
Muchas unidades “funcionan” en condiciones deficientes, con choferes que carecen de capacitación adecuada y vehículos en mal estado
Al menos, seis personas resultaron lesionadas la mañana del lunes 9 de junio tras un accidente vial ocurrido sobre el Periférico Sur, a la altura de la Segunda Sur, involucrando a la unidad número 30 de la ruta 73 y una camioneta particular.
Según los reportes oficiales, el choque se produjo cuando la camioneta intentó incorporarse al periférico sin la precaución necesaria, impactando al colectivo que circulaba por esta vialidad, donde el colectivo del sistema de transporte público de Tuxtla Gutiérrez, perdió el control y terminó estrellado contra un árbol, lo que agravó las lesiones de las y los pasajeros.
La ruta 73 es una de las más señaladas en Tuxtla Gutiérrez por la frecuencia de accidentes viales en los que participan sus unidades, muchas de estas que “funcionan” en condiciones deficientes, con choferes que carecen de capacitación adecuada y vehículos en mal estado.
Pulpos del transporte
Usuarias y usuarios coinciden en que estos incidentes ocurren por combinarse la falta de precaución de los conductores y las condiciones mecánicas inadecuadas de las unidades. Sin embargo, el factor común es la negligencia de los concesionarios, popularmente conocidos como los “pulpos del transporte”, quienes priorizan las ganancias económicas, sobre la seguridad y el bienestar de las y los usuarios.
Entre los concesionarios más grises y negligentes, se encuentra el transportista Julio Chong, propietario de varias unidades de la ruta 73, quien hasta el momento no ha asumido responsabilidad alguna por este y otros accidentes; es señalado por no mejorar las condiciones de sus vehículos.
Y es que la falta de mantenimiento correctivo, la antigüedad de los colectivos y la ausencia de supervisión por parte de las autoridades, también son factores que perpetúan el riesgo para las y los usuarios de esta y otras rutas del transporte público en Tuxtla Gutiérrez.
Ante esta situación, usuarias y usuarios exigen una revisión exhaustiva de las condiciones en las que operan estas rutas, la renovación del parque vehicular, la capacitación obligatoria para los choferes, así como la aplicación rigurosa de sanciones para los concesionarios responsables de poner en peligro la vida de miles de usuarios diariamente.
Asimismo, el trabajo de la Secretaría de Movilidad y Transporte (SMyT) —autoridad encargada del sector— ha mostrado poca capacidad de respuesta y vigilancia, mientras que las y los usuarios continúan expuestos a accidentes que podrían evitarse con una gestión responsable y transparente en el sistema de transporte público, como es el de Tuxtla Gutiérrez.
//Tomado de: http://Diario de Chiapas
Deja un comentario