Democracia virtual //

Ningún aspirante será excluido de la encuesta//

Eugenio Hernández Sasso //

Aún no terminaban de celebrar los propietarios de los consejos políticos estatales de Morena por haber metido exitosamente a sus aspirantes a la definición de la Coordinación de los Comités de Defensa de la Transformación, cuando Mario Delgado de plano les aguó la fiesta: “todas y todos los inscritos, sin excepción, van a participar en la encuesta de reconocimiento”. Como muchos cuestionaron en su momento, ¿qué democracia puede haber en la representación del Consejo Político Estatal (CPE) de cada una de las nueve entidades que van a elección el próximo año, si los gobernadores y uno que otro grupo de poder son los apoderados de ese órgano interno de gobierno? Por eso, en la primera ronda, pasaron los que representan a esas facciones y, en algunos casos, no los que verdaderamente cuentan con los números en las encuestas que las diferentes empresas dedicadas a esos asuntos han difundido. Claro, hay quienes definitivamente se inscribieron para ver qué sale, pero otros sí tenían posibilidades de competir y se quedaron fuera porque el CPE de su estado ya tenía dueños y, además, los consejeros fueron cooptados para no emitir ningún voto conforme a lo que les dictara su conciencia, sino de acuerdo a la línea que les tiraron sus jefes. Ahí está la consejera Bárbara Mañón en Chiapas, por ejemplo, que se inconformó porque se violó la secrecía del voto. Ella denunció que su registró a la asamblea, con su nombre, tenía el folio de las boletas que le fueron entregas a la entrada; luego entonces, todos conocerían el sentido de su decisión y podría ser sometida, junto con sus 129 compañeros, a represalias. Anomalías como esa pusieron en duda la pulcritud del proceso. Por esa razón se infiere que en el estado que gobierna Rutilio Escandón Cadenas, Eduardo Ramírez Aguilar, el Jaguar Negro, quien encabeza en este momento las encuestas para gobernador de Chiapas, no obtuvo ningún voto ¡Hágame usted el bendito favor! Lo mismo pasó en Tabasco, donde como ya habíamos anticipado el asunto estaba resuelto y solo pasarían a la siguiente fase Yolanda Osuna y César Raúl Ojeda, por la cuadra de Adán Augusto López, y Mónica Fernández y Javier May, este último como potentado de la otra mitad de los consejeros. De los demás, solo Mario Llergo obtuvo dos votos y con ello se colocó en tercer lugar porque sus compañeros no pasaron de cero. La Comisión Nacional de Elecciones (CNE), por esa razón, hará un sondeo de reconocimiento y habrá de incluir a todos aquellos que tengan posibilidades de gana la encuesta final en octubre. Es decir, si el CPE excluyó a alguien porque no era de sus consentidos, pero resulta ser de los más conocidos y reconocidos en su estado, los que por “línea” sacaron una copiosa votación en ese órgano de dirección tendrán que tragar sapos. Por otra parte, de acuerdo estamos en que esto no es una cuestión de antigüedad, primero porque muchos de los “fundadores” no ayudaron en nada a López Obrador para llegar a la Presidencia de la República. Se activaron en 2018 cuando vieron que el tabasqueño tenía verdaderas posibilidades de llegar a la Presidencia de la República, no antes. Segundo, porque tal vez algunos de quienes fundaron el partido Morena no cuentan con la base social y electoral que se necesita para ganar los comicios del 2024, y los que van llegando sí. Al menos eso dicen algunos de los constituyentes que, con mucha madurez, no se oponen a que pasen los nuevos cuadros que se han integrado al “movimiento”. La jornada comicial del año próximo no será un día de campo. Las cosas están difíciles para el partido en el poder y se les van a poner peor si no son capaces de mantener el equilibrio y la unidad dentro de sus filas. Como ya lo hemos dicho antes, el partido Morena está creado por lo peor del PRI, PAN y PRD, por aquellos que en su momento no vieron oportunidad en sus institutos políticos para mantenerse pegados a la ubre del presupuesto público y emigraron a esa organización. Los que no queden como candidatos al gobierno del estado correspondiente y no les ofrezcan posiciones que satisfagan sus ambiciones, es seguro que buscarán la manera de desquitarse y castigar a Morena. Eso es lo que mejor saben hacer. La revancha es su fuerte. Es de recordar que hace algunos años se hablaba de un cambio de nombre del PRI porque la marca estaba muy desgastada, y es bastante difícil reconocer que a partir de 2018 se convirtió en Morena. Ahí están políticos, empresarios y hasta periodistas que vivían a expensas del dinero del pueblo. Son los mismos y seguirán siendo los mismos. Sassón ¿Cómo les quedó el ojo?

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