Personas en situación vulnerable exigen alternativas ante la presión del INM para abandonar el área sin opciones claras de refugio o asistencia.

Migrantes asentados en el parque bajo el puente vehicular frente a la Torre Chiapas, en Tuxtla Gutiérrez, denunciaron hostigamiento por parte del Instituto Nacional de Migración (INM), quienes les han advertido sobre un posible desalojo. Las familias y personas en situación vulnerable expresaron que no cuentan con opciones claras para trasladarse a otro lugar y temen ser retornados a sus países de origen.

De acuerdo con los testimonios, los migrantes han recibido constantes avisos del INM exigiéndoles abandonar el lugar en plazos cortos, sin brindar alternativas de refugio o asistenciaGerlis, una migrante venezolana y una de las afectadas, explicó que desde el 10 de enero ha enfrentado diversas dificultades para avanzar en su travesía debido a la cancelación de su cita en CBP One.

“Nosotros estuvimos en un albergue, duramos solamente tres días. Luego de esos tres días ya no podíamos estar allí y nos salimos (…) Desde que llegué acá no he podido avanzar, no he podido continuar porque no tengo los medios, más que todo es por el miedo a que migración nos regrese o nos diga que no podemos avanzar”, señaló.

Gerlis también mencionó que la falta de soluciones por parte de las autoridades ha generado incertidumbre y angustia entre los migrantes, ya que, pese a las amenazas constantes de desalojo, no les ofrecen una opción ni alternativa para quedarse.

“Nos han estado diciendo que el domingo se tienen que retirar, el lunes tienen que salir de allá, el miércoles ya tienen que salir de acá. O sea, nos están como presionando, como para que nosotros nos alteremos y, como quien dice, salgan corriendo. Entonces, eso es lo que ellos quieren, que nosotros no nos angustiemos, más que todo las familias, que tenemos niños y las personas adultas que están solas, entonces, este es el temor que nos da”, explicó Gerlis.

Beatriz, otra de las migrantes que lleva 18 días en el lugar, comentó las dificultades que enfrenta para cubrir necesidades básicas como alimentosaseo personal y refugio, ya que no cuenta con empleo ni con oportunidades laborales. Además, refirió que ha tenido que adaptarse a realizar sus actividades diarias en los espacios públicos.

“Me ha ido mal, para bañarme, para cepillarme, para ir al baño y ese frío que tengo (…) estar pidiendo, vendiendo cositas, porque no me sale trabajo (…) y quiero subir, pero a mí no me salió todavía la cita,” expresó. Ella lleva seis años fuera de Venezuela y su meta es llegar a la Ciudad de México, aunque afirma que las condiciones actuales le dificultan avanzar.

Los migrantes señalaron que si el desalojo se concreta, quedarán desamparados y sin opciones. Beatriz destacó que regresar a su país no es una posibilidad debido a los riesgos que enfrentaría. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado si procederán con el desalojo o si se ofrecerán alternativas para los migrantes que permanecen en el lugar.

//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas

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