
La costumbre de tener en casa plantas de ornato que florecen en estas temporadas se va extinguiendo, lo que obliga a los venteros a esperar que los comerciantes se surtan de este producto que traen de otros estados de México.
Una de los de mayor demanda en las próximas semanas es el x’pujuc, el cempasúchil peninsular, una flor de color amarillo que los antiguos mayas utilizaban para decorar las puertas de sus casas para darle un cálido recibimiento a los fieles difuntos.
Esta especie de flor ya no existe en los patios de las casas y únicamente se consiguen cempasúchil en las florerías, que las traen desde el estado de Puebla, pero será hasta después del día 20 debido a que es cuando más se pide.
Los comerciantes, entre ellos Jesús Lizama, de la florería “El Chino”, afirman que el cempasúchil es una planta que difícilmente se adapta a las altas temperaturas de esta región y no pueden conservarlas más de una semana porque se secan y les genera pérdidas económicas.
En el mercado solamente se encuentra por el momento los atados de “teresitas”, una flor de color blanco, y las “victorias” o “virginias” de colores variados.
Ambas se venden a 20 o 25 pesos el rollito.
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Las venteras indicaron que antiguamente las personas adultas se preocupaban por sembrar estas plantas en sus casas para ofrecerlas a sus difuntos en esta temporada, pero esto está desapareciendo porque se volvió mucho más fácil adquirirlas en las florerías.
En cuanto a los precios, Lizama comentó que, aunque el precio del flete del camión para traer las flores de Puebla hasta esta ciudad aumentó considerablemente, tratarán de vender la flor al mismo precio que en 2022, o sea, a 35 pesos la maceta.
Como cada año, es normal que los revendedores ocupen espacios frente a los cementerios donde venden el cempasúchil a precios elevados, pero Lizama asegura que no les afecta porque ya tienen a sus clientes y prácticamente son entregas las que hacen esos días.— Isauro Chi Díaz
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