
“Entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? ”
Lucas 22:48
Una mancha imborrable
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Hace más de dos mil años, Judas Iscariote, uno de los discípulos de Jesús por 30 monedas de plata, vendió a su “maestro”, la ambición pudo más, el Iscariote tomó su decisión, la llevó a cabo, Jesús fue aprehendido en Getsemaní dónde oraba, fue señalado a las tropas romanas mediante un beso en la mejilla que el traidor dio a Jesús y entonces Jesús le dijo: Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del Hombre? Al final Jesús fue juzgado en tres ilegales juicios durante esa noche
Al día siguiente fue crucificado en el Gólgota junto a dos ladrones. Judas cuando vio todo el daño que había causado a quién le había entregado su confianza, sintió remordimiento -que no arrepentimiento-, ese sentimiento de culpa lo llevó -sin que nadie lo obligará- a ahorcarse. Pero su traición ya estaba hecha y consumada. Hasta ahí el recuento histórico de esa traición, misma que después de más de dos mil años, sigue en la mente de la gente el nombre del traidor
En pleno siglo XXI la traición cometida por el senador José Sabino Herrera Dagdug no quedará impune, puede lograr tapar la boca a esos perros de rancho que cuando muerden la llanta, ni siquiera se acuerdan para que la muerden; pero el tamaño de la traición no disminuirá, al contrario en todo Tabasco crecerá, cada día se agigantará y todas las futuras generaciones sabrán que uno de los grandes traidores de Huimanguillo es José Sabino Herrera Dagdug. Esa traición permanecerá en Huimanguillo, en Tabasco y en la familiar del Judas contemporáneo: como lo que es: cómo una mancha imborrable
EL SEPTIMO SELLO
Expedientes de niños fallecidos han hecho llegar al columnista, el nivel de la información ha subido, hay ya investigaciones sobre niños muertos por presunta negligencia médica a las que se les dará seguimiento; lamentable caso y botón de muestra que provocará que más de una persona ya no concilie el sueño. Fecha: domingo 12 de marzo de 2023, hora: 18:06, folio:004009, en el área de Admisión Hospitalaria: menor de cinco meses de nacido, requirió consulta médica pediátrica en el servicio de urgencias ¿Qué creen? ¡No había urgenciólogo pediatra!
“Echando a perder se aprende”, dice una máxima, sólo que la experimentación se da con niños que están pagando la factura con sus vidas. Refieren que en Urgencias del Hospital del Niño estaba un médico de categoría, experiencia y capacidad reconocida por todos: el doctor Pedro Montes de Oca, uno de los mejores especialistas que debería estar salvando la vida de los niños como lo ha hecho en los últimos 25 años; pero, la directora Gutiérrez Lucatero lo quitó y ahora lo tiene sentado -sin atender niños- rellenando formatos administrativos
LA SEPTIMA TROMPETA
Cerros de documentación administrativa que debería rellenar el anciano Marco Antonio Díaz Lira, pero -como dicen- que es cuñado de Silvia Roldán, mejor mantienen llenando decenas de documentos al doctor Montes de Oca para ver si se aburre y se larga y cuando de atrevido va y se da la vuelta por Urgencias ¡No le dejan ayudar a los niños graves por órdenes superiores! Estos son hechos que están ahí, a la vista de todos y son del dominio público en el Hospital del Niño
Sigamos con este primer caso: La nota médica dice que: el bebé recibió atención médica hasta las 19:16 de parte de un R2 –Roger “N”-, consulta médica deficiente: “sin tomarle los signos vitales, sin hacerle una exploración física adecuada, a duras penas y le revisó la garganta y dijo que “Elían” vomitaba por estar inflamado de la garganta”; hizo la observación de que no le gustaba que mi hijo respiraba agitado y rápido”, pero no hizo más. Entregó la receta y ordenó que se fuera a su casa
LA SEPTIMA COPA
La madre afligida, le dijo al médico “Roger”, que su “hijo no tenía fuerzas y muy molesto de forma grosera” refiere la madre, el médico respondió “que mi hijo no estaba deshidratado pero que de todos modos me quedara hidratándolo para que yo me fuera contenta y me llevó a un área donde dan suero oral y me dijo: Dale a tu hijo 14 jeringas de 20 ml de suero, los cuales vas a agarrar de esta jarra. Cabe mencionar, que la jarra estaba con muchísimas hormigas y no le importó al médico y me dijo: usted dele suero a su hijo”
Las consecuencias y el fallecimiento del bebé, en breve. Ubiquemos: en este caso de urgencias, el TRIAGE lo hizo un médico general -inexperto- médico al que por su inexperiencia se le escapan muchos detalles que a un pediatra experto cómo él citado líneas arriba: no se le escaparía y esos detalles -cómo este caso-, generó que hoy el niño está en el cementerio ¿Por qué sucedió está lamentable tragedia que enluto un hogar? ¡Por qué no hay especialistas los fines de semana en las áreas más importantes del Hospital del Niño!
Se prenden las alarmas e impostergable es para Javier May y el nuevo secretario de salud, apenas lleguen resolver esta grave situación en urgencias y otras áreas esenciales del Hospital del Niño; nunca más un bebé fallecido así, de haberlo atendido un especialista el bebé habría sido correctamente revisado y muy posiblemente estaría vivo. Pero, por meses, en los últimos años cada niño que llega es atendido por un inexperto médico que -no tiene la culpa- es un médico que apenas está experimentando y aprendiendo. Excesiva información, hasta el momento diez expedientes íntegros de niños muertos en condiciones sospechosas
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