ¿Cómo está eso?
Curiosamente durante el sexenio anterior nada dijeron de actividades tan enormes como las que han desmantelado por redes de huachicol, es más, revisando apuntes, ni el mismísimo gobernador de Tabasco, Javier May Rodríguez que solía decir que sabía de cobros de derecho de piso, nunca mencionó nada del huachicol, era principios del 2024 y todavía su líder López Obrador era presidente y su mejor amigo, director general de PEMEX.
En palabras del propio López Obrador: ¡Callaron como momias!
Como retumba ahora la máxima de MORENA y de su creador: “no mentir, no robar, no traicionar al pueblo” tan rápido lo olvidaron…
CONTORNO
Más confusión y sospechas
Las amenazas del crimen organizado han surgido por todas partes, pero que señalen a alcaldesas o alcaldes, solo en algunos de los 17 municipios de Tabasco.
¿En qué están metidos?
¿Por qué no se informa de eso a profundidad?
javiermarinhdez@hotmail.com
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