El tráfico de especies se extiende desde Panamá y se intensifica en Chiapas.

En enero de 2019 se tuvo el último registro de uno de los 115 jaguares que habitan la zona arqueológica de Yaxchilán, Chiapas, entre ellos un espécimen al que habían denominado “Pac-Man”, por sus únicas e irremplazables manchas en forma del video juego, en el Área Natural Protegida en la zona limítrofe con Guatemala.

Fue luego que cámaras de trampeo no volvieran a captar al jaguar, que vigilantes comunitarios se dieron a la tarea de buscarlo y lo hallaron a escasos 35 metros de la orilla del río Usumacinta, donde las huellas del lodo indicaron que había sido arrastrado. Lamentablemente, “Pac-Man” estaba sin cabeza, patas, cola y genitales. Ante la situación avisaron a funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), y a través de un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), confirmaron el caso.

De acuerdo con Efraín Orantes Abadía, conservacionista y secretario de la asociación Kak Tojk A.C., del año de 1970 a la fecha se ha destruido un 85 al 90 % de cobertura vegetal nativa de Chiapas y existe aumento en el tráfico de fauna. “El año pasado se hizo el decomiso más grande en Palenque donde encontraron 20 monos arañas, y por cada mono en cautiverio al menos 10 mueren”, además se advierte la presencia de la “mafia china” que busca jaguares, explicó.

Fue luego que cámaras de trampeo no volvieran a captar al jaguar, que vigilantes comunitarios se dieron a la tarea de buscarlo y lo hallaron a escasos 35 metros de la orilla del río Usumacinta, donde las huellas del lodo indicaron que había sido arrastrado. Lamentablemente, “Pac-Man” estaba sin cabeza, patas, cola y genitales. Ante la situación avisaron a funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), y a través de un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), confirmaron el caso.

De acuerdo con Efraín Orantes Abadía, conservacionista y secretario de la asociación Kak Tojk A.C., del año de 1970 a la fecha se ha destruido un 85 al 90 % de cobertura vegetal nativa de Chiapas y existe aumento en el tráfico de fauna. “El año pasado se hizo el decomiso más grande en Palenque donde encontraron 20 monos arañas, y por cada mono en cautiverio al menos 10 mueren”, además se advierte la presencia de la “mafia china” que busca jaguares, explicó.

Fue luego que cámaras de trampeo no volvieran a captar al jaguar, que vigilantes comunitarios se dieron a la tarea de buscarlo y lo hallaron a escasos 35 metros de la orilla del río Usumacinta, donde las huellas del lodo indicaron que había sido arrastrado. Lamentablemente, “Pac-Man” estaba sin cabeza, patas, cola y genitales. Ante la situación avisaron a funcionarios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), y a través de un informe de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), confirmaron el caso.

De acuerdo con Efraín Orantes Abadía, conservacionista y secretario de la asociación Kak Tojk A.C., del año de 1970 a la fecha se ha destruido un 85 al 90 % de cobertura vegetal nativa de Chiapas y existe aumento en el tráfico de fauna. “El año pasado se hizo el decomiso más grande en Palenque donde encontraron 20 monos arañas, y por cada mono en cautiverio al menos 10 mueren”, además se advierte la presencia de la “mafia china” que busca jaguares, explicó.

Jaime García Soberanes, director de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros de la Profepa, explicó que la Totoaba en México llega a valer de 3 mil a 8 mil dólares; mientras que en China cuesta hasta 50 mil dólares. Un cocodrilo, de mil a 2 mil 500; una iguana negra de 200 a 500 pesos, tortugas entre 300 a 5 mil pesos según la especie y los jaguares, ya son de 40 mil a 60 mil pesos.

Cabe mencionar, que el jaguar es el tercer felino más grande del mundo, seguido del león y el tigre siberiano distribuidos en 18 de 21 países latinoamericanos y en todos está enfrentando las mismas amenazas. Considerada como la especie casi extinta, esto de acuerdo a la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El conservacionista Efraín Orantes, espera que en Chiapas se pueda detener este tráfico ilegal, no solo de felinos, tiburones y dragoncillo de labios rojos, si no de las fauna y flora donde México es el cuarto lugar, después del tráfico de droga, cumpliendo las leyes y otorgando castigo a quien lo merece.

//Tomado de: http://Heraldo de Chiapas

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