Se convierte un cuello de botella oficinas del INM; llaman a citados, son anotados en listas pero no aún no salen los vuelos.

Frustración, sueños rotos e impotencia son de las cosas que a diario viven migrantes que se encuentran varados en Tuxtla Gutiérrez, desde el pasado 9 de febrero han comenzado a llamar a migrantes venezolanos, pero ahora ante la falta de atención y sin dar solución, las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM) ubicada en la carretera Villaflores se ha vuelto un cuello de botella.

A diario migrantes, en especial de origen venezolano llegan a la oficinas para seguir el proceso de los llamados vuelos «humanitarios», donde ha comenzado a desquiciarlos, pues hay algunos que desde hace una semana están esperando turno, pese a que es el INM quien los llama asegurandoles que ya están seleccionados.

Hasta ahora no ha salido ningún vuelo humanitario con migrantes venezolanos, de acuerdo con Darlin, las autoridades migratorias les comentan que les darán un permiso a quienes tengan posibilidad de comprar su vuelo de regreso el cual no existe y provoca gastos innecesarios, ademas a algunos los retienen por 24 horas con mentiras.

«Desde lunes estoy trasnochándome durmiendo aquí en las calles por la necesidad de querernos ir (…) el martes recogieron como a 100 personas que según iban a salir en el primer vuelo humanitario hacía Venezuela, y resulta ser que anoche nos venimos a la 8 de la noche y a la 1 de la mañana los sacaron, sin comida y nada, sólo les dijeron que regresaran el viernes a las 4 de la tarde porque ahora si va a salir el vuelo», comentó la mujer migrante.

Mientras tanto Iris, una mujer venezolana explicó que una amiga de ella no tiene noticias de su marido, siendo uno de los primero 30 seleccionados que se suponía que saldrían en el primer vuelo «humanitario». «Lo último que supo fue que a las 10 de la noche le dijeron que tenia que apagar el teléfono y no iba a tener comunicación y no sabe más del marido si ya llego a Ciudad de México o esta en vía aérea Venezuela», relató la migrante.

En entrevista Karlin Segovia, originaria de Venezuela narró que lleva 5 meses en Tuxtla Gutiérrez y desde hace 4 días ha llegado constantemente a las oficinas de migración y hasta ahora lo único que les han dicho es que lleguen al siguiente día, siendo una constancia sin respuestas.

«No nos dejan trabajar, como vamos a pagar el arriendo, la comida, los arriendos entre más días más costosos (…) todos los días nos dicen el mismo cuento, a las 13:30 horas salen y dicen no vamos a atender a los de cédula hasta mañana y eso es el mismo cuento», señaló.

Iris explicó que se encuentra desesperada por devolverse a su país, fue este jueves que acudió donde explica que les hicieron hacer 3 filas una para pasaporte, otra para cédulas y otra para pasaportes vencidos.

«La fila más larga fue la de cédulas, somos muchos venezolanos que entramos por la selva (…) ahora lo que queremos es irnos, porque todos venimos acá por un sueño que fue imposible, al final el sueño se convirtió en pesadilla», señaló.

Este ir y venir que están provocando el Instituto Nacional de Migración ha comenzado a molestar a los migrantes, quienes piden que les hablen con la verdad, ya que los tienen durmiendo en las afueras de la estación en espera de respuestas, así como anotándose en listas sin darle solución al problema.

«La intención de nosotros no era quedarnos aquí en México y para nadie es un secreto, lastimosamente no se dio nuestro destino que teníamos pensado, nos cerraron el paso ahora estamos aquí en México y nos queremos regresar a nuestro país», concluyó Darlin, esto aunque tengan que pagar su propio vuelo.

//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas

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