Armagedón
“Mejor es oír la reprensión del sabio que la canción de los necios”
Eclesiastés 7:5
Compás de espera
Alfredo A. Calderón Cámara
alfredocalderon1960@gmail.com
Para el presidente López Obrador, el gobernador electo, Javier May Rodríguez: “hará buen gobierno, lo conozco, hemos luchado juntos”. Tal expresión del presidente en la mañanera se dio en función del paso alterno que dio ante la denuncia pública que presentó un reportero en la cual exhiben en ese escenario a Jesús Alí de la Torre, quien un día antes había acompañado al secretario de gobierno que entrará en funciones en el nuevo gobierno, para que Alí de la Torre sea unos de los enlaces en el proceso de entrega-recepción de la administración saliente
De manera paralela, han brotado señalamientos judiciales muy críticos precisamente en contra de un Jesús Alí al que ya señalan como sub secretario de gobierno -cuando Javier May no ha realizado ningún otro nombramiento-. Es evidente que hay una mano que está atizando el fuego para descolgar de cualquier posibilidad a Alí de la Torre de agenciarse un lugar en el gabinete ampliado de May Rodríguez; por ello, haber llevado el “fuego amigo” a nivel presidencial, sólo puede traer dos vertientes
Una, Jesús Alí puede caer de toda posibilidad de ser parte integrantes del gabinete ampliado o dos, puede tener la fuerza política suficiente para resistir el bazucazo y salir fortalecido de dicho golpeteo; la realidad, sólo será descubierta dentro de los términos jurídicos acorde a lo que obra en el expediente se está tratando en un juzgado del Estado de México. Bajo ninguna circunstancia se podría decir que esto es una defensa a Jesús Alí
Sólo quienes conozcan el caso serán quienes estén en condiciones de decir si Alí de la Torre es inocente o culpable; la realidad es innegable, todavía no entra el nuevo gobierno y ante las señales de apoyo al ex alcalde priista dentro de Morena, en sentido inverso hay desatado un golpeteo que arribó hasta las mismas barbas del presidente Obrador, quién ubicó en la mesa de discusiones: no defendió a ultranza, pero tampoco prendió la pira pública, dejando cualquier decisión en manos del gobernador electo
Resulta obligado ubicar que Jesús Alí en este momento con miras en futuros nombramientos en el gabinete ampliado se ha convertido en “la manzana de la discordia”; al parecer hay quién lo quiere y lo protege, mientras que en la acera de enfrente, hay quienes lo han arrimado a una tormenta mediática; hasta en los medios de comunicación las opiniones están divididas, hay quienes sienten que Javier May debe conceder una segunda oportunidad y hay quienes sienten que su inclusión infectará del feo tufo de la corrupción al nuevo gobierno
Después de observar la silenciosa participación de Alí de la Torre como integrante de la comisión de enlace en la reunión celebrada entre José Ramiro López y José Antonio de la Vega para la entrega-recepción; es evidente que Jesús Alí asistió con la venia del gobernador electo; por lo tanto, llevar garrafas de gasolina mediática para fortalecer la hoguera, prenderle fuego en el terreno donde más duele, en el terreno público para tratar de incinerar los amarres que sostienen a Alí de la Torre, puede en su momento resultar ocioso
Basta rememorar cuántos políticos, reporteros y medios de comunicación en su momento se cuadraron ante el brutal linchamiento ejercido por el oficialismo adancista en contra de Javier May y sus simpatizantes; la mayoría decía que May Rodríguez no iba llegar y erigieron la efigie redentora de Adán Augusto como candidato presidencial, le arrancaron la piel y descalificaron a Sheinbaum Pardo; el final es de todos conocidos, Drácula recibió una estaca en el corazón, su novia lo abandonó y sus “focas aplaudidoras” voltearon a ver a May Rodríguez
Habrá que entender que nadie, ningún político asiste a una reunión del nivel en que Pepín López Obrador llevó a Jesús Alí sin la autorización de Javier May ¿Se manda sólo Pepín o está en rebeldía? Ni una ni la otra, el gobernador electo y su secretario de gobierno nombrado caminan de la mano y de común acuerdo; luego entonces, la congruencia indica que hay que esperar los tiempos en que May Rodríguez dictará quienes serán los que le acompañen en su gabinete ampliado
Ubiquemos, esa es una facultad exclusiva de Javier May otorgada por la confianza de más de 800 mil votos depositados en las urnas, meterte en la bataola del “saca aceite” es una algarabía en la que muchos saldrán trasquilados. La inteligencia dicta que hay que observar que May Rodríguez trabaja en sus planes y proyectos para estar listo al momento de tomar posesión, pero lo hace en el más completo silencio y los nombramientos que él decida sólo están en el círculo cerrado
Aventurarse a entrar en la mente de May Rodríguez para adivinar sus pensamientos no es trabajo del reportero, es adecuado plasmar hecho y realidades innegables; “en Tabasco todos nos conocemos hasta por nuestros apodos”, decía -Neme Castillo-, descalificar Javier May sabe quién hiede a estiércol, sabe a quién mandó a bañarse, quién entrará y quién tendrá cerrada la puerta al momento de tomar sus decisiones; mientras tanto habrá que entender que Tabasco está inmersa en un compás de espera
EL SEPTIMO SELLO
La misma táctica que hiciera a principios del gobierno Adán Augusto López de negarse a pagar el subsidio a los transportistas hasta desaparecer las concesiones es la forma en que el gobierno adancista pretender irse sin pagar los 35 millones de pesos de deuda del subsidio, quieren dejar el problema al nuevo gobierno y ahí será sin duda, un punto de quiebre porque Javier May no tiene ni querrá quedarse con deudas que no son suyas. Al tiempo
LA SEPTIMA TROMPETA
Otro que no canta mal las rancheras es el diputado Jorge Bracamontes, a quien le brincó el chivito en medio de la cristalería; se imagina Usted que el líder de la JUCOPO esté en un proceso jurídico junto con su hermana por presuntos asuntos fraudulentos cuando lo que se requiere en esa posición tan delicada es que sea integro el sujeto porque ante el inició de la nueva legislatura la pregunta es ¿Cómo tenerle confianza en los acuerdos a un diputado que es causa de escándalos por estar acusado de defraudador, en tiempos dónde la integridad es vital?
LA SEPTIMA COPA
¿En que ayuda a la gobernabilidad del legislativo para el gobernador electo? Al contrario, parece que con esa demanda lo único que está sucediendo es que Bracamontes Hernández está siendo exhibido ahora ante la autoridad judicial y se confirman todos los señalamientos de falsedad e hipocresía que durante toda la campaña le sonaron frente a Javier May. Parece que al paso que va Bracamontes Hernández le vendrán cosas peores. Le urge un operador político

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