
Antes de solicitar licencia como alcalde en busca de la reelección en Tuxtla Chico, Julio Gamboa Altuzar armó todo un negocio turbio con los comerciantes y locatarios que se establecerían en la edición 2024 de la feria Santa María de Candelaria.
Los vendedores de distintos ramos denunciaron que el alcalde con ambición de más poder, cobró por la venta de espacios altas cifras que generaron algunos desistieran en su intento por comercializar sus productos o servicios durante la muestra “cultural”.
Acusaron que la venta del metro cuadrado para establecerse en el parque central o calles aledañas, alcanzó los 600 pesos. Es decir, para aquellos que ocuparían tres metros (la medida menor de los comercios), tuvieron que desembolsar mil 800 pesos para los ocho días de feria.
En el caso de los vendedores de alimentos, los espacios alcanzaron los 12 metros cuadrados. Es decir, 7 mil 200 pesos para poder obtener el permiso de venta.
En toda la plancha del parque central y calles aledañas fueron colocadas, al menos, 56 establecimientos entre cenadurías, juegos lúdicos y hasta cantinas disfrazadas de venta de bebidas de distinto tipo.
De esos 56 negocios, al menos 15 están dentro del ramo de gastronomía. En total, si cada uno de estos establecimientos pagó por 12 metros cuadrados, el Ayuntamiento de Tuxtla Chico habría cobrado 108 mil pesos.
Mientras que, para el resto de los expendios, en el menor de los casos que utilizan tres metros cuadrados, se habrían generado ganancias por 73 mil 800 pesos.
Mientras Julio Gamboa impuso estas tarifas para los vendedores de la feria, en otras festividades como las de Huehuetán, Tuzantán, Cacahoatán y Huixtla, el costo del metro cuadrado alcanzó los 200 pesos, según relataron los mismos comerciantes.
Solo en los comercios de gastronomía y juegos, el ayuntamiento tuxtlachiquense recabó 181 mil 800 pesos, sin agregar el impuesto a los propietarios de juegos mecánicos, cifra que podría ascender a más de 250 mil pesos.
El negocio turbio de Julio Gamboa mantiene inconformes a los comerciantes, que señalaron que a este pago tienen que agregar el servicio de luz, lo que genera pérdidas para las familias de vendedores en esta festividad.
Gamboa Altuzar tendrá que ser investigado por el órgano de fiscalización para conocer el abuso en los cobros de la feria Candelaria y a dónde irán a parar dichos recursos.
Deja un comentario