Ambos gobiernos intensifican patrullajes tras un operativo en La Mesilla donde murieron cuatro presuntos delincuentes.

Las autoridades mexicanas no han revelado la identidad de los presuntos delincuentes abatidos, pero versiones extraoficiales apuntan a que podrían estar vinculados con grupos dedicados al tráfico de personas, armas y droga, que operan entre ambos países.
En tanto, el despliegue militar continúa en la región, con retenes, patrullajes y sobrevuelos, mientras las autoridades de ambas naciones reiteran su compromiso con la seguridad fronteriza, la cooperación bilateral y el respeto a la soberanía nacional.
Las fuerzas armadas de México y Guatemala reforzaron su presencia en la frontera común, luego de un enfrentamiento armado registrado en la comunidad de La Mesilla, del lado guatemalteco, donde elementos de la Fuerza de Reacción Inmediata “Pakal” cruzaron para abatir a cuatro presuntos delincuentes.
De acuerdo con fuentes de seguridad, al menos 500 elementos del Ejército Mexicano fueron desplegados a la zona de Frontera Comalapa, para resguardar el territorio nacional y prevenir posibles incursiones o reacciones violentas por parte de grupos delictivos que operan en la región.
Los elementos fueron movilizados desde la 36 Zona Militar y el 61 batallón de infantería, con sede en Tapachula y Tonalá, respectivamente, a la franja fronteriza en la Sierra Madre de Chiapas, en un operativo coordinado que busca contener la violencia derivada de conflictos entre bandas criminales.
Por su parte, el ministro de la Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, informó que las fuerzas armadas de su país mantienen vigilancia terrestre y aérea en el área limítrofe con México, con el objetivo de salvaguardar la soberanía nacional y proteger a la población civil guatemalteca.
Es la Quinta Brigada de Infantería la que realiza patrullajes constantes en la línea divisoria entre la República de Guatemala y los Estados Unidos Mexicanos para mantener un ambiente de paz y seguridad para nuestra gente.
El reforzamiento de la seguridad se da en medio de crecientes tensiones diplomáticas, luego de que el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, señales públicamente que algunos elementos de seguridad guatemaltecos tendrían presuntos vínculos con el crimen organizado que opera en la región fronteriza.
La declaración del mandatario estatal provocó una inmediata respuesta por parte del gobierno centroamericano, el cual rechazó haber participado en el enfrentamiento en La Mesilla y aseguró que sus fuerzas priorizaron la protección de sus connacionales y respaldó esa decisión.
Las autoridades mexicanas no han revelado la identidad de los presuntos delincuentes abatidos, pero versiones extraoficiales apuntan a que podrían estar vinculados con grupos dedicados al tráfico de personas, armas y droga, que operan entre ambos países.
En tanto, el despliegue militar continúa en la región, con retenes, patrullajes y sobrevuelos, mientras las autoridades de ambas naciones reiteran su compromiso con la seguridad fronteriza, la cooperación bilateral y el respeto a la soberanía nacional.
//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas
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