
PLEITO PERDIDO.
Nadie calculaba que las críticas del expresidente Ernesto Zedillo al gobierno morenista, fueran a causar el impacto de un sunami mediático en las entrañas de morena.
Escribe Pedro Gutierrez Gutiérrez
¿Qué fue lo causó el maremágnum?
Ernesto Zedillo declaró en la revista NEXOS y otros medios, qué en México, murió la democracia y que se está creando un estado policial. Y explicó: Si el Ejecutivo tiene el control del Poder Legislativo, lo único que puede prevenir el uso abusivo de la autoridad es el Poder Judicial.
En consonancia, dijo, Morena está destruyendo al Poder Judicial Federal y de los estados para sustituirlo por uno al servicio del gobierno y de los criminales que se han adueñado del país.
Afirmó, que en ningún país democrático eligen a sus jueces con un mecanismo de total simulación como el que montó Morena. Es una farsa, en una barbaridad, es un engaño al pueblo de México, eso solo lo promueven los dictadores, apuntó.
Zedillo declaró que Morena ha construido un catálogo amplio, jamás visto, en corto tiempo, de acciones para destruir la democracia.
Ejemplificó con la demolición del Instituto de Transparencia que consideró no tiene precedente alguno, que tiene el objetivo de que los ciudadanos no conozcan toda la corrupción que Obrador y Sheinbaum han cometido en el ejercicio de sus gobiernos.
Otra barbaridad que cometieron, denunció, es la aberración jurídica que realizó Morena, llamada supremacía constitucional, en donde la SCJN no podrá revisar las reformas a la constitución que apruebe el Congreso, dominado por el Ejecutivo Federal, un claro ejemplo de tiranía.
Zedillo, remata considerando muy grave la militarización de la seguridad, argumentando, que lo que se pretende es que bajo la apariencia de que se defiende la seguridad y la soberanía van a convertir a las fuerzas armadas en cómplices de un gobierno autocrático y tirano.
Los morenistas han tratado de descalificar a Zedillo, pero no han encontrado algo con impacto mediático.
Recurrieron de inmediato al tema del FOBAPROA, pero les resultó el tiro por la culata, ya que Obrador dilapidó 15 veces más dinero en sus obras emblemáticas que no sirven para nada y en la exorbitante deuda que le dejó a México.
Recurrieron a la pensión de Zedillo, y les reviró que Obrador es el rey de las pensiones, ya que gasta como si fuera presidente.
Los morenistas saben qué en materia de seguridad, salud, educación, crecimiento económico e infraestructura, Zedillo fue mucho mejor que Obrador.
¡Pleito perdido¡
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