Agricultores invierten más de un millón de pesos por hectárea para sostener la producción hortícola en comunidades como Zinacantán y San Nicolás

Los productores de verduras de la región Altos de Chiapas se han quedado solos, sin financiamientos, sin acompañamiento de las instituciones del campo y sin asistencia técnica. La inversión para cultivar una hectárea es elevada: se requieren alrededor de un millón y medio de pesos al año, informó Virgilio Gómez Pérez, productor originario de Zinacantán.

En entrevista, explicó que las ganancias no son proporcionales al esfuerzo ni a la inversión, ya que apenas obtienen un 40 por ciento de utilidad respecto al gasto total. “Hemos aprendido a cultivar las verduras que más consume la humanidad: rábanobetabelbrócolicolifloracelgalechugas, entre otras, en la zona de San Nicolás, donde formamos una sociedad cooperativa integrada por 30 socios, todos con sus respectivas familias”, detalló.

Nadie nos ha enseñado cómo ir innovando en tecnologías. Ha sido un aprendizaje diario: cómo preparar la tierra, cómo sembrar, implementar sistemas de riego, prevenir plagas y enfermedades. Todos los días llevamos nuestros productos a la Central de Abastos de Tuxtla Gutiérrez. La cantidad varía según la producción; a veces son cinco toneladas o más, otras veces menos”, señaló.

También envían mercancía a las centrales de abasto de MéridaCampeche y Oaxaca. Sin embargo, resaltó que la horticultura es un trabajo de alto riesgo, pues depende del clima y las temperaturas. “A veces nos pega fuerte el frío o las lluvias; otras veces, las plagas dañan toda la cosecha”, lamentó.

Como productores, explicó, han tenido que inventar e innovar por cuenta propia, ante la ausencia de apoyo de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. “No tenemos créditos; únicamente la Comisión Nacional del Agua nos ha apoyado con bombas y tanques de almacenamiento. Pero nos falta mucho: financiamientotecnología, y sobre todo, acompañamiento técnico”, reclamó.

Gómez Pérez hizo un reconocimiento a la población consumidora, a quienes considera fundamentales para la sostenibilidad de la cooperativa y la continuidad de su producción. “Nuestro reto es seguir innovando, enfrentar los vaivenes climatológicos con los saberes de cada socio. Algunas instituciones han reconocido la calidad de nuestros productos, pero no nos brindan el apoyo necesario para cultivar mejor”, concluyó.

//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas

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