Armagedón
“Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción”
1ª de Timoteo 6:9
CFE ¿Falla o sabotaje?
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
La explosión en la subestación de potencia de Ciudad Industrial de la Comisión Federal de Electricidad -CFE- generó muchas expectativas y el silencio oficial de la empresa agrava la situación ante una sociedad desinformada que demanda saber la realidad de las cosas o cuando menos lo más cercano a la verdad. La historia dicta que la subestación Ciudad Industrial fue puesta en servicio un 30 de junio de 1982 por los ingenieros: Manuel Meléndez Valerio y Heliodoro Leyva Anchondo junto con un excelente y comprometido equipo de ingenieros y trabajadores
El primer reporte extra oficial fue una línea reventada de 115KV (115 mil volts) en una torre de transmisión allá por el fraccionamiento Real del Ángel a finales de la colonia Indeco, según fuentes internas de CFE, el problema no sería la línea reventada en 115KV; hasta cierto punto, una falla de línea puede darse, aunque este tipo de líneas cuenta con un doble sistema de protección especializado por relevadores, lo que no es normal es que no hayan “operado las protecciones” adecuadamente o los equipos de control en la subestación
Ante un siniestro de tal magnitud es de suma relevancia el control de daños y el diagnóstico del origen de la falla; es raro que una en la línea de 115kv, afecte de esa manera la subestación ya que todas las subestaciones están anilladas por un doble sistema especializado de protecciones, si eso hubiera sido, debieron operar las protecciones y salir de servicio la subestación completa; pero no, la falla pasó de largo hasta dañar el transformador de 30 MVA (mega volts amperes)
Trascendió que al momento de la revisión minuciosa el sistema de protección de relevadores estaba apagado -situación demasiado rara- tiene doble alimentación, energía alterna y directa, del banco de baterías y todo ese sistema tiene, -además-, múltiples alarmas al más alto nivel de tecnología avanzada. Por la magnitud de la falla, según comentan y sin señalar culpables, no hay un jefe de oficina de protecciones bien preparado, lo sacaron de un área operativa y lo enviaron a un área especializada y llego a aprender: a la guerra sin fusil ¡Ese puesto no es para cualquiera!
Ahí si se necesita un cúmulo de acervo, capacitación y capacidad técnica que no cualquiera tiene, el problema no es de quién llega a aprender porque -aunque es ingeniero-, todos llegan a aprender cuando los envían ahí, el problema es que la CFE tiene años que no quiere ni invierte en una capacitación de excelencia para su personal técnico; hace muchos años que ya no están ingenieros de reconocida sapiencia como Isaías Sánchez, Jorge Nolasco, Arturo de la Rosa, Luis Oyosa, Heriberto Pérez Palma, Octavio Vázquez Gamboa u otros de la talla de Ignacio López Loera
El área de subestaciones, protecciones y control de la CFE demandan capacitación y actualización constante, visión y función de trabajo como lo hiciera en su momento el ingeniero Oliver Guadalupe Enriques que compraba equipos de última tecnología, obligando al proveedor a capacitar a los empleados del área, compromisos que metía en las licitaciones, al comprar relevadores y equipos de protección de última generación llevaban a Oaxaca o Tuxtla a capacitación con el fabricante a quienes iban a operar esos equipos
Para que tenga idea de las lastimosas condiciones en que se encuentra trabajando el personal sindicalizado de la CFE (incluyendo personal de confianza), en el área de alta especialidad de protecciones, desde hace casi 30 años no se ha incrementado una sola plaza, atendían 28 subestaciones de potencia de diversas capacidades con un titular, un técnico y 4 cuadrillas de dos personas; hoy, esa misma cantidad de trabajadores da servicio al doble de equipos y subestaciones de potencia sin derecho a tiempo extra
La falla técnica o humana que degeneró en el millonario daño del transformador de potencia de 30 MVA ayer, sólo fue la inherente consecuencia de una serie de fallas de capacitación y falta de mantenimiento en los equipos que se dañaron; ubiquemos, CFE tiene excelentes especialistas, pero debe actualizarlos, los técnicos de subestaciones, protecciones y control deben tener el tiempo suficiente para salir a supervisar, revisar las instalaciones y verificar su correcto funcionamiento; pero, están arrinconados elaborando un mundo de estadísticas y documentos estériles que poco aporta a la eficiencia
Derivado del siniestro de ayer, la historia dicta que se buscará un chivo expiatorio que cargará la culpa porque el hilo siempre revienta por lo más delgado; lo correcto debería ser revisar y entender que las recetas obsoletas con que se ha venido guisando deben ser cambiadas, capacitar y actualizar a sus técnicos y empleados especializados para evitar que la sociedad tenga que salir huyendo llenos de pánico -en el plantel de CONALEP atrás de la subestación- muchos empleados salieron con problemas respiratorios por el contaminante humo de la quema de aceite industrial ante este tipo de eventos
*Tiempos son estos en los que han comenzado a brotar las consecuencias de la falta de un mantenimiento preventivo, no de este gobierno solamente, sino de varias administraciones, urge que la nueva administración erradique la nefasta política de Manuel Bartlett que suprimió la capacitación y actualización de sus especialistas: nada de eso hay ahora; al contrario, las evidencias hablan que CFE está en condiciones deplorables y eso obliga a preguntarse ante el siniestro de ayer en CFE ¿Falla o sabotaje?
EL SEPTIMO SELLO
Y ya que hablamos de negligencia, en las mismas instalaciones del Departamento de Distribución de la CFE, el deposito de aceite de transformadores se derramó y miles de litros contaminaron el brazo de la Laguna de las Ilusiones que hay atrás, al grado que comentan generó la muerte de un lagarto grande y la contaminación de todo el medio ambiente incluyendo el peligro que puedan perder la vida los indefensos manatíes que a veces se dejan ver. Eso si es negligencia y debe investigarse por parte de las autoridades responsables de proteger el medio ambiente
LA SEPTIMA TROMPETA
Lejos de tratar de tapar los errores como lo hace “el gato”, el Jefe del Departamento de Distribución de Zona debería estar obligado a dar su versión de los hechos sobre cual es el motivo por el que el vaso lagunar esta siendo contaminado y la forma en que tratará de resolver este delicado asunto que afecta y destruye sobre manera la biodiversidad del medio ambiente, ya que nadie puede negar que la flora y la fauna corren graves riesgos ante la incontenible contaminación. Hay más
LA SEPTIMA COPA
Los tiempos se están venciendo y las transiciones deben darse de manera natural, es imposible que no comiencen a salir de las cañerías de la información los brotes de corrupción ocultos del presente gobierno que por donde quiera que pase hiede a podrido y deja caer gusanos administrativos; los perros grandes le apuestan a estar vacunados contra la influenza de la justicia, pero hay perrillos que llenos de pulgas tiemblan porque saben que se pueden secar en la cárcel

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