Villahermosa Tab., a 28 de octubre de 2024.
TABASCO POLÍTICO
José Luis Gutiérrez Gutiérrez
jlggutierrrez@gmail.com
FUNCIONARIO DE JONUTA: ¡¡PILLO DE SIETE SUELAS!!
Quiero pensar que la alcaldesa morenista del municipio de Jonuta, María Soledad Villamayor Notario, no está enterada de que su director de Obras Públicas, Juan José de Dios, es un pillo de siete suelas. Porque estoy seguro de que si hubiera sabido la clase de sinverguenza que nombró en tan importante encomienda municipal, jamás de los jamases lo hubiera designado. Éste arquitecto de poca monta explotó o, mejor dicho, se robó, sin pudor alguno, los salarios de varios de los trabajadores que laboraron en su empresa Soluciones e Ingeniería, Tecnología y Sistemas, S.A. de C.V. (la que por cierto, mañosamente cerró, para no pagar impuestos federal, estatal y municipal). No se tentó el corazón para dejar de comer, no solo a sus empleados, que inocentemente confiaron en él, pues desde la primera semana que no les cubrió económicamente el pago, lo hubieran mandando al carajo, sino a las esposas e hijos de estos, y hasta algunas madres que sobreviven de estos obreros que aún no reciben ningún pago de los miles de pesos que se les deben. Y, no nada más el funcionario jonuteco es un ser humano, si es que se le puede llamar así, inmoral, inescrupuloso, despiadado, ruin, mezquino, si no también un violador contumaz de la Ley Federal del Trabajo.
En pocas palabras: ¡¡un bandido!!
Si no se puso las manos en el corazón para dejar sin comer a quienes laboraron incondicionalmente con él, y en las peores condiciones que usted se pueda imaginar, imagínense los negocios turbios que va a hacer desde la dirección de Obras Públicas de Jonuta. Es de los servidores públicos que no va con el fin de servir a los gobernados, sino con el claro propósito de seguir haciéndose rico, a costa de los demás. En este caso, de los jonutecos. Que son los que finalmente serán afectados con las acciones dolosas y perniciosas que va a llevar a cabo Juan José de Dios junto con sus cómplices para seguir engrosando sus cuentas bancarias. Como hizo con el dinero que en lugar de ir a parar a los trabajadores se lo clavó a la mala. Valiéndole madre todo. Lo que se dice todo. Tal y como lo afirman y prueban varios trabajadores que me buscaron para hacer la denuncia pública, a cambio de no relevar sus nombres por temor a represalias, a quienes no solo les debe diferentes cantidades de dinero, sino que tiene injusta y perversamente vetado con las demás empresas constructoras, por atreverse a demandarlo ante la autoridad federal competente. Juan José de Dios debería por cabrón, abusivo, prepotente, soberbio y mala leche, de ser cesado de su actual encomienda antes que sea demasiado tarde. Está muy a tiempo señora alcaldesa de correrlo por rata y sinverguenza. No diga después de que no sabía de las pillerías de este sujeto de marras.
«SQUOD SCRIPSI SCRIPSI»
(LO ESCRITO, ESCRITO ESTÁ)
Por desgracia, murió otro querido amigo, de esos que hay muy pocos, de esos que mientras uno viva, se extrañaran, de esos que dejan huellas imborrables, me refiero al ingeniero Alfonso Valdivia Martínez. Querido y respetado por todo el gremio periodístico, y también, fuera de éste. Siempre atento, amable, respetuoso, generoso, solidario, alegre, bromista...amigo en las buenas y en las malas. Amigo en toda la extensión de la palabra, pues. Conmigo siempre se portó a la altura. De lo mejor, nada que reclamar, al contrario, darles las gracias, que siempre se las di en vida, por todo lo que me apoyó y respaldó. Siempre conté con él. Jamás me negó su compañía, el abrazo fraternal... Tuve la fortuna de que todavía nos seguíamos reuniendo, junto con Luis García, y disculpa la indiscreción querido amigo, para comer, para ponernos al corriente de los últimos acontecimientos políticos, deportivos, sociales, artísticos...pero sobre todo, políticos. En donde estés entrañable amigo, dios te cuide y proteja. Porque no tengo ninguna duda, de que estás con él, porque fuiste un hombre bueno, sensible, creyente, piadoso. Dios te bendiga, y te tenga en su Santa Gloria. A como, con toda seguridad, deben de estar otros amigos que dejaron de existir, como son los casos de Pepe Quevedo, Ricardo Saiz Calderón, Evans Everardo, Carlos Garrido, Fernando Alday, y tantos otros, que como el caso del ingeniero Valdivia se nos adelantaron en el viaje sin retorno. Allá nos vemos, queridos amigos, nada más no empujén. No tengo prisas. Todo a su debido tiempo. Siempre estarán en mi mente, sobre todo, los inolvidables momentos que pasamos juntos. Que por fortuna fueron muchos...muchísimos. ¡Inolvidables!

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