
Armagedón
“Porque yo conozco muy bien los planes que tengo proyectados sobre ustedes: son planes de prosperidad y no de desgracia, para asegurarles un porvenir y una esperanza”
Jeremías 29:11
La meta: recuperar la paz y detonar el desarrollo
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Ayer en la mañanera, el gobernador Javier May ubicó la agenda pública en los dos ejes más impostergables de una sociedad tan altamente participativa como lo es la tabasqueña y en donde el gobierno del Estado ha puesto toda la energía y el enfoque necesario: “en recuperar la paz y detonar el desarrollo”; dos aristas tan esenciales que ilustran que la crisis heredada no niega la necesidad de cambiar el rumbo de Tabasco, al contrario, lo reafirma
La dupla de ayer: Javier May y Daniel Casasús Ruz anunciaron una inversión histórica en obra pública que permite al tabasqueño de a pie tener constancia que la crisis del último sexenio no niega las condiciones en que se recibió el Estado; al contrario, evidencia sus insuficiencias, sus límites y contradicciones. Los tabasqueño sabían con certeza que urgía cambiar el “modo avión y pedicure” de gobernar, a recorrer a pie veredas y comunidades del territorio
May Rodríguez puso al conocimiento del colectivo que Tabasco sabe que tiene que cambiar para “sacar al buey de la barranca”, pero también sabe que no de cualquier modo o en cualquier rumbo ni a cualquier costo: en se modelo, Merino Campos aceptó los dos malecones que resultaron un fiasco. Tabasco quiere un cambio con dirección, con sentido y con la seguridad en las acciones de gobierno: “porque hay esperanza y ahora el dinero se invierte directamente en el pueblo, y el gobierno trabaja para servir y no servirse»
“Son 3 mil500 millones de pesos para obra pública, programas sociales y la recuperación del tejido social”, arengó el gobernador Javier May. Es seguro que se parte de un balance general que ubica una verdadera visión de Tabasco, donde se asientan los principios que dan sustento al proyecto Mayista y plantea propósitos y oportunidades para el Estado ¿Cuáles? En “en recuperar la paz y detonar el desarrollo”. Aún y cuando todavía en algunos días se dejan sentir los manotazos de la delincuencia
May Rodríguez ubicó: “los delitos van a la baja, se continúa fortaleciendo los cuerpos policiacos con mayor y mejor tecnología y se mantiene una coordinación estrecha con todas las fuerzas federales en esta tarea”; tiene días que ha sido marcada la ausencia de la violencia y la nota roja que acaparaba los espacios periodísticos. Regresar al análisis político es un avance significativo que ahora se fortalece con la atención hacia problemas importantes como es el desarrollo y la inversión en la obra pública
No se trata de ser ingenuo ni de engañar a la sociedad, tiene días que los días de Tabasco han regresado lentamente al tranquilo ambiente provinciano; es dable reconocer que el principio fundamental es el fortalecimiento del Estado de Derecho para pasar al principio invocado ayer, la visión de un principio económico y de inversión en la obra pública que deben sujetarse a tres objetivos económicos: la inversión en la obra pública impulsara la recuperación económica generando empleos productivos
El proyecto de vivienda y obra pública dado a conocer ayer por Javier May y Daniel Casasús restructurará el aparato productivo para sentar las bases de un crecimiento sostenido a partir de una economía en movimiento y más diversificada y por último: al haber obra pública a lo largo y ancho del territorio se aseguran condiciones cualitativas de crecimiento económico; sin meternos en la danza de millones y lugares donde la obra pública llevará bienestar
Importa dimensionar y ubicar, por su trascendencia lo dicho por Daniel Casasús Ruz: “Esto sin duda es una cantidad histórica y falta sumarle todas las inversiones que realizará el Gobierno Federal, lo que nos da una proyección de alrededor de más de 8 mil millones de pesos en el Estado durante el año 2025”. Concatenando la visión de May Rodríguez y Casasús Ruz, el objetivo es: recuperar la paz y detonar el desarrollo
EL SEPTIMO SELLO
El día de ayer debería ser considerado cómo el día de “los niños perdidos o abandonados”; primero, en el Hospital del Niño, Rodolfo Nieto Padrón un niño que estaba siendo atendido de repente le “veló” los ojos a todos: familiares, médicos, enfermeras, intendentes y hasta el perro guía y ¡Se perdió en un santiamén! Cuando se dieron cuenta que no aparecía al grito de ¡Código Rosa! Fue cerrado el Hospital del Niño en su totalidad y todos a buscar al granuja
LA SEPTIMA TROMPETA
Al mismo tiempo en la calle Margarita Maza de Juárez anteriormente conocida como El Macayal de la colonia Gil y Sáenz, personas sin corazón dejaron abandonado a su suerte a un recién nacido de tres meses de edad, personal de Protección Civil y Bomberos del municipio de Centro de inmediato le dieron el auxilio necesario; la alcaldesa de Centro, Yolanda Osuna informó que fue rescatado y atendido de acuerdo al protocolo en el Hospital del Niño
Eso generó que la “lengua de la leyenda urbana” aportará diversas avenidas de chismes, donde la gente se dio gusto. La realidad ninguno de los dos eventos tuvo relación alguna; la terca realidad obliga a la sociedad a meditar en dos cosas de suma importancia: una, nunca debe confiarse que un niño estará quieto ni perderlo de vista, un niño sano su naturaleza es inquieta. Y dos, no se vale abandonar un ser tan indefenso, tarde que temprano se sabrá quienes fueron los que abandonaron ese pequeño bebé y de acuerdo a la ley, deberán pagar por ello
LA SEPTIMA COPA
En el sobrevuelo del análisis político en algunos sectores y municipios no se entiende el porque quienes han llegado de la mano de Javier May, lejos de ser leales a los principios de trabajo, honestidad e integridad, desvían la atención hacia la depredación de los dineros públicos que degrada la imagen y paso a la historia del político; el caso Macuspana, Jonuta y Tenosique ilustran lo que no se debe hacer en el ejercicio público; mañana sin falta, otro episodio de la saga: “el nepotismo tiene nombre y apellido”
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