
Franja Sur
René Alberto López
10-07-2024
Rebasada la “Ley Garrote” en Tabasco
Algunos tabasqueños tendrán aún cobijada en su memoria la temible “Ley Garrote” que sembró el miedo entre sectores sociales vulnerables, que son los que recurren a protestas callejeras, su último reducto, a fin de ser escuchados por las autoridades.
Y es que, a pesar del rechazo ciudadano, de abogados y de la oposición, en julio de 2019 el Congreso del estado aprobó las modificaciones a los artículos 196 bis, 299, 308 y 308 bis del Código Penal de Tabasco, derivada de una iniciativa enviada a la Cámara por el entonces gobernador Adán Augusto.
Tales reformas imponían penas de cárcel de 6 hasta 13 años de prisión a quien o quienes obstaculizaran obras públicas o privadas y, así nació esa medida represiva que criminalizaba las manifestaciones sociales en tierras chocas.
Como se trató de una acción de gobierno autoritaria en contra de las protestas, sobre todo en Tabasco, donde nació la lucha social con los Éxodos por la Democracia, y marchas del gremio de Trabajadores de Limpia, que encabezó por muchos años el extinto Aquiles Magaña, por citar solo estas dos, atrajo la atención a nivel nacional que el gobierno de Tabasco, del partido Morena, se convirtiera en el venero de políticas antipopulares y antidemocráticas.
Imagínese el lector, tratar de ahogar protestas y todo tipo de movilizaciones, en la mismita tierra en la que el hoy presidente López Obrador enseñó al pueblo a defender sus derechos, y donde nació su movimiento a base de manifestaciones por causas sociales.
Por eso, el hecho tuvo resonancia nacional y mundial en los medios, pues la dichosa ley obtuvo el repudio de no pocas organizaciones sociales del país. Fue en marzo de 2021 cuando los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación invalidaron parte de la “Ley Garrote”, esto es, los artículos citados líneas arriba por inconstitucionales
Pero ya estaba sembrado el miedo en la población, pues se recordará que maestros que protestaron en el palacio del gobierno estatal, fueron macaneados, descalabrados, así como los colonos que cerraron carreteras y caminos, inconformes porque, alegaban, no habían recibidos el pago y los enseres con los que se apoyó a miles de hogares que se inundaron en noviembre de 2020.
Con semejantes “ejemplos” de garrotear al que osara manifestarse en Tabasco, el gobierno del estado, a pesar de sus errores y actos de injusticia, navegó en aparentes aguas tranquilas, ya que los ciudadanos, aunque vivieran sucesos en los que se violaban sus derechos y no los escuchaban las autoridades, el miedo les impedía manifestarse públicamente. Esto es, se vivía un “terror silencioso”, llamémosle así.
Bien, este inicio de semana, se dieron dos protestas en Tabasco. El lunes, molestos por los apagones un contingente de habitantes de la zona chontal de Tamulté de las Sabanas bloqueó por 10 horas la vía Frontera-Villahermosa, y, también el lunes y hasta el martes, otro grupo de habitantes taparon la Villahermosa-Nacajuca durante 28 horas, en protesta por una empresa que los afectaba al contaminar un arroyo que colinda con varias comunidades.
Las dos manifestaciones se resolvieron mediante el dialogo, el acuerdo y la aplicación de la justicia. En la primera la CFE se comprometió a resolver el tema de los apagones, y en el segundo caso la Secretaría de Bienestar clausuró la Planta de Tratamiento de Aguas Congénitas, que contaminaba el cuerpo de agua.
De este modo, quedó demostrado que el diálogo, los acuerdos y aplicar el derecho, mata cualquier “Ley Garrote”. Hacer política de la buena y cercana al pueblo es la mejor de las herramientas para llevar a buen puerto a cualquier gobierno.
Por eso, esta semana quedó rebasada, sepultada la grotesca “Ley Garrote” del sexenio que se va.
Ahí se las dejo.
Cortesía Diario Digital @El_Papiro
Deja un comentario