
Franja Sur
24-09-2024;
René Alberto López
El efecto Andy y su reto
Luisa María Alcalde, nueva dirigente nacional de Morena, se perfila a vivir una gestión sin brillo propio, a pesar de ostentar el cargo principal del partido, pues le tocaron tiempo en el que Andy López Obrador ya puede hacer política partidista abierta, al ocupar la secretaría de Organización en el instituto político que fundó su padre, el presidente López Obrador.
La figura de López Beltrán, por obvias razones, está en la antesala de alcanzar altos niveles de impacto mediáticos en la política nacional, tanto es así que, tras el alumbramiento de la nueva dirigencia nacional del partido en el gobierno, el tema en los medios el día lunes (un día después del Congreso Nacional) fue el nombramiento del hijo del presidente.
Así, las páginas de diarios, portales y noticiarios de televisión, se ocuparon más del caso Andy López, que nubló por completo el cargo de Luisa Alcalde y, así permanecerá eclipsada durante su período, hasta que (podría darse) sea sustituida por Andy, y, sería lo mejor que le podría pasar a la exsecretaria de Gobernación.
Se quiera reconocer o no, el dirigente que alcanzará popularidad en ese instituto político será Andy López Beltrán, es una situación que no se puede ocultar con discursos porque la realidad supera toda ficción que puedan construir en torno a este hecho.
Pero la nueva carta fuerte del partido no debe esperar a que todo le caiga del cielo, porque tiene que luchar contra aquel popular refrán que señala: “nunca segundas partes fueron buenas”.
Esto es, está obligado a construir su propio capital políticos, imprimir su propio estilo y su propio discurso, no debe, pues, atenerse a la sombra de su padre, si es que pretende buscar en el futuro inmediato una diputación federal, o bien la dirigencia del partido, que son dos caminos que le podrían dar oxigeno para llegar con buenos reflectores a finales del sexenio próximo.
Y es que sucede en todos los terrenos de la vida: Pelé fue el mejor futbolista del planeta, pero su hijo resultó un fracaso en el futbol. Julio César Chávez tocó el cenit en el mundo del boxeo, sus hijos no dieron la talla en el pugilato.
José José y Marco Antonio Muñiz, conocidos en el campo de la música como “El Príncipe de la Canción”, y “El lujo de México”, lograron grandes éxitos, pero sus herederos no brillaron como sus padres.
Luego entonces, Andy López Beltrán tiene una vara muy alta enfrente, por lo que tiene que trabajar como descosido en su partido.
Ahí se las dejo.
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