
La “voracidad del crecimiento inmobiliario”, que “está lejos de seguir toda norma ambiental” ocasionó que en el complejo residencial Playacar fueran atropellados dos venados, acusan con hartazgo y e indignación habitantes de este complejo residencia, quienes este domingo decidieron manifestarse dentro de la zona habitacional.
Por primera vez, en una exclusiva zona de la Riviera Maya, un nutrido grupo de vecinos marchó con pancartas y consignas a favor del cuidado ambiental, además de leer un pliego petitorio para mostrar su descontento por la irresponsabilidad de la empresa de construcción al no reubicar a las especies en peligro de extinción.
Fueron alrededor de 300 personas las que se sumaron para pedir a los responsables de la administración de Playacar que acaten el reglamento del área residencial, que se proteja a la fauna, que no se permita la destrucción de su hábitat con más construcciones y que los automovilistas respeten los límites de velocidad, ya que diversas especies se movilizan por la zona.
Muerte de dos venados desató la indignación
Laura Rubio, vecina de Playacar, dijo que fue impactante que atropellaran a dos venados, una hembra y su cría, lo cual causó indignación y motivó la manifestación en la zona residencial.
Mencionó que la cría murió el sábado, y que cuando atropellaron a la madre comprobaron que tenía hinchadas las ubres, por lo que sabían que debía estar su cría cerca.
El lugar donde falleció no estaba a más de 100 metros de la pluma de acceso a Playacar, que colinda con la carretera federal. Es el área donde se destruyó vegetación para iniciar un proyecto inmobiliario, lo que generó el desplazamiento de los mamíferos de su hábitat.
De hecho, dicho proyecto inmobiliario fue clausurado hace una semana por la Secretaría de Medio Ambiente Sustentable y Cambio Climático y la Dirección de Normatividad, Evaluación e Impacto Ambiental del Ayuntamiento.
Laura Rubio reiteró que ver morir al segundo venado cimbró a la comunidad de Playacar.
Señaló que hay mucha fauna en la zona residencial, que se distingue del resto de las áreas habitacionales de Playa del Carmen debido a su extensa vegetación. Sin embargo, no existe un manejo de fauna por parte de la administración del complejo.
«Había gente que le daba agua a los venados. Sabemos que no debemos interferir en su alimentación natural, pero en días de mucho calor, y sabiendo que ya no había vegetación, se consideraba darles ramas del árbol Ramón, que les gusta mucho a los venados.
Y no solo hay venados. Hay muchas especies; a mí una vez entró un oso hormiguero a mi casa. También hay coatis, mapaches, muchas serpientes, diversidad de aves, murciélagos y sereques”, dijo.
La vecina mencionó que, respecto al cuerpo del pequeño venado, contaron con el apoyo de la secretaria de Medio Ambiente, Samantha Álvarez, mientras que el personal de Profepa no acudió al lugar de los hechos.
Laura Rubio agregó que piden las grabaciones del complejo para saber quiénes fueron los responsables de atropellar a los animales.
Destacó que debe haber sanciones para todo aquel, ya sea vecino o chofer de hoteles, que rebase el límite permitido, porque no hay un programa real de control vehicular.
Los vecinos caminaron dentro del complejo, por lo que quedaron lejos de la vista del resto de los playenses. La administración de Playacar, al saber de la manifestación, coordinó a los guardias de seguridad para custodiar a los manifestantes, e incluso les dotó de una ambulancia por si alguno requería el servicio.
Los manifestantes caminaron aproximadamente seis calles y, en diferentes intervalos, estuvieron orando y guardando un minuto de silencio por la muerte de los venados.
Llegaron hasta el área clausurada, que fuera hogar de los venados, donde formaron una valla humana y permanecieron tres minutos.
Mientras tanto, la vecina Carolina Maruzza indicó que debe haber responsabilidad para reubicar a las especies, y por ello están sumando firmas para que los vecinos realicen una demanda colectiva.
“No a la construcción sin supervisión”, gritaban los vecinos que rodearon el predio donde se destruyeron árboles y se arrasó con la maleza, que se calcula abarca 4 mil metros cuadrados.
Próximo paso
La presidenta de la asociación civil Moce Yax Cuxtal, Laura Patiño, informó que el siguiente paso es asesorar a los vecinos para que entablen una demanda colectiva dirigida a la Secretaría de Medio Ambiente, a la Profepa y, sobre todo, a la Semarnat, pues la destrucción del predio seguramente fue con su anuencia, dijo.
Se desbordó esto, todos están construyendo, vendiendo casas, terrenos. Yo lo que veo es una voracidad impresionante, del sector privado como del sector gubernamental”, manifestó.
La activista mencionó que, al existir la muerte de animales, el tema se vuelve más sensible y requiere una denuncia formal.
Comentó que hace ocho meses estuvieron apoyando a vecinos del fraccionamiento Las Perlas en Playa del Carmen, ya que el Ayuntamiento tiene en la mira un terreno para construir una unidad deportiva, pero considera que debe protegerse porque hay un cenote, una aguada y árboles en peligro de extinción.

//Por: El STAFF
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