
Franja Sur
RENÉ ALBERTO LÓPEZ
03-12-2024
Acertada política de gobierno
No hay manera de cuestionar la acción de gobierno del Ejecutivo tabasqueño, Javier May Rodríguez, sino todo lo contrario, en el caso del aumento de salarios a efectivos de la policía de Tabasco, una acción con el propósito rescatar a la corporación y eficientarla.
Los agentes de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana en tierras chocas, figuraban entre los peor pagados del país, razón por la cual este asunto no es para que pase desapercibido, pues de ganar 8 mil 200 pesos mensuales, a partir del próximo año devengarán 16 mil 600 pesos mensuales, además 3 mil pesos adicionales a los que acepten trabajar bajo el sistema 24 por 24.
Así, una administración estatal que, por cierto, no atraviesa aquellos tiempos de jauja, como otros gobiernos en Tabasco, tomó el toro por los cuernos al asumir el compromiso de darle salarios dignos a la policía tabasqueña, que no es un tema menor.
Porque en esta entidad hemos tenido gobiernos ricos, algunos manejaron presupuestos millonarios, por cierto, cifras que administraciones comprometidas realmente con su pueblo, habrían transformado de fondo a estas tierras del sureste.
Se recuerda que en el sexenio de Vicente Fox, en ese periodo Tabasco recibió de la federación millonarios recursos adicionales de «excedentes petroleros» que, hubiesen bastado para sacar al estado del atraso eterno desde ese entonces.
Esto, para no irnos a los tiempos de Leandro Rovirosa Wade, años en los que esta entidad tenía en verdad un gobierno rico, pues era de los estados del país que recibieron los mayores presupuestos por la extracción del petróleo.
Volviendo a los tiempos de Vicente Fox (en Tabasco era gobernador Manuel Andrade Díaz, entonces priísta), en esos años los precios del barril de petróleo estaban por arriba de los 100 dólares, nada que ver con los 40 y los 50 dólares en que ha fluctuado en los recientes años.
Eran tiempos de jauja y el gobierno del panista recibió de Pemex unos 170 mil millones de dólares, una suma colosal, debido a que la mezcla alcanzó los 106 dólares por barril, así surgió el imborrable tema de «excedentes petroleros», cuyos recursos fueron repartidos a cada una de las entidades federativas de México, entre ellos Tabasco, que por ser zona petrolera fue de los que mas dinero recibió.
El discurso oficial dijo que ese caudal de dinero era para “impulsar el desarrollo en las comunidades, la infraestructura y para el combate a la pobreza”. La pregunta del millón es: ¿se inyectaron esos recursos realmente para impulsar el desarrollo? ¿A dónde fueron a parar esos millones?, que al menos en Tabasco, no se reflejaron..
Así las cosas, si hubiese habido voluntad, visión y pasión por gobernar, desde ese entonces el progreso de Tabasco hubiese alcanzado el cenit del crecimiento, esto es, por ejemplo, desde ese gobierno se debió construir los salarios dignos para los servidores públicos, como el caso de los policías (y equiparlos), para contar con agentes confiables y profesionales, pues fueron tiempos inmejorables para hacerlo.
A diferencia del gobierno rico de Manuel Andrade, a la gestión del priísta Andrés Granier le tocó bailar con las más fea, ya que el gobierno del panista Felipe Calderón le recortó recursos federales y, esa administración estatal enfrentó inundaciones.
Sí, cuatro anegaciones, pues las cuatro regiones fueron golpeadas por las lluvias: Centro, Chontalpa, Ríos y Sierra en distintos años, además la pandemia de influenza que obligó a suspender la Feria de Tabasco.
Arturo Núñez y Adán Augusto pudieron hacer más por su tierra, pero desperdiciaron la oportunidad, ante la historia, de trascender. Fueron administración fallidas, fracasadas. El pueblo tabasqueño hoy está arrepentido de haberlos llevado al poder, y lo muestra el repudio popular en las redes sociales y los comentarios en voz alta en los centros de reunión en Tabasco.
Y es que Adán Augusto, tuvo la fortuna de contar con un amigo y paisano en la presidencia de la república: López Obrador pero en vez de proponer, exigir en Palacio Nacional políticas para el buen avance de Tabasco, sumió a la entidad en el atraso con reformas retrógradas, y la garrafal petición de dejar a su amigo Carlos Merino en la gubernatura que dio al traste con el estado.
Y bien, Javier May lleva apenas dos meses al frente del gobierno, y, está mostrando cosas interesantes, y se observa a toda luz la voluntad de un cambio a fondo.
El aumento de salario a la policía era un rezago histórico y por supuesto que esta acción de gobierno era necesaria y es justa. Ahí se las dejo.
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