También reconocen que hay riesgos de una deportación masiva.

Migrantes varados en Tuxtla Gutiérrez, ubicados en un campamento en el paso a desnivel en el libramiento norte y calzada Andrés Serra Rojas, siguen pensando en el sueño americano, aunque admiten que podrían ser rechazados para ingresar a los Estados Unidos y también reconocen el riesgo de una deportación masiva.
En ese sentido, Alfred Marquina, uno de los aproximadamente cien migrantes en ese sitio, dijo en entrevista que hace un mes solicitó la cita para ingresar con permiso a la Unión Americana, pero no ha salido. En la capital de Chiapas lleva cuatro meses con su esposa y una menor de edad, pero insiste en que todo migrante que viene a esta ciudad es por el sueño americano, no hay otra aspiración.
“Cualquier migrante que venga a México, a Tuxtla Gutiérrez, a Chiapas, solo piensa en llegar a los Estados Unidos, todos queremos cruzar del otro lado, muy pocos piensan quedarse en este país. Los que encuentran trabajo, los que deciden residir acá, el sueño está del otro lado”, reiteró.
La cita se ha solicitado para la familia, y si sale, será para los tres. Mientras tanto, se dedica a cocinar para su familia. Este jueves, le tocó preparar desde muy temprano el frijol negro hervido, arroz y café, utilizando una estufa eléctrica aprovechando la conexión eléctrica en el paso a desnivel. Luego de que su familia desayuna, sale a trabajar, vendiendo caramelos y limpiando parabrisas.

Mientras tanto, Rubén Garcés explica que ha solicitado la cita desde hace un mes y medio para tratar de ingresar con permiso a los Estados Unidos. Viaja con su esposa e hijos. “El sueño americano es nuestra meta”, aunque mientras están en México trabajan en diversas actividades, como limpiar parabrisas, pedir ayuda económica a la gente —que es muy solidaria— y vender caramelos. Agradece la atención de mucha gente; les ayudan asociaciones religiosas, y eso es muy bueno.

En su momento, Caroli Lugo cuenta que el sueño americano es su meta. La mañana del miércoles salió de Tuxtla Gutiérrez su mamá, cuatro hermanos y su padrastro, debido a que les salió la cita y ya van en la ruta con destino a la frontera México – Estados Unidos. Ella seguirá en la capital de Chiapas. La familia solicitó la cita en tres grupos separados, pero confían en que también ella podrá seguir la ruta e ingresar con permiso. “Queremos trabajar allá y tener dinero para construir nuestra casa en Venezuela, de donde salimos hace cinco años. Venimos de Colombia con la meta de llegar a la Unión Americana.”

Por otra parte, Gregorio Tablantivenezolano pero radicado en Perú desde hace tres años, dice que viaja con su esposa y un niño a los Estados Unidos y, para ello, quiere ingresar con permiso. Ha solicitado la cita y confía en alcanzar la meta. “Es mi sueño. Quiero llegar a aquel país para cuidar la salud de mi esposa. Mi circunstancia me obliga a tratar por todos los medios de llegar a esa nación.” En Tuxtla Gutiérrez lleva una semana.
Ha pensado en que, si no sale la cita, no hay que cerrarse. “Estamos en manos de Dios. Él sabe si vamos a pasar. Creemos que es posible, no hay otra ilusión. En aquella nación ya están unos primos, el 8 de enero pasó el último en llegar. A sus 33 años cree que se puede. No piensa en otra cosa, aunque podrían ser rechazados, incluso si llegan podrían ser deportados, pero no hay que pensar en eso”, insistió.

//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas

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